China sigue empeñada en quedarse con sus puertos en Panamá pese a la anulación del contrato
Canal
El Supremo de Panamá declara inconstitucional el contrato con el operador hongkonés
Pekín/ Panamá/China aseguró este viernes que adoptará "todas las medidas necesarias" para proteger los derechos e intereses legítimos de sus empresas tras la decisión del Tribunal Supremo de Panamá de anular el contrato de concesión de los puertos operados por Panama Ports Company, filial del grupo hongkonés CK Hutchison.
En rueda de prensa, el portavoz del Ministerio de Exteriores Guo Jiakun señaló que la empresa afectada ya se ha pronunciado sobre el fallo y recordó que CK Hutchison considera que la resolución "va en contra de la base legal" bajo la cual la parte panameña aprobó los derechos de concesión, añadiendo que la compañía "se reserva todos sus derechos, incluida la vía judicial".
"El Gobierno chino tomará todas las medidas necesarias para salvaguardar firmemente los derechos e intereses legítimos y legales de las empresas chinas", afirmó el vocero, sin entrar a valorar el contenido del fallo ni las decisiones del poder judicial panameño.
Preguntado por una posible repercusión del dictamen en la venta global de activos portuarios de CK Hutchison, Exteriores se remitió a la posición de la empresa
Preguntado por una posible repercusión del dictamen en la venta global de activos portuarios de CK Hutchison, Exteriores se remitió a la posición de la empresa y evitó hacer comentarios adicionales sobre las negociaciones en curso.
Ante otra cuestión sobre si China contempla nuevos proyectos portuarios en torno al Canal de Panamá, el portavoz respondió que no dispone de información al respecto.
El pronunciamiento de Pekín se produce después de que el Supremo panameño declarara inconstitucional la ley y las adendas que sustentaban la concesión, tras demandas basadas en una auditoría que detectó irregularidades y presuntos perjuicios económicos para el Estado.
Panama Ports Company maneja los puertos de Balboa (Pacífico) y Cristóbal (Atlántico) desde 1997, y CK Hutchison acordó el traspaso de la concesión en el marco de la venta global de más de 40 puertos por cerca de 23.000 millones de dólares a un consorcio liderado por el gestor de activos estadounidense BlackRock.
En un comunicado de dos párrafos, el pleno de nueve magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) informa que tras una "amplia deliberación y discusión (…) decidió declarar que son inconstitucionales" la Ley 5 del 16 de enero de 1997, sus adendas y la prórroga del mismo, en atención a dos demandas interpuestas en ese sentido.
"Estas leyes y actos demandados guardan relación con el Contrato de Concesión entre el Estado y la Sociedad Panama Ports Company S.A., para el desarrollo, construcción, operación, administración y dirección de las terminales portuarias de los contenedores, ro-ro, de pasajeros, carga a granel y carga general en los puerto de Balboa y Cristóbal", indicó el Supremo.
El contralor general de Panamá, Anel Flores, presentó el pasado 30 de julio dos demandas ante la Corte Suprema, una de inconstitucionalidad y otra de nulidad, contra el contrato de concesión entre el Estado panameño y la PPC.
Lo hizo basado en los hallazgos de una auditoría, entregada el pasado 7 de abril, que reveló «numerosas irregularidades» del contrato, que Flores tildó de "leonino y abusivo contra los intereses del país".
El informe de auditoría habla "de un contrato leonino, un contrato donde malos panameños permitieron que más de 1.300 millones no entraran a las arcas nacionales", dijo Flores, además de presuntos incumplimientos de inversión por parte de PPC y otros perjuicios económicos.
El informe de auditoría habla "de un contrato leonino, un contrato donde malos panameños permitieron que más de 1.300 millones no entraran a las arcas nacionales"
Panama Ports obtuvo la concesión en 1997 y en 2021 el contrato fue extendido automáticamente por igual periodo en medio de denuncias de supuesta corrupción y de condiciones consideradas desfavorables para el Estado panameño, que posee solo el 10% de las acciones en la empresa.
El acuerdo de compra venta de los dos puertos al consorcio liderado por BlackRock fue interpretado en su momento por el presidente de EE UU, Donald Trump, como una victoria de su Administración, opuesta a lo que consideraba "control chino" del Canal de Panamá por la presencia del operador hongkonés en dos de los cinco puertos que rodean el paso navegable.
Bajo la premisa de una presunta injerencia china en el Canal, una vía por la que pasa entre el 3% y el 6% del comercio mundial, Trump amenazó con recuperar la vía acuática, construida y operada por EE UU en el siglo pasado, hasta su traspaso al Estado panameño hace 25 años.
Panamá siempre ha negado que China u otro país interfiera en la administración del Canal, que tiene a Estados Unidos como su principal usuario, y ha aclarado que no está en discusión la soberanía sobre la vía, que "es y seguirá siendo panameña" en palabras del presidente panameño, José Raúl Mulino.