Brasil decidirá las elecciones en segunda vuelta, con Flávio Bolsonaro a la cabeza

Elecciones

El opositor obtuvo un 47% de los votos frente al 45% de los alcanzados por Lula

La presidencia será decidida en el balotaje el 25 de octubre debido a que ni Bolsonaro.
La presidencia será decidida en el balotaje el 25 de octubre debido a que ni Bolsonaro. / EFE
Manuel Pérez Bella (EFE)

05 de octubre 2026 - 03:47

São Paulo/Brasil celebrará el próximo 25 de octubre una segunda vuelta de las elecciones presidenciales, después de que el opositor Flávio Bolsonaro obtuviera este domingo un 47% de los votos frente al 45% de los alcanzados por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El resultado del hijo primogénito del ex presidente Jair Bolsonaro fue una sorpresa y superó con creces las previsiones de todos los sondeos de intención de voto, que vaticinaban una ligera victoria del mandatario progresista.

Flávio recibió 56 millones de votos, cinco millones más que su padre en la primera vuelta de 2022.

En cambio, Lula perdió cuatro millones de votos y se desinfló en regiones clave, como Minas Gerais, segundo colegio electoral del país y considerado un estado bisagra donde históricamente siempre ha sido necesario ganar para llegar al Palacio de Planalto.

En cambio, Lula perdió cuatro millones de votos y se desinfló en regiones clave, como Minas Gerais, segundo colegio electoral del país y considerado un estado bisagra

El resultado de este domingo fue el más polarizado en una primera vuelta desde el regreso de la democracia a Brasil en 1985, con dos candidatos que acapararon un 92% de los votos, a gran distancia del tercero, el escritor y psiquiatra Augusto Cury, un debutante en política que se quedó con el 2,89%. La diferencia entre Bolsonaro y Lula fue de 2,2 millones de votos.

De cara a la segunda vuelta, están en juego los nueve millones de sufragios que se repartieron los otros candidatos, además de un 21% del electorado que optó por la abstención, una cifra ligeramente superior a la de 2022.  

La victoria del abanderado del Partido Liberal (PL), de 45 años, se reflejó en las elecciones legislativas y regionales, en las que los partidos de derecha ampliaron su poder en el mapa político brasileño.

En el Senado, el PL duplicó su bancada hasta los 28 escaños, un tercio de la Cámara Alta, lo que permitirá el avance de proyectos legislativos de la derecha y puede abrir la puerta a la destitución de jueces del Tribunal Supremo, institución cuya imagen está cuestionada por un gran escándalo de corrupción.

El PL también ganó fuerza en los gobiernos regionales, que gozan de una amplia autonomía. En São Paulo, el estado más poblado de Brasil, un aliado de Bolsonaro, Tarcísio de Freitas, salió reelegido con mucha holgura frente a Fernando Haddad, un ex ministro de Lula que lanzó su candidatura por deseo expreso del gobernante.

Tras conocerse los resultados, un sonriente Flávio Bolsonaro interpretó que la única lectura de la primera vuelta es que "Brasil quiere cambio".

"La palabra es cambio. Brasil no aguanta más", dijo un Bolsonaro que auguró el "fin de la era" del Partido de los Trabajadores (PT) fundado por Lula en 1980.

En el cuartel general de la campaña de Lula se vieron menos sonrisas. Lula admitió que el resultado fue "inesperado", pero recordó que para él no supone una novedad, puesto que tuvo que disputar la segunda vuelta en las tres ocasiones que ganó las elecciones, en 2002, 2006 y 2022. 

Lula admitió que el resultado fue "inesperado", pero recordó que para él no supone una novedad, puesto que tuvo que disputar la segunda vuelta en las tres ocasiones que ganó

El PL no solo ha obtenido buenos resultados en la carrera presidencial. Este domingo también se celebraron elecciones legislativas y regionales, y la sigla que lidera Jair Bolsonaro será la primera fuerza del Senado tras doblar su bancada.

Los senadores del PL controlarán la tercera parte de la Cámara Alta, con 28 de los 81 asientos, según los datos oficiales.

De los 27 estados brasileños, el PL logró elegir en primera vuelta a cinco gobernadores, mientras que el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula se tuvo que conformar con tres.

De hecho, cuatro miembros del clan familiar del ex presidente Jair Bolsonaro se coronaron como vencedores: su esposa Michelle, sus hijos Carlos y Jair Renan, y su hermano Renato.

