El bloque de Netanyahu sigue en cabeza en Israel, con Eisenkot recortando distancias

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Con el 84% escrutado, ninguno alcanza la mayoría para gobernar y el izquierdista Yair Golán pide a la oposición que se alíe con los partidos árabes

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante una comparecencia el 7 de enero de 2024.
Benjamín Netanyahu continúa a la cabeza con 54 escaños cuando el recuento alcanza el 84% de los votos escrutados. / EFE/EPA/RONEN ZVULUN / POOL
EFE

28 de octubre 2026 - 08:38

Jerusalén/El bloque del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, continúa a la cabeza con 54 escaños cuando el recuento alcanza el 84% de los votos escrutados, mientras la oposición liderada por Gadi Eisenkot recorta distancias al ganar dos asientos hasta los 49. Ninguno alcanza la mayoría necesaria para gobernar y el líder izquierdista Yair Golán ha pedido al resto de la oposición unir fuerzas con los partidos árabes para desbancar a Netanyahu del poder.

Según los últimos datos del Comité Electoral Central y los cálculos de los principales medios nacionales, los partidos árabes obtienen 17 escaños, dos menos que en el recuento anterior, y pueden resultar decisivos para la formación del próximo Gobierno.

La Knéset, el Parlamento israelí, tiene 120 escaños, por lo que la mayoría está en los 61. Al no alcanzar esa cifra ninguno de los dos bloques, dependerían de coaliciones entre partidos de la oposición y del oficialismo, o de un Gobierno opositor apoyado por las formaciones árabes.

El Likud, el partido de Netanyahu, se mantiene en 27 escaños, mientras que Yashar!, la formación del exgeneral Gadi Eisenkot que encabeza la oposición, gana dos asientos y llega a 22

El Likud, el partido de Netanyahu, se mantiene en 27 escaños, mientras que Yashar!, la formación del exgeneral Gadi Eisenkot que encabeza la oposición, gana dos asientos y llega a 22.

En el bloque de Netanyahu, el resto de partidos se mantienen igual: siete escaños para Judaísmo Unido de la Torá y otros siete para Shas, ambos ultraortodoxos; siete para Poder Judío y seis para Sionismo Religioso, los partidos de los ministros ultranacionalistas Itamar Ben Gvir y Bezalel Smotrich, respectivamente.

El bloque opositor suma a los asientos de Eisenkot los 12 de Beyajad, que gana uno, el partido de los ex primeros ministros Naftali Bénet y Yair Lapid; ocho de Los Demócratas y siete de Israel Beitenu, que pierde uno.

Los partidos árabes, que canalizan los votos de los árabes israelíes, mayoritariamente palestinos con ciudadanía de Israel, son los únicos excluidos de estos bloques. La izquierdista Lista Conjunta baja a 11 escaños, mientras que el islamista Raam se mantiene en seis.

Pese a que las encuestas previas a los comicios daban una mayoría del voto a Eisenkot, las encuestas a pie de urna y el recuento hasta ahora han situado a Netanyahu por delante.

El líder de Los Demócratas, Yair Golán, pidió este miércoles al resto de partidos opositores unir fuerzas con las formaciones árabes. "La realidad debe enseñarnos una lección contundente: no tenemos futuro aquí si no dejamos de tener miedo. Y si no acabamos con el racismo. No debemos seguir aceptando la división racista que hace Netanyahu entre votos judíos y votos árabes", escribió el político socialdemócrata en X.

Golán reivindicó como ejemplo que el voto de un ciudadano de la ciudad árabe de Tira, en el centro del país, vale lo mismo que el de un residente de Givat Shmuel, de población judía israelí.

"Quien intente silenciar las voces de los ciudadanos árabes se rinde a Netanyahu y renuncia a Israel", añadió.

