Sin luz y sin sonido, Sílvia Pérez Cruz canta ante un público emocionado en La Habana
Música
Para su concierto, la cantante española eligió la iglesia de San Francisco El Nuevo
La Habana/La voz de terciopelo de Sílvia Pérez Cruz, capaz de ir del flamenco al bolero, del jazz al fado, de la copla a la canción francesa, del folklore mediterráneo a todos los colores de América, no pudo apreciarse en todo su esplendor este domingo en Cuba. El concierto que ofreció, gratuitamente, en la iglesia de San Francisco El Nuevo, en el corazón de La Habana Vieja, decepcionó a parte del público por culpa delmal sonido.
El templo renacentista había sido elegido por la cantante española a propósito, precisamente por su acústica, para poder ofrecer un recital sin electricidad y a la luz de las velas. Pero no salió bien. La cacofonía empujó a la artista, en un momento dado, a usar micrófono, aunque sirvió de poco. Las sonrisas y los esfuerzos denodados del conjunto, completado por el trío Bori Alberto (contrabajo), Marta Roma (violonchelo) y Carlos Monfort (violín), no terminaron de prosperar.
Con la iglesia atiborrada de gente, con espectadores desparramados por los suelos, las puertas abiertas dejando entrar todos los ruidos de la calle y el calor activando cientos de abanicos, era difícil escuchar. Así fueron abriéndose paso temas suyos, como Verde o Mañana, y versiones de otros, más que conocidas en Cuba, como Veinte años o La tarde.
“Por algo las orquestas de La Habana dan sus conciertos en el convento San Francisco Asís o el Oratorio San Felipe Neri, que sí tienen buena acústica”, explicaba un experto a 14ymedio.
“No se entiende absolutamente nada, ni una palabra”, protestaba una mujer antes de dejar el lugar, apenas media hora después de empezado. Como ella, fueron muchos los que abandonaron el concierto antes de tiempo.
Otra espectadora decía: “Se agradece que una figura como ella venga a La Habana en estas circunstancias y dé un concierto gratis, pero ¿nadie hizo una prueba de audio? Alguien aquí no hizo su trabajo”.
La noche antes, los asistentes al bar privado La Casa de la Bombilla Verde, en El Vedado, tuvieron más suerte. Allí, Sílvia Pérez Cruz cantó unas “canciones improvisadas”, como ella misma calificó en sus redes sociales, junto a su amigo Roly Berrío, y se le escuchó de manera impecable.
El cantante cubano –quien participa en el tema de la catalana Nombrar es imposible del disco Toda la vida, un día, cuyo videoclip fue grabado en La Habana, en 2022–, también asistió al concierto de San Francisco El Nuevo, y contó a 14ymedio las dificultades de la puesta en escena.
“Fue un concierto hermosamente difícil. Mucha gente, un espacio inmenso y una pequeña gota de audio sólo para que la voz flotase un poco sobre los instrumentos acústicos, desenchufados”, disculpaba. Para el artista, la experiencia “exigía un silencio y una inmovilidad sobrenatural que llegó a alcanzarse pero que apenas un abanico moviéndose contra el calor podía romper”.
Berrío asevera que fue “un concierto muy amoroso. A la delicadeza de las canciones y la interpretación se unía una energía fuerte de deseos, de ganas de estar, compartir, llegar. Dar y dar y dar. Yo lo disfruté mucho y lo agradeceré toda mi vida”.
Los aplausos de los que sí se quedaron hasta el final, acreditan que fue la sensación mayoritaria. Al final del concierto, la artista pidió a todos unirse en “una más” y entre todos cantaron De qué callada manera, de Pablo Milanés.
La propia Pérez Cruz ha contado de su “relación íntima” con la Isla, que conoció primeramente a través de su padre, músico de jazz, Cástor Pérez, quien, afirma, con cuatro años le enseñó La tarde, del mítico Sindo Garay. Grabó una versión de este bolero en 2010, cuando murió su padre. Él era experto en música cubana, además de investigador y compositor de habaneras, de enorme popularidad en España a partir del siglo XIX.
Otra compositora cubana que se encuentra en su discografía es Marta Valdés, a quien dedicó todo un álbum, En la imaginación, en 2011, junto al trío de Javier Colina.
Nacida en Palafrugell (Gerona), Pérez Cruz comenzó en la música como integrante de Las Migas, un original cuarteto femenino acreedor de varios premios Grammy Latino, recién egresada de la prestigiosa Escuela Superior de Música de Cataluña.
Ahí mismo estudió también la celebérrima Rosalía, quien ha declarado que Pérez Cruz siempre fue para ella una inspiración y, de hecho, la invitó a colaborar en La rumba del perdón de su más reciente disco, Lux.