Los 14 libros cubanos más importantes de 2025

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Novela, ensayo y poesía en un año de memoria, crítica y resistencia literaria

Leídos en conjunto, estos libros configuran una cartografía compleja de la literatura cubana en 2025.
Leídos en conjunto, estos libros configuran una cartografía compleja de la literatura cubana en 2025. / Collage
14ymedio

10 de enero 2026 - 10:39

La Habana/La literatura cubana de 2025 volvió a demostrar que, incluso en un contexto de precariedad editorial, censura y dispersión geográfica, los libros siguen siendo una de las herramientas más eficaces para pensar el país. Desde la Isla y desde el exilio, en grandes sellos internacionales o en editoriales independientes, los autores cubanos publicaron obras que dialogaron con la memoria, el poder, la intimidad, la violencia y la supervivencia cotidiana. A lo largo del año, 14ymedio fue reseñando esas novedades, atento no solo a la calidad literaria, sino también a la capacidad de los textos para interpelar a la realidad de la Isla. De ese seguimiento surge esta selección de los 14 libros cubanos más relevantes de 2025, leídos como un cuerpo narrativo y ensayístico que, en conjunto, ofrece una radiografía del momento cultural.

Entre las novelas que lograron mayor visibilidad se encuentra La viajera nocturna (Ediciones B), de Armando Lucas Correa, una obra que confirma la inserción de la narrativa cubana en el circuito editorial internacional sin perder densidad histórica ni ambición literaria. Con una escritura eficaz y una arquitectura narrativa pensada para el gran público, Correa vuelve a demostrar la fuerza de contar historias de alcance universal desde la exploración de los traumas del siglo XX y sus resonancias actuales.

En un registro completamente distinto, Juan Abreu regresó con Debajo de la mesa (Ladera Norte), un libro incómodo, feroz y profundamente personal. Abreu escribe desde la memoria, pero no para idealizarla, sino para dinamitarla. Su prosa, atravesada por el exilio, la sexualidad y la ruptura con cualquier canon complaciente, recuerda que una parte esencial de la literatura cubana contemporánea sigue construyéndose desde la disidencia estética y moral.

La introspección psicológica también encontró un espacio significativo en la novela Narcisos (Editorial Huso), de Eduardo López Collazo. La vida de ocho hombres es contada a través de la mirada de Carmen, una psicóloga que irá descubriéndose a sí misma a lo largo de la narración. El autor, científico prestigioso y residente en España, define la novela como una búsqueda para entender "quiénes somos cuando nadie nos mira, ni siquiera nosotros mismos". 

La ficción más descarnada tuvo en 'Sórdida tropical', de Carlos Lechuga, uno de sus exponentes más sólidos

En el terreno del ensayo y la reflexión política, Entre Rusia y Cuba (Ladera Norte), de Jorge Ferrer, ofreció una de las miradas más lúcidas sobre una relación histórica que marcó generaciones. Ferrer combina análisis, memoria y experiencia personal para desmontar tanto la nostalgia como la propaganda, proponiendo una lectura crítica de los vínculos ideológicos, económicos y humanos entre ambos países.

Esa voluntad de desmontaje alcanza uno de sus puntos más contundentes en Del dicho al hecho. La leyenda de la sanidad en Cuba 1902-2024, de Antonio Guedes. El libro se erige como una de las investigaciones más necesarias del momento, al cuestionar uno de los pilares del relato oficial: la supuesta excelencia del sistema de salud cubano. Con datos, contexto histórico y un tono accesible, Guedes desmonta mitos y devuelve complejidad a un debate secuestrado durante décadas por la propaganda.

La ficción más descarnada tuvo en Sórdida tropical (Hypermedia), de Carlos Lechuga, uno de sus exponentes más sólidos. El también cineasta escribe desde el desencanto y la crudeza, sin concesiones al lirismo fácil ni a la épica revolucionaria. Su novela retrata una Cuba áspera, atravesada por la violencia simbólica y material, donde los personajes sobreviven en un entorno que los expulsa constantemente.

La poesía, por su parte, encontró en Reina María Rodríguez una de sus expresiones más altas con Mazorcas (Rialta). Considerada una de las voces femeninas más importantes de la lírica cubana viva, Rodríguez entrega un poemario de madurez, donde la palabra funciona como archivo íntimo, resistencia y reflexión sobre el tiempo, la ciudad y la pérdida. El volumen confirma que la poesía sigue siendo un espacio privilegiado para pensar lo indecible.

En el ámbito de la narrativa de mayor alcance internacional, Leonardo Padura volvió a ocupar un lugar central con Morir en la arena (Tusquets). Lejos de repetirse, Padura explora nuevas capas del género policial para indagar en la violencia, la memoria y la descomposición moral, manteniendo esa capacidad única de convertir el entretenimiento en una herramienta crítica.

En Libertad vigilada: la poesía de Severo Sarduy (Verbum), Joaquín Roses parte de una premisa tan simple como necesaria: no es posible comprender cabalmente la escritura de Sarduy sin atender a su poesía, un reclamo que el propio autor formuló en vida. Este ensayo se centra en los veintiún sonetos de Un testigo fugaz y disfrazado (1985), un volumen marcado por el uso del cromatismo y de la geometría sonora.

Una de las apuestas editoriales más ambiciosas del año fue 'José Lezama Lima: una biografía. Años de formación (1910-1939)', de Ernesto Hernández Busto

El volumen Bay of Pigs: The Two Sides of the Story (Ediciones Material), del escritor y periodista Miguel Ángel Sánchez Martínez, apuesta por el rigor, el contraste y la memoria compartida. El libro aborda la invasión de Bahía de Cochinos, en abril de 1961, a partir de una investigación minuciosa y cronológica, que se apoya en documentos desclasificados de la CIA y en testimonios de ambos bandos para desmontar narrativas enfrentadas y recuperar zonas borradas por la historia oficial.

Una de las apuestas editoriales más ambiciosas del año fue José Lezama Lima: una biografía. Años de formación (1910-1939) (Editorial Pre-Textos), de Ernesto Hernández Busto. Más que una biografía tradicional, el libro reconstruye el ecosistema cultural en el que se formó Lezama, ofreciendo una lectura renovada de una figura central del canon y dialogando con la historia intelectual del siglo XX cubano.

Por su parte, el thriller político encontró una expresión sólida en El otro espía, de Humberto López Guerra, una novela que utiliza el espionaje como metáfora para explorar lealtades, traiciones y el ejercicio del poder. Su eficacia narrativa y su trasfondo histórico la convirtieron en una de las lecturas más comentadas del año.

El cierre editorial de 2025 estuvo marcado por dos hitos. Por un lado, el anuncio de una nueva edición crítica, revisada y actualizada por Yoandy Cabrera, de la poesía de Delfín Prats, presentada como homenaje en el cumpleaños del poeta. El rescate de su obra reafirma la necesidad de releer a los clásicos vivos con herramientas críticas contemporáneas. Por otro lado, está la publicación de Cuba en mi memoria: república, castrismo, exilio (El Ateje, 2025), de Manuel C. Díaz, un libro de memorias políticas que atraviesa tres momentos fundamentales de la historia nacional y dialoga con la tradición testimonial del exilio.

Leídos en conjunto, estos libros configuran una cartografía compleja de la literatura cubana en 2025: un espacio atravesado por la memoria, la crítica al poder, la exploración íntima y la necesidad urgente de narrar. Para 14ymedio, destacar estas obras ha sido también una forma de afirmar que, incluso en tiempos de crisis, los libros siguen siendo una de las mejores maneras de entender Cuba.

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