Santiago prevé cosechar apenas un tercio del café que proyectaba hace solo dos años
Crisis
La principal provincia productora de Cuba espera obtener apenas 1.390 toneladas pese a los programas internacionales millonarios destinados a recuperar sus cafetales
La Habana/Santiago de Cuba, la principal provincia cafetalera del país, prevé recoger poco más de 1.390 toneladas de café durante la campaña 2026-2027, apenas un tercio de las cerca de 4.000 toneladas que proyectaba cosechar hace dos años. Las autoridades atribuyen el nuevo escenario a los daños provocados por el huracán Melissa y a una crisis de combustible que, según reconoce la propia prensa oficial, condiciona toda la recogida.
La cifra fue anunciada al comenzar la cosecha en la comunidad de Ti Arriba, en Songo-La Maya. Según Sierra Maestra, las 1.390 toneladas incluyen las variedades arábica y robusta y deberán salir de los ocho municipios productores de la provincia. Tercer Frente seguirá realizando el mayor aporte total, mientras Songo-La Maya y Segundo Frente destacan también en el arábica, y Palma Soriano y Contramaestre en la robusta.
El retroceso es considerable. En septiembre de 2024, el mismo diario oficialista hablaba de unas 4.000 toneladas para Santiago de Cuba, de ellas 575 de arábica. Segundo Frente y Tercer Frente debían aportar juntos aproximadamente la mitad de ese volumen. La previsión anunciada ahora representa apenas el 35% de aquella meta.
En septiembre de 2024, el mismo diario oficialista hablaba de unas 4.000 toneladas para Santiago de Cuba, de ellas 575 de arábica
La campaña siguiente tampoco empezó con señales alentadoras. Para 2025-2026, Santiago calculó una cosecha superior a 1,1 millones de latas de café (unas 1.940 toneladas). A mediados de octubre había cumplido el 43% del estimado, pero las autoridades admitían ya que el “éxodo masivo de las zonas montañosas” había reducido considerablemente la fuerza de trabajo disponible.
Pocos días después llegó Melissa. El huracán encontró la cosecha oriental en pleno apogeo y, para el 12 de noviembre, el Ministerio de la Agricultura contabilizaba la pérdida de 245.000 latas de café en las provincias afectadas. Sierra Maestra asegura ahora que, en Santiago, todas las plantaciones sufrieron daños “en mayor o menor medida”.
La estrategia anunciada para esta campaña vuelve a chocar con uno de los problemas estructurales del sector. Debido al déficit de combustible, las autoridades pretenden apoyarse especialmente en la fuerza laboral residente en las propias zonas productoras, justamente después de haber reconocido el éxodo desde las montañas y la falta de recolectores.
La contracción se produce, además, después de años de financiamiento internacional destinado a recuperar la caficultura oriental. El programa MásCafé, impulsado por la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo (Aics) lleva una década trabajando en la región y ha movilizado alrededor de cuatro millones de euros. La propia agencia afirma que ha involucrado a más de 10.000 personas y que sus proyectos incluyen renovación de plantaciones, viveros, formación técnica e investigación.
BioCubaCafé, empresa mixta cubano-italiana, aseguró en septiembre de 2025 haber invertido más de un millón de dólares en insumos para la cosecha, con la posibilidad de llegar a dos millones
Un informe de Aics detalla que el programa MásCafé ha recibido 3,49 millones de euros de financiamiento, a los que se suma otro millón de dólares aportado por Nespresso, la marca de café en cápsulas del grupo suizo Nestlé. La iniciativa, centrada en la recuperación de la caficultura oriental, incluye renovación de plantaciones, viveros, asistencia técnica y mejoras en la calidad del grano. El programa opera, entre otros territorios, en Tercer Frente, Guamá, Songo-La Maya y San Luis, todos en Santiago de Cuba, además de otros municipios de Holguín, Granma y Guantánamo.
BioCubaCafé, empresa mixta cubano-italiana, aseguró en septiembre de 2025 haber invertido más de un millón de dólares en insumos para la cosecha, con la posibilidad de llegar a dos millones. Los recursos, destinados a sostener la producción, mejorar la calidad y favorecer las exportaciones, incluyeron combustible, plantas eléctricas y materiales para el procesamiento del grano.
Ahora La Habana busca una inyección financiera mucho mayor. Con apoyo técnico de la FAO, Cuba presentó para 2026 un proyecto de inversión de 51,2 millones de dólares dirigido a rehabilitar hasta 5.000 hectáreas de cafetales de arábica y robusta, modernizar el procesamiento y renovar la planta de tostado y envase de Contramaestre. Pero mientras siguen llegando viveros, maquinaria y financiamiento extranjero, Santiago arranca otra campaña con una meta cada vez más pobre.