El líder de Los Demócratas respondió también a quienes reivindican un Gobierno "sionista" como forma de excluir a los árabes, entre quienes se encuentran otros dirigentes del bloque opositor, recordando que Netanyahu trata de formar coalición con los partidos ultraortodoxos, a los que calificó de "no sionistas" por evitar hacer el servicio militar obligatorio.

"Si Netanyahu insiste en contar solo una mayoría sionista, que primero elimine de su bloque a los 16 diputados de los partidos ultraortodoxos no sionistas. Que no nos den lecciones sobre sionismo", sentenció.

"Si Netanyahu insiste en contar solo una mayoría sionista, que primero elimine de su bloque a los 16 diputados de los partidos ultraortodoxos no sionistas", sentenció Yair Golán

Netanyahu ha utilizado a los partidos árabes para desprestigiar a Eisenkot durante toda su campaña, asegurando que el que fuera líder de las fuerzas armadas necesita estas formaciones palestinas si quiere formar un Ejecutivo. La mayoría de los líderes opositores han rechazado públicamente aceptar su apoyo, con Golán como única excepción.

Por su parte, el líder de la Lista Conjunta, Yusef Yabarín, afirmó que su formación estará preparada para «allanar el camino para derrocar al Gobierno de Netanyahu, Ben Gvir y Smotrich y mandarlos de vuelta a casa», según el diario Ynet.

Los árabes israelíes son en su mayoría palestinos con ciudadanía de Israel, al descender de aquellos que permanecieron en el territorio tras constituirse el Estado.

La evolución del recuento en las poblaciones árabes ha modificado el reparto provisional de escaños. Aunque la mañana comenzó con unos cuatro asientos para Raam, liderado por Mansur Abás, y diez para la Lista Conjunta, ambas formaciones llegaron a alcanzar seis y trece, respectivamente, antes de que el nuevo escrutinio redujera a once los de esta última.

En el caso de Raam, Ynet atribuyó el aumento al inicio del recuento en Rahat, un importante núcleo de población árabe en el sureño desierto del Néguev.

La ciudad, de población casi exclusivamente beduina, tuvo uno de los picos de participación más llamativos del martes: creció del 60,6% registrado en 2022 al 82% de este 27 de octubre. A lo largo de la jornada electoral se viralizaron en redes sociales vídeos de ciudadanos árabes que acudían a votar portando banderas de Raam y montados en camello.

Según Ynet, los cambios abruptos en el reparto de escaños se deben a que el recuento en algunas localidades árabes comenzó más tarde que en otros puntos del país. Los resultados de ciudades como Kfar Qásem o Sajnín se llevaron primero a comisiones electorales regionales y posteriormente a la comisión central en Jerusalén.

Estas elecciones registraron la participación más alta desde los comicios de 1999, con un 77,7% del electorado acudiendo a las urnas y un notable aumento entre las poblaciones árabes.

La incertidumbre ante los resultados ha hecho resentirse a la Bolsa de Tel Aviv, que abrió este miércoles con fuertes caídas y una depreciación del séquel frente al dólar y el euro.

Ni Netanyahu ni sus aliados se han pronunciado públicamente en las últimas horas, tras los discursos de la noche electoral en las sedes de sus partidos, como tampoco lo han hecho la mayoría de candidatos de la oposición.

Aunque quedan pocas horas para que concluya el escrutinio ordinario, los votos de los llamados «sobres dobles» retrasarán la publicación de los resultados definitivos y podrían alterar ligeramente el reparto de escaños.

Estos sobres incluyen las votaciones de quienes no pueden votar en su lugar de residencia, como militares, presos, hospitalizados o mujeres en casas de acogida.

"Se prevé que haya más de medio millón de sobres, y ni siquiera podemos dar una cifra habitual de escaños, porque mientras no se hayan registrado todas las mesas electorales y no se hayan contado los sobres, no lo sabemos", dijo a Ynet el director del centro de control de la Comisión Electoral Central, Elad Nave.

El recuento de los sobres dobles comenzará cerca de la medianoche y se espera que concluya el jueves por la noche.

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