Michelle Bolsonaro, esposa del ex presidente inhabilitado políticamente, aseguró su plaza en el Senado en representación del Distrito Federal de Brasilia, con el 29%, la más votada, con más de 900.000 papeletas.

Coincidirá en el pleno de la Cámara Alta con su hijastro, Carlos Bolsonaro, quien venció con el 25% de los votos (2 millones de votos), por detrás de Carol de Toni, también del PL, en el estado de Santa Catarina, uno de los grandes bastiones del bolsonarismo. Elegido siete veces concejal de Río de Janeiro, Carlos da así el salto a la política nacional en el Senado.

Coincidirá en el pleno de la Cámara Alta con su hijastro, Carlos Bolsonaro, quien venció con el 25% de los votos (2 millones de votos), por detrás de Carol de Toni

Por su parte, Renato Bolsonaro, hermano del ex mandatario, obtuvo una banca de diputado por São Paulo, mientras que Jair Renan, el hijo varón más joven del ex presidente y concejal en Balneário Camboriú desde 2024, representará a Santa Catarina, también en la Cámara baja.

Resta definir que sucederá con Rogéria Bolsonaro, ex mujer del líder, que pelea por un espacio en la Cámara baja por el estado de Río de Janeiro. Por su parte, Marcelo, primo de Jair, y Valéria, esposa de un primo segundo, continúan en carrera por un lugar en la Asamblea Legislativa de São Paulo.

"Los resultados de hoy son una consolidación de la derecha en todas las esferas políticas, lo que debe animar mucho a la militancia bolsonarista para que esa diferencia entre Flávio y Lula se mantenga en el balotaje", afirmó a EFE la politóloga Thais Pavez, directora de la consultoría Estrategia Latina.

El analista político Alberto Almeida, autor de obras como La cabeza del brasileño (Record), atribuye este descenso a la mala evaluación del Gobierno de Lula, cuya gestión es desaprobada por casi la mitad de los brasileños, según los sondeos de opinión.

"Brasil ha girado a la derecha y ha consolidado ese giro este año. Estos cuatro años de Lula han sido un paréntesis", indicó.

Flávio Bolsonaro llamó al voto útil y ha ido ganando apoyos en las últimas semanas de campaña, deshidratando a sus adversarios conservadores.

"Algunos candidatos del centro-derecha fueron relegados en favor de Flávio, precisamente para buscar un fortalecimiento de nombres de dicho sector. Esto terminó ocurriendo y Flávio llega con fuerza para la disputa de esta segunda vuelta", valoró a EFE la politóloga Luciana Santana, profesora en la Universidad Federal de Alagoas.

Por otro lado, la abstención del 21,08%, equivalente a 33,5 millones, de un total de 159 millones de electores, una de las más altas de los últimos procesos electorales, también se estima que haya podido perjudicar a Lula.

Las elecciones de Brasil están siendo un escenario importante de la doble campaña del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por impulsar el avance de las fuerzas de derecha en América Latina y por contener el avance de China en la región.

Las elecciones de Brasil están siendo un escenario importante de la doble campaña del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por impulsar el avance de las fuerzas de derecha

La reacción del presidente argentino, Javier Milei, fue inmediata. "La libertad avanza en Brasil", expresó el líder libertario al felicitar a Bolsonaro, a quien arropó en persona en el acto de lanzamiento de su campaña el pasado julio.

En los últimos meses, Trump, aliado de la familia Bolsonaro, ha protagonizado una escalada de tensiones con el Gobierno brasileño, que se ha materializado con la adopción de una serie de medidas que Lula ha interpretado como un intento de injerencia en los comicios.

Entre las medidas en mención, figuran la imposición de aranceles, el retiro del visado a la embajadora brasileña en Washington y la declaración como "terroristas" de las dos mayores bandas de narcotraficantes de Brasil, una decisión criticada por Lula y aplaudida por Bolsonaro, quien tiene la seguridad pública como una de sus banderas electorales.

Este domingo, el director de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, anunció que la institución ha abierto una investigación preliminar para aclarar si Estados Unidos trató de interferir en el proceso electoral.

No obstante, el presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Kassio Nunes Marques, aseguró que "hasta el momento" no existe "ningún indicio concreto" de interferencia internacional en ninguna de las salas o equipos usados durante el proceso electoral.

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