La campaña rusa en Ucrania entra en fase crítica con una ofensiva debilitada

HRW denuncia a las tropas rusas por torturar, detener y secuestrar a civiles en el sur de Ucrania

Tanque ucraniano destruido durante un ataque ruso en Hostomel, Ucrania. (EFE/EPA/Roman Pilipey)
Tanque ucraniano destruido durante un ataque ruso en Hostomel, Ucrania. (EFE/EPA/Roman Pilipey)

(EFE/EUROPA PRESS).- Ucrania y sus principales apoyos, Estados Unidos y Gran Bretaña, consideran que la campaña militar rusa entra en una fase crítica para Moscú debido a las dificultades que tiene para mantener su ofensiva casi cinco meses después del comienzo de las acciones.

"En cuanto recibimos los HIMARS, cundió el pánico en el Ejército ruso. Los centros logísticos y los arsenales cayeron bajo nuestro fuego, al igual que los centros de toma de decisiones tácticas", declaró en una rueda de prensa el asesor del presidente ucraniano, Mykhailo Podoliak.

Y ese estado de pánico, según el representante de la Presidencia ucraniana, "lo siente la gente en las regiones" ocupadas por Rusia, que "comprenden que todo cambiará". Según el mando ucraniano, las fuerzas rusas se han visto obligadas a utilizar unidades de reserva para defender las posiciones ocupadas en el sur de Ucrania y evitar el contraataque del ejército ucraniano.

"El enemigo está defendiendo las posiciones previamente ocupadas, está concentrando sus esfuerzos en evitar la ofensiva de las Fuerzas de Defensa y ha introducido unidades de reserva", afirmó el Alto Mando ucraniano en su parte matutino.

"El enemigo está defendiendo las posiciones previamente ocupadas, está concentrando sus esfuerzos en evitar la ofensiva de las Fuerzas de Defensa y ha introducido unidades de reserva"

Se trata de una información que corroboró el estadounidense Instituto de Estudios de la Guerra (ISW), según el cual, "el ritmo operativo actual de Rusia no difiere mucho del que había durante la pausa operativa declarada oficialmente entre el 7 y el 16 de julio".

"Las fuerzas rusas continuaron realizando ataques menores durante todo ese tiempo al noroeste de Sloviansk y alrededor de las áreas de Síversk y Bajmut sin capturar ningún terreno decisivo", apuntó el ISW.

El instituto estadounidense constató que las fuerzas rusas emplazadas en esta zona "han realizado menos ataques terrestres a lo largo de la frontera entre las regiones de Járkov y Donetsk que durante la pausa operativa".

Por su parte, la inteligencia británica constató que en la región del Donbás "las fuerzas ucranianas continúan repeliendo los intentos rusos de asaltar la central eléctrica de Vuhlehirska", un paso indispensable para centrar sus esfuerzos en Sloviansk y Kramatorsk, los principales bastiones de la región de Donetsk.

Y es que mientras las tropas rusas han utilizado entre un 55% y un 60% de su reserva de misiles de alta precisión, según la Dirección Principal de Inteligencia de Ucrania (GUR), Ucrania recibe cada vez armas más poderosas y precisas.

El portavoz de GUR, Vadym Skibitksy, indicó que Rusia utiliza cada vez con menos frecuencia sus misiles de alta precisión, que incluyen los sistemas Kh-101, Kh-555, Iskander y Kalibr, debido al efecto de las sanciones occidentales que limitan el acceso a componentes electrónicos necesarios para estos sistemas.

El propio presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, celebró este cambio paulatino en el balance de fuerzas al afirmar, en su habitual mensaje diario, que "HIMARS se ha vuelto una palabra habitual para nosotros, al igual que Javelin o NLAW, como Stugna o Neptun".

Zelenski destacó los esfuerzos del Gobierno ucraniano para acceder a los "sistemas modernos de defensa aérea, que estamos pidiendo a los socios" y aseguró que "el terror ruso debe ser derrotado. Y esta será nuestra victoria conjunta, de los pueblos ucraniano y estadounidense".

El mando ruso no parece estar dispuesto a cambiar sus planes, en especial después de que el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, ordenase destruir operativamente estos sistemas de misiles estadounidenses

Sin embargo, el mando ruso no parece estar dispuesto a cambiar sus planes, en especial después de que el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, ordenase destruir operativamente estos sistemas de misiles estadounidenses.

Según informó este viernes el Ministerio de Defensa ruso, entre el 5 y el 20 de julio las tropas rusas destruyeron con misiles de alta precisión "cuatro lanzaderas HIMARS de fabricación estadounidense y un camión con pertrechos" para estos sistemas, que Ucrania comenzó a recibir el mes pasado.

