China aprueba su nuevo plan quinquenal, con foco en el consumo y la autosuficiencia tecnológica

Pekín

La ANP arropa el esquema con 2.758 votos a favor, uno en contra y dos abstenciones, en una sesión celebrada en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín

El plan dedica un amplio espacio a la expansión de la demanda interna como pilar del crecimiento económico.
El plan dedica un amplio espacio a la expansión de la demanda interna como pilar del crecimiento económico. / EFE
EFE

12 de marzo 2026 - 06:27

Pekín/La Asamblea Nacional Popular de China (ANP) aprobó este jueves el XV plan quinquenal (2026-2030), el documento que orientará la política económica del país durante el próximo lustro, con un marcado énfasis en impulsar el consumo interno y reforzar la autosuficiencia tecnológica.

La ANP aprobó el esquema del plan con 2.758 votos a favor, uno en contra y dos abstenciones, en una votación celebrada en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín.

El texto apuesta por "reforzar el papel de la demanda interna como motor principal del crecimiento", uno de los retos más urgentes de la economía china tras años de débil consumo, según diversos expertos.

El plan dedica un amplio espacio a la expansión de la demanda interna como pilar del crecimiento económico, en un intento de corregir uno de los desequilibrios estructurales de la economía china, tradicionalmente dependiente de la inversión y las exportaciones.

Entre las medidas contempladas figuran iniciativas para estimular el consumo de los hogares, mejorar los ingresos disponibles y reforzar los servicios públicos.

En ese contexto, el documento sugiere ampliar ciertos programas de gasto social y reforzar el sistema de protección, una vía que algunos economistas consideran clave

En ese contexto, el documento sugiere ampliar ciertos programas de gasto social y reforzar el sistema de protección, una vía que algunos economistas consideran clave para impulsar el consumo en el país, que muestra altas tasas de ahorro ante la falta de una red de seguridad social.

Sin embargo, las autoridades chinas han mostrado históricamente cautela ante un aumento excesivo del gasto asistencial, al considerar que podría fomentar una cultura de dependencia, una preocupación que el propio presidente, Xi Jinping, ha vinculado en ocasiones con el riesgo de "asistencialismo".

Las directrices también abogan por "medidas extraordinarias" para lograr avances "decisivos" en sectores como los circuitos integrados, el software industrial y "materiales avanzados", en un momento de rivalidad tecnológica con Estados Unidos.

Según el Asia Society Policy Institute, el nuevo plan quinquenal apunta a institucionalizar "un modelo de crecimiento guiado por el Estado y centrado en la soberanía tecnológica, la seguridad estratégica y un reajuste paulatino de la economía".

No en vano, el documento se aprueba en un contexto internacional que, según las autoridades chinas, ha experimentado "cambios profundos y complejos", en referencia a tensiones comerciales y tecnológicas con Washington y a un entorno geopolítico convulso, agravado en las últimas semanas por la guerra contra Irán y su impacto en Oriente Medio.

En el ámbito de la inteligencia artificial (IA), el documento plantea "fortalecer la combinación de la IA con la innovación científica y tecnológica" y "con la garantía del sustento de las personas", así como "aprovechar la posición dominante en las aplicaciones industriales de IA", en el marco del rápido desarrollo de esta tecnología en el gigante asiático, protagonizado por empresas como DeepSeek, ByteDance o Tencent.

El plan aborda también el reto demográfico del país, cuya población encadena ya varios años de reducción: se establece como meta prioritaria "optimizar las políticas de apoyo a la natalidad"

El plan aborda también el reto demográfico del país, cuya población encadena ya varios años de reducción: se establece como meta prioritaria "optimizar las políticas de apoyo a la natalidad y las medidas de incentivo" para "reducir de manera efectiva los costes del nacimiento, la crianza y la educación de los hijos", ante los altos costes que implica tener descendencia en China, una de las principales quejas de las parejas.

Durante la apertura de la sesión del Legislativo la semana pasada, el Gobierno fijó para 2026 un objetivo de crecimiento económico de "entre el 4,5% y el 5%", por debajo del de "en torno a un 5%" establecido en los tres años anteriores y el más bajo desde 1991.

Pekín también mantuvo por segundo año consecutivo su meta de déficit fiscal en el 4% del producto interior bruto con el objetivo de sostener la recuperación económica, lastrada por la prolongada crisis del sector inmobiliario, la debilidad del consumo doméstico, el aumento del desempleo juvenil, el rápido envejecimiento de la población y el riesgo de presiones deflacionarias.

Los planes quinquenales son los documentos estratégicos con los que China fija sus principales objetivos económicos, sociales y tecnológicos para periodos de cinco años. Aunque ya no funcionan como planes rígidos de una economía centralizada clásica, sí marcan prioridades de inversión, sectores clave y metas que guían la actuación del Gobierno central y de las autoridades locales.

China adoptó este modelo en 1953, cuando lanzó su primer plan quinquenal, inspirado en la planificación centralizada de la Unión Soviética, en una época en la que numerosos expertos soviéticos llegaron al país para asesorar en la construcción de fábricas, infraestructuras y organismos económicos. Ese sistema surgió en un contexto de estrecha cooperación entre Pekín y Moscú tras la fundación de la República Popular en 1949 y después de décadas de guerra y convulsión interna en el gigante asiático.

La elaboración de cada plan comienza con directrices estratégicas del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), la cúpula de poder del partido gobernante, que fija las grandes prioridades políticas del país.

La elaboración de cada plan comienza con directrices estratégicas del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), la cúpula de poder del partido gobernante, que fija las grandes prioridades políticas del país

A partir de esas directrices, el Consejo de Estado (Ejecutivo) prepara el borrador del documento, que antes de su aprobación pasa por estudios de expertos, consultas con ministerios, empresas y gobiernos locales y varias rondas de revisión, antes de ser examinado y aprobado por la ANP.

Según los analistas Neil Thomas y Lobsang Tsering, del Asia Society Policy Institute, estos planes constituyen "el marco central de la estrategia económica y social a medio plazo de China", al establecer objetivos de desarrollo por etapas e identificar "sectores prioritarios" y tareas de política pública.

Los planes quinquenales sirven para coordinar la política económica en todos los niveles de la administración china, desde el Gobierno central hasta las autoridades provinciales y locales. Según analistas, estos documentos orientan decisiones de gasto público e inversión por valor de billones de dólares durante cada ciclo de cinco años, por lo que gobiernos extranjeros, empresas y mercados internacionales siguen de cerca su contenido para anticipar las prioridades económicas de Pekín.

Las prioridades de los planes han ido evolucionando con el desarrollo económico: los primeros, en los años cincuenta y sesenta, pusieron el énfasis en la industria pesada y la colectivización agrícola en una economía todavía eminentemente rural. Ese cambio se hizo más visible en planes como el undécimo (2006-2010), que introdujo objetivos para reducir la intensidad energética y promover un crecimiento más equilibrado tras décadas de expansión industrial acelerada.

En los planes más recientes han cobrado mayor peso ámbitos como la innovación tecnológica, la autosuficiencia industrial, la seguridad económica y la transición ecológica.

Aunque fijan prioridades y objetivos, los planes quinquenales no funcionan como un manual de ejecución detallado y su aplicación depende en gran medida de cómo las administraciones y burocracias locales interpreten y desarrollen esas directrices.

Según la analista Li Qi, de Asia Society, el plan se entiende mejor como una herramienta de "comunicación, coordinación y señalización política dentro del sistema", más que como "un plan que indique exactamente qué hará Pekín o cómo lo hará".

También te puede interesar

Lo último

stats