China se reinventa como potencia turística internacional tras la pandemia
Turismo
Los datos la sitúan en camino de disputar a EE UU el liderazgo económico global del sector, apoyado en un mercado interno gigantesco
Pekín/China, tradicional emisora de turistas al exterior, busca ahora atraer más visitantes extranjeros, en un momento en que el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) la sitúa en camino de disputar a EE UU el liderazgo económico global del sector antes de 2030, aunque buena parte de ese peso procede de su enorme mercado interno.
La WTTC, que agrupa a las principales empresas privadas del sector, situó recientemente a China como el segundo mayor mercado mundial turístico y prevé que su aportación a la economía crezca con fuerza, en un contexto en el que los viajes internacionales superaron ya los niveles previos a la pandemia.
El desarrollo turístico chino se apoya en un mercado interno de una escala difícilmente comparable: en 2025, los viajes dentro del país sumaron 6.500 millones, un 16% más interanual, según datos del Ministerio de Cultura y Turismo.
A comienzos de mayo de 2026, las autoridades llegaron a prever 1.520 millones de desplazamientos en solo cinco días de vacaciones, reflejo de una demanda doméstica que sostiene al sector.
A comienzos de mayo de 2026, las autoridades llegaron a prever 1.520 millones de desplazamientos en solo cinco días de vacaciones, reflejo de una demanda doméstica que sostiene al sector
El presidente del Instituto de Investigación Turística de China, Dai Bin, señaló a la prensa local que la frecuencia de viaje de los chinos se sitúa ya en torno a una salida por trimestre, todavía por debajo de las 10 o 12 veces al año de los países desarrollados, y prevé que pueda llegar a siete viajes anuales cuando China alcance un nivel de renta media desarrollada.
En el frente internacional, el giro ha sido pronunciado: tras casi tres años de cierre casi total por la política de 'cero covid', China pasó de cuarentenas obligatorias, escasez de vuelos internacionales y visados difíciles de tramitar a una estrategia activa para recuperar visitantes extranjeros.
Desde finales de 2023, Pekín ha ampliado de forma gradual las exenciones de visado, elevó de 15 a 30 días la estancia sin permiso para países como España y extendió hasta finales de 2026 la medida para ciudadanos de 45 países, además de abrir tránsitos sin visado y fórmulas específicas para cruceros.
El cambio se ha acompañado de medidas para facilitar pagos móviles, mejorar servicios en aeropuertos y flexibilizar el alojamiento de extranjeros, en un intento de corregir algunos de los obstáculos que habían dejado a China fuera de muchos itinerarios internacionales.
A este impulso contribuye la normalización de las conexiones aéreas, cuyas frecuencias con Europa recuperaron a comienzos de 2026 niveles similares a los de 2019.
Las cifras oficiales avalan esta tendencia: en 2025, China registró 154,5 millones de entradas de visitantes internacionales, un incremento interanual del 17,1 % que responde en parte al efecto comparativo tras la paulatina normalización de las conexiones aéreas tras la pandemia.
"China se está poniendo cada vez más de moda", explican a EFE Pablo y Lucía, una pareja de Madrid que viajará al país en septiembre y que eligió el destino por la posibilidad de combinar una cultura "radicalmente diferente" con infraestructuras y comodidades "del primer mundo"
"China se está poniendo cada vez más de moda", explican a EFE Pablo y Lucía, una pareja de Madrid que viajará al país en septiembre y que eligió el destino por la posibilidad de combinar una cultura "radicalmente diferente" con infraestructuras y comodidades "del primer mundo".
"Además, tiene unos precios más competitivos que Japón y no hace falta visado desde España", indicaron.
La pareja asegura que les sorprendió descubrir, preparando el viaje, que varios conocidos ya habían estado en China o tenían referencias recientes del país, algo que reforzó su impresión de que el destino empieza a popularizarse entre los viajeros españoles.
Roberta, una turista italiana que visitó el país en 2025 tras haberlo hecho por última vez hace una década, asegura a EFE que China "ha cambiado inmensamente" desde entonces y que el desarrollo de las infraestructuras es "impresionante".
También subraya que las "dolorosas" colas de horas para conseguir billetes de transporte "ya no existen", ya que pueden comprarse por internet
La viajera destaca que la red de alta velocidad "ha revolucionado los viajes en un país de proporciones tan vastas" y que "han aparecido numerosas áreas verdes muy bien mantenidas" en las ciudades.
También subraya que las "dolorosas" colas de horas para conseguir billetes de transporte "ya no existen", ya que pueden comprarse por internet a través de aplicaciones como WeChat y Alipay, disponibles en inglés y vinculables a tarjetas extranjeras.
Roberta cita factores como la "notable seguridad" para viajeras solas y la tecnología para superar las barreras lingüísticas para asegurar que el turismo por China "es más sencillo" que hace años, si bien apostilla que puede resultar en ocasiones "menos disfrutable".
La masificación del turismo local y la gestión comercial de parte del patrimonio pueden condicionar la experiencia: "El ruido y las aglomeraciones pueden ser un desafío", avisa Roberta, quien lamenta además que algunos lugares históricos hayan sido convertidos en "parques temáticos con cobro de entrada", con puertas de acceso y espectáculos que, a su juicio, diluyen parte de su carácter original.