Trump y Rubio aseguran que Cuba ya no contará con el apoyo energético venezolano

Cuba

La Casa Blanca plantea reformas o colapso tras el corte del suministro de petróleo para la Isla

Trump afirmó que Cuba atraviesa una situación “muy difícil” y que vivir dependiendo de Venezuela para obtener petróleo y recursos “se acabó”.
Trump afirmó que Cuba atraviesa una situación “muy difícil” y que vivir dependiendo de Venezuela para obtener petróleo y recursos “se acabó”. / X
14ymedio

09 de enero 2026 - 18:22

La Habana/El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el secretario de Estado, Marco Rubio, lanzaron este viernes un mensaje directo al Gobierno cubano durante una reunión en la Casa Blanca con altos ejecutivos del sector petrolero. En el encuentro –convocado para acelerar inversiones en la industria energética venezolana tras los recientes cambios políticos en Caracas– ambos funcionarios vincularon la crisis económica de la Isla con la pérdida del respaldo petrolero y financiero de Venezuela y colocaron a La Habana ante lo que describieron como una disyuntiva “inaplazable”.

Trump fue explícito. Al referirse a Cuba ante los empresarios, afirmó que el país atraviesa una situación “muy difícil” y que durante años dependió de Venezuela para obtener petróleo y recursos. Ese esquema, subrayó, “se acabó”. En su diagnóstico, la Isla ya no contará con ese flujo de dinero ni con el suministro preferencial de crudo que sostuvo durante décadas al aparato estatal cubano. “Les va muy mal”, resumió, aludiendo a la fragilidad económica de ambos países y a lo que calificó como modelos improductivos.

El presidente estadounidense encuadró sus comentarios sobre Cuba dentro de una explicación más amplia del nuevo tablero energético regional. Washington busca atraer capital privado para reactivar la industria petrolera venezolana bajo nuevas reglas, con garantías de seguridad para las compañías y sin intermediación del antiguo poder político en Caracas. En ese contexto, Trump dejó claro que el petróleo venezolano ya no funcionará como salvavidas para aliados ideológicos. La señal, dirigida tanto a los ejecutivos como a los gobiernos de la región, fue clara.

“Pueden tener un país real, con una economía real, donde su gente pueda prosperar, o pueden continuar con una dictadura fallida”

Rubio, por su parte, reforzó el mensaje con un tono aún más enérgico. Según el secretario de Estado, las personas que detentan el poder en Cuba enfrentan una decisión de fondo: “pueden tener un país real, con una economía real, donde su gente pueda prosperar, o pueden continuar con una dictadura fallida”. Para el jefe de la diplomacia estadounidense, el problema central de la Isla no es externo, sino resultado de una dirigencia obsesionada con el control político y reacia a permitir libertades económicas básicas.

El secretario recordó que el modelo cubano se sostuvo primero gracias a los subsidios de la Unión Soviética y, tras su colapso, por el apoyo venezolano. “Esas fuentes ya no existen”, afirmó, en referencia a un patrón de dependencia que, a su juicio, impidió la modernización de la economía y postergó reformas estructurales. La consecuencia, añadió, es una crisis prolongada que se expresa en apagones, desabastecimiento, inflación y emigración masiva.

Rubio también buscó marcar distancia de cualquier intervención directa. Aseguró que Estados Unidos no persigue desestabilizar a Cuba y que cualquier agravamiento de la situación económica será resultado de la negativa del régimen a abrir espacios de libertad económica y política. La administración estadounidense, insistió, no pretende imponer un modelo, sino dejar claro que no habrá rescates ni subsidios indirectos para sistemas que se niegan a reformarse.

El discurso estadounidense refuerza la idea de que el futuro de la Isla pasa por cambios internos profundos

En La Habana, el Gobierno ha atribuido reiteradamente la crisis a las sanciones estadounidenses, pero evita reconocer el peso que tuvo durante años el petróleo venezolano en el sostenimiento del sistema eléctrico y de la economía en general. La reducción progresiva de esos envíos ya había golpeado a la Isla antes de los recientes acontecimientos en Venezuela; ahora, el mensaje de Washington apunta a un corte definitivo de cualquier expectativa de auxilio externo similar.

Para la diáspora cubana, mencionada de forma indirecta durante el encuentro como un actor clave en una eventual reconstrucción, el discurso estadounidense refuerza la idea de que el futuro de la Isla pasa por cambios internos profundos. Trump y Rubio reiteraron su respaldo a los cubanos en el exilio que han denunciado persecución y expropiaciones, y sugirieron que ese capital humano y financiero podría desempeñar un papel decisivo si se produjera una apertura real.

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