Defensa precisó que las cuatro lanzaderas fueron destruidas en distintos puntos de la región de Donetsk, escenario de los principales combates entre las fuerzas rusas y ucranianas, tras clamar Moscú victoria en la vecina Lugansk hace unas semanas.

Además, en la última jornada se registraron más de 300 bajas mortales de Ucrania, al golpear las fuerzas rusas bases provisionales de tropas del adversario en Kramatorsk (este de Ucrania) y Mykolaiv (sur del país), según el portavoz de Defensa, Igor Konashénkov.

Por otra parte, la ONG Human Rights Watch (HRW) ha denunciado este viernes las torturas, detenciones ilegales y desapariciones forzosas a las que las tropas rusas estarían sometiendo a los civiles en las áreas ocupadas de las regiones de Jersón y Zaporiyia.

"Las fuerzas rusas han convertido las áreas ocupadas del sur de Ucrania en un abismo de miedo y anarquía salvaje (...) La tortura, el trato inhumano, así como la detención arbitraria y el confinamiento ilegal de civiles, se encuentran entre los aparentes crímenes de guerra que hemos documentado", ha asegurado la investigadora para Ucrania de HRW, Yulia Gorbunova, en un comunicado.

"El propósito del abuso parece ser obtener información e infundir miedo para que la gente acepte la ocupación, ya que Rusia busca afirmar la soberanía sobre el territorio ocupado en violación del derecho internacional"

La organización ha hablado con 71 residentes de Jersón, Melitópol, Berdiansk, Skadovsk y otras diez ciudades y pueblos de las regiones de Jersón y Zaporiyia, quienes han descrito hasta 42 casos en los que las tropas rusas habrían hecho desaparecer por las fuerza a civiles, detenido arbitrariamente o incluso les habrían torturado.

Asimismo, HRW ha documentado que tres miembros de las Fuerzas de Defensa Territorial ucranianas habían sido prisioneros de guerra y que dos de ellos habrían muerto.

"El propósito del abuso parece ser obtener información e infundir miedo para que la gente acepte la ocupación, ya que Rusia busca afirmar la soberanía sobre el territorio ocupado en violación del derecho internacional", ha señalado la ONG en el escrito.

Las personas entrevistadas han asegurado haber sido torturadas o haber presenciado torturas mediante palizas prolongadas y, en algunos casos, descargas eléctricas. También han descrito lesiones que incluyen costillas rotas, así como otros huesos y dientes, quemaduras graves, conmociones cerebrales, vasos sanguíneos rotos en el ojo, cortes y hematomas.

En concreto, uno de los residentes --que había organizado una protesta-- ha asegurado que las fuerzas rusas lo habrían golpeado con un bate de béisbol mientras estaba detenido. Otro manifestante estuvo hasta siete días detenidos y, cuando salió, "apenas podía caminar".

"En todos los casos de detención excepto en uno, las fuerzas rusas no dijeron a las familias dónde estaban detenidos sus seres queridos, y la oficina del comandante militar ruso no proporcionó información a las familias que la buscaban"

Los residentes también han sostenido que les vendaron los ojos y los esposaron durante toda su detención, y que los retuvieron con muy poca comida y agua y sin asistencia médica. En varios casos, las fuerzas rusas han liberado a los detenidos solo después de que firmaran una declaración en la que prometían "cooperar" con las autoridades o grabaran un video en el que exhortaban a otros a cooperar.

"En todos los casos de detención excepto en uno, las fuerzas rusas no dijeron a las familias dónde estaban detenidos sus seres queridos, y la oficina del comandante militar ruso no proporcionó información a las familias que la buscaban", ha agregado la organización.

"Los ucranianos en las áreas ocupadas están viviendo una prueba infernal", ha dicho Gorbunova. "Las autoridades rusas deben investigar de inmediato los crímenes de guerra y otros abusos cometidos por sus fuerzas en estas áreas, al igual que los organismos internacionales de investigación con miras a iniciar juicios", ha agregado.

________________________

Colabora con nuestro trabajo:

El equipo de 14ymedio está comprometido con hacer un periodismo serio que refleje la realidad de la Cuba profunda. Gracias por acompañarnos en este largo camino. Te invitamos a que continúes apoyándonos, pero esta vez haciéndote miembro de nuestro diario. Juntos podemos seguir transformando el periodismo en Cuba.

Imprimir

  • Facebook Like:
  • Google Plus One:
  • Tweet:
  • Tumblr:
  • Compartir:

Comentarios 75