Silvio Rodríguez lamenta que no se haya hecho cambios en Cuba: "Nuestro modelo ya no servía"
Entrevista
- El artista considera "normal" que haya cubanos a favor de una intervención de EE UU, "dado el grado creciente de penurias que vive la mayoría de [la] población”
- Además, alaba a China y Vietnam por su nivel de desarrollo: "No me parece que el multipartidismo a priori sea garantía de justicia"
Madrid/Silvio Rodríguez no ha cambiado su discurso en defensa de la Revolución, pero vuelve a dejar varias frases para el recuerdo en su más reciente entrevista. La más impactante, probablemente, la escueta pero lapidaria declaración de comprensión con quienes se muestran favorables hoy en Cuba a una intervención de EE UU. “Lo considero normal, dado el grado creciente de penurias que vive la mayoría de nuestra población”, responde en su conversación con elDiario.es, publicada este lunes. El cantautor contesta así a la pregunta de cómo interpreta que “en las calles se perciben ciertas simpatías hacia una hipotética injerencia norteamericana”.
Otras críticas del trovador al Gobierno cubano extrañan menos. Hace años que se mostró contrario a la represión posterior al 11 de julio y lo ha reiterado en varias ocasiones, así que no sorprende que, preguntado por qué se puede esperar si llega un estallido similar este verano, con la combinación de calor y apagones agravados, insista una vez más: “Creo en el derecho a la libre expresión y manifestación. Entonces dije, y ahora lo repito, que las fuerzas del orden deben custodiar las manifestaciones para que no se produzcan incidentes negativos”, subraya. No obstante, deja claro que algunos no pueden “aprovecharse de las manifestaciones para actos vandálicos y de violencia”.
Rodríguez repasa en la entrevista los efectos del bloqueo petrolero, que ha empeorado la situación, aunque hace verdaderos equilibrismos para conciliar su comprensión del hartazgo con su fe en la capacidad de resistencia de la población. “Entiendo que para un visitante debe ser difícil imaginar más aguante, viendo la situación que vivimos. Pero quien lleva casi 80 años en este país sabe de la capacidad de resistencia de este pueblo. Con esto no quiero decir que no haya agotamiento. El cansancio es humano”, admite.
"Creo en el derecho a la libre expresión y manifestación. Entonces dije, y ahora lo repito, que las fuerzas del orden deben custodiar las manifestaciones para que no se produzcan incidentes negativos”
El trovador cree que este es el momento más grave de la historia de la Revolución, –“En Cuba nunca, que yo recuerde, se habían suspendido clases ni se había alterado el curso escolar”aunque obvia el antecedente de la pandemia – y habla de los problemas en la recogida de basura y las enfermedades que esto provoca. A su juicio, el principal responsable es EE UU y no pierde ocasión de señalarlo, aunque reconoce su estupor por el hecho de que nadie en el Gobierno de Cuba haya cambiado nada, como –remarca– indicó Fidel Castro.
“Fidel dijo que nuestro modelo ya no nos servía ni a nosotros. También dijo que Revolución era cambiar todo lo que debía ser cambiado. Algo que no me explico es que hayan pasado décadas de esas afirmaciones y no se hayan tomado medidas más efectivas al respecto. Creo que si se hubiera adoptado una economía más realista hoy no sería posible lo que está sucediendo, o al menos no de forma tan dramática”, puntualiza.
Cree, eso sí, que el gasto desmesurado en turismo fue consecuencia de los acuerdos del deshielo con EE UU. “La construcción de hoteles creo que se debió a planes que surgieron tras el contacto con el presidente Obama. Supongo que desde esa perspectiva se hicieron gastos que después ya no tenía sentido detener”, alega.
Rodríguez considera que la situación de Cuba y Venezuela son muy distintas y que la Isla carece de recursos que la hagan interesante para EE UU, más allá del clima y las playas. “Creo que el único número 1 que nos toca a nivel mundial es en acoso, en agresiones y en campañas de desprestigio de la prensa corporativa”, aduce. En la conversación vuelve a hablar de su ya famoso AKM, y no descarta un ataque de EE UU, pero se muestra rotundo en su convicción de que la población resistirá, aunque choque con su comprensión con el hartazgo de otra parte del país. “Lo creo posible. Y estoy seguro de que buena parte del pueblo cubano lucharía hasta las últimas consecuencias. Por supuesto, deseo, espero y casi rezo por que esto no suceda”, añade, y reafirma: “Yo estoy seguro de que en Cuba una agresión como la que hicieron en Venezuela no va a tener los mismos resultados”.
Lo creo posible. Y estoy seguro de que buena parte del pueblo cubano lucharía hasta las últimas consecuencias. Por supuesto, deseo, espero y casi rezo por que esto no suceda”
Silvio Rodríguez, que dará una gira por España en septiembre, con ocho conciertos, rechaza la oportunidad que el entrevistador le hace de lamentar la falta de solidaridad de otros países, que atribuye más bien a un temor a las tres grandes potencias que se disputan el mundo. “Creo que en esta situación está jugando un papel importante el viejo recurso del chantaje nuclear”, dice.
A su juicio, China –una de esas potencias– es el único país del mundo que “ha sacado de la miseria a cientos de millones de personas en unas pocas décadas”, al igual que Vietnam, “después de una guerra devastadora”. Ambos países han aplicado medidas de liberalización de la economía que Cuba no ha acometido, aunque políticamente tengan modelos de partido único, dos hechos que pone de relieve Rodríguez y dan una idea de por dónde le gustaría que fuera la transición en la Isla. “Viendo el mundo como está y las injusticias que cometen algunos, no me parece que el multipartidismo a priori sea garantía de justicia”.
La entrevista finaliza cuando se le pregunta qué cree que va a pasar. “No soy pitoniso. No conozco detalles de cómo se mueven las decisiones en la superestructura. Solo veo los resultados”, dice el trovador, cuyo discurso no suena esperanzado. “Me preocupa que de esta situación salgamos más egoístas que altruistas. Que todo esto no nos haga mejores sino lo contrario. Me preocupa la humanidad de la que estamos siendo despojados con tanta crueldad”, remata.