Cuba desde adentro con los guías turísticos alternativos

Los guías alternativos muestran lo que las empresas estatales dejan de lado. (14ymedio)
Los guías alternativos muestran lo que las empresas estatales dejan de lado. (14ymedio)

Los rigores económicos hacen a muchos ingenieros trabajar como cantineros, a los doctores hacer de taxistas y a innumerables profesionales convertirse en guías alternativos para turistas. Entre estos últimos, los hay experimentados o inflaglobos, pero todos obtienen una mejor remuneración que en el sector estatal.

"Cuando cambian un cuadro de lugar enseguida me doy cuenta", comenta Natacha, guía de la ciudad de La Habana que asegura haber visitado "más de 300 veces el Museo de Bellas Artes" con sus clientes. Graduada en el Instituto Pedagógico, dejó las aulas tras cinco años de trabajo en la enseñanza media.

"Tuve que ponerme a pensar qué hacer con mi vida y me di cuenta que pronunciaba muy bien el español, conocía la historia de Cuba y se me daba bien el trato con la gente". Una amiga le recomendó comenzar a ofrecer paseos a extranjeros que llegaban al país.

Al principio, Natacha se paraba en una esquina de La Habana Vieja y susurraba sus servicios a los viajeros. Ahora, y tras las flexibilizaciones al trabajo por cuenta propia, ha podido legalizar parte de sus actividades y conformar un equipo. "Tenemos una red que incluye casas de alquiler, profesores de baile, masajistas y choferes", enumera.

"El programa es flexible en función de los gustos: desde zonas exclusivas hasta barrios pobres, viajes en taxis colectivos, un paseo en tren y una fiesta de santería"

Con el aumento del turismo, que el pasado año superó los 4 millones de visitantes, la guía está "desbordada de trabajo", aunque ahora teme que tras los anuncios del presidente estadounidense Donald Trump "el negocio decaiga".

Natacha acompaña a sus clientes "a lugares donde nunca un guía estatal los va a llevar". "El programa es flexible en función de los gustos: desde zonas exclusivas hasta barrios pobres, viajes en taxis colectivos, un paseo en tren y una fiesta de santería".

Habla fluidamente inglés y francés, recientemente comenzó a estudiar italiano y japonés. "Todavía el turismo japonés es pequeño pero pagan muy bien y son gente muy respetuosa", cuenta Natacha. La mayoría de sus clientes termina recomendando su trabajo a algún amigo que quiere viajar a Cuba. "Así se hace una cadena de confianza que me ha permitido tener hasta 200 clientes al año".

Los precios de un paseo con la antigua profesora varían. "Pueden ir de 20 a 100 CUC según el lugar, el tiempo y la complejidad del tema". Durante años incluyó visitas fuera de La Habana pero ahora se lo ha dejado a sus colegas más jóvenes porque su madre es muy mayor y no puede moverse de la ciudad.

"Este trabajo es duro porque lleva mucha implicación personal, aprender cada día algo nuevo y responder muchas preguntas", explica. "Paso horas caminando, la mayor parte del tiempo bajo el sol, pero no cambio mi independencia por volver a una escuela". Asegura que ser guía para turistas le ha permitido "poner un plato de comida cada día en la mesa... un buen plato de comida".

Una alternativa que está en expansión son los sitios digitales que anuncian guías independientes y ofrecen una gran variedad de servicios o paquetes de entretenimiento. Recientemente un equipo de treintañeros cubanos residentes en Miami puso en marcha Tour Republic, una web para vender actividades recreativas en la Isla.

El sitio conecta al viajero con guías urbanos como un marketplace -similar a Airbnb- pero en vez de ofrecer alojamientos comercializa paseos de variada intensidad y duración, desde un recorrido en un auto clásico por La Habana, hasta una escapada por la peculiar naturaleza del valle de Viñales.

En Tour Republic el cliente paga el servicio online y debe estar a la hora acordada en el sitio donde comienza el itinerario

Máximo, un italiano de 30 años recién llegado a La Habana, dudaba este martes si comprar un paquete de tres días que, por 58 dólares, incluye visitas al museo de Ernest Hemingway, la universidad de La Habana, las viejas fortalezas coloniales de la capital y hasta un encuentro con la escultura de John Lennon ubicada en un parque del Vedado.

En Tour Republic el cliente paga el servicio online y debe estar a la hora acordada en el sitio donde comienza el itinerario. En el caso del paseo que interesa a Máximo, el guía se ubica en los bajos de la escalinata del Capitolio y parte cada mañana a las diez.

El turista dice preferir un guía independiente porque "el programa es más flexible y se puede ajustar más" a lo que quiere. En una pequeña libreta tiene anotados algunos sitios de interés que se escapan de la ruta turística típica: el pueblo de San Antonio, el Instituto Superior de Arte y la barriada de Alamar.

"En este ruedo hay gente muy preparada y con excelente formación", asegura Carlos, un guía alternativo que cada mañana parte de la estatua de José Martí en el parque Central para un recorrido que ha bautizado Habana Verdadera. "Los llevo por las calles por donde no pasan los turistas normalmente, les hago que prueben un trago de ron en un bar donde de verdad van los cubanos", cuenta.

El joven, graduado de geografía, lleva siete años "zapateando la ciudad". Al principio "no sabía mucho de historia, arquitectura ni personajes famosos, pero poco a poco me he ido convirtiendo en una enciclopedia andante de Cuba", asegura.

La plataforma GuruWalk también se ha subido a la cresta de la ola del interés turístico por Cuba. La empresa española maneja una web internacional para reservas de free walking tours y ha elegido La Habana como su sitio preferido para comenzar las operaciones.

La plataforma GuruWalk también se ha subido a la cresta de la ola del interés turístico por Cuba. La empresa española maneja una web internacional para reservas de 'free walking tours'

El director de comunicación, Pablo Pérez-Manglano, comenta a 14ymedio que "la plataforma es completamente democrática, cualquier persona puede unirse y crear un tour". Los administradores del sitio verifican una a una las ofertas, pero las valoraciones las dejan los usuarios después de hacer cada visita.

"Somos una plataforma libre y gratuita, no cobramos nada ni al guía ni al visitante, y por tanto, esperamos que cada persona entienda y se haga cargo de cumplir, o no, con la legalidad en sus respectivas ciudades del mundo", aclara.

El sitio ya cuenta con siete free tours en La Habana, uno en Santiago y otro en Santa Clara. "Además, hemos tenido unos 200 usuarios registrados en el último mes, lo cual es bastante para ser una plataforma tan nueva", destaca Pérez-Manglano.

A diferencia de Tour Republic no hay que pagar nada online y el dinero se entrega directamente al guía.

Las perspectivas que brinda la web para emprendedores como Natacha suenan halagüeñas. GuruWalk no niega "la entrada a alguien por no tener una titulación de guía oficial". Más bien busca "personas apasionadas de la cultura y la historia, que además disfruten enseñando y transmitiendo esos conocimientos".

Una de las estrategias de la empresa es darse a conocer entre "los propietarios de casas particulares" porque es a ellos a los que más veces los extranjeros preguntan: "¿Qué tenemos que ver en la ciudad?".

Pérez-Manglano subraya que la piedra angular de GuruWalk es la "economía colaborativa". En lugar de "certificados, normas, reglas, o permisos", les interesa la confianza, que "se construye poco a poco".

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