Estados Unidos elimina en Venezuela al líder del Tren de Aragua en una operación coordinada con Caracas
Venezuela
El Niño Guerrero llevaba prófugo desde 2023 y Washington ofrecía cinco millones de dólares por información que permitiera capturarlo
Madrid/El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias el Niño Guerrero, máximo jefe de la organización criminal Tren de Aragua, durante un ataque ejecutado por el Comando Sur estadounidense y coordinado con las autoridades venezolanas.
“Bajo mis órdenes, el Comando Sur de Estados Unidos llevó a cabo un ataque cinético rápido y letal para ejecutar con éxito al Niño Guerrero”, afirmó Trump en su red social Truth Social. El mandatario definió al cabecilla como líder de “una de las organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta” y aseguró que la operación fue preparada junto a sus “amigos de Venezuela”.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, confirmó que el ataque se produjo a comienzos de esta semana y que Guerrero murió durante la acción. El Gobierno de Venezuela situó el operativo en el estado Bolívar, en el sureste del país, una extensa región minera fronteriza con Brasil y Guyana.
Según un comunicado del Ministerio de Comunicación e Información venezolano, durante la operación se produjeron enfrentamientos con integrantes de varias estructuras criminales, en los que resultó “neutralizado” Guerrero. Caracas indicó que Estados Unidos aportó tecnología especializada e información de inteligencia, pero negó la presencia de soldados estadounidenses en territorio venezolano.
“Encontraremos a estos asesinos despiadados y narcotraficantes dondequiera que estén y los enviaremos a las profundidades del infierno, que es donde pertenecen”
La operación muestra el grado de colaboración alcanzado entre Washington y el Gobierno interino de Delcy Rodríguez después de la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Desde entonces, la Administración de Trump ha levantado algunas sanciones y estrechado la cooperación con Caracas, especialmente en materia de seguridad y explotación petrolera.
“El Tren de Aragua ya no tiene refugio seguro en Venezuela ni en ningún otro lugar”, sostuvo Trump. “Encontraremos a estos asesinos despiadados y narcotraficantes dondequiera que estén y los enviaremos a las profundidades del infierno, que es donde pertenecen”, añadió.
El presidente aprovechó el anuncio para defender su ofensiva contra los cárteles y volver a atacar la política migratoria de su antecesor, Joe Biden. Trump acusó al demócrata de haber permitido la entrada en Estados Unidos de miembros de organizaciones criminales y se atribuyó la deportación de miles de extranjeros con antecedentes.
Washington incluyó al Tren de Aragua en su lista de organizaciones terroristas extranjeras en febrero de 2025. La clasificación ha servido a la Administración estadounidense para endurecer las expulsiones de venezolanos señalados como integrantes de la banda, aunque organizaciones defensoras de los migrantes han denunciado que algunas acusaciones se basaron en pruebas insuficientes, como tatuajes o fotografías publicadas en redes sociales.
Niño Guerrero era uno de los delincuentes más buscados de América Latina. Estados Unidos ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares por información que condujera a su captura y lo acusaba de delitos relacionados con el crimen organizado, el tráfico de drogas, la trata de personas y el lavado de dinero.
En julio de 2025, el Departamento del Tesoro sancionó al cabecilla y a otros cinco dirigentes de la banda, entre ellos Yohan José Romero, alias Johan Petrica, considerado uno de sus principales lugartenientes.
Desde Tocorón, Niño Guerrero dirigió la transformación de una pandilla penitenciaria en una red criminal transnacional
El Niño Guerrero permanecía prófugo desde septiembre de 2023, cuando miles de policías y militares venezolanos ocuparon la prisión de Tocorón, en el estado Aragua. La cárcel funcionaba como centro de operaciones de la organización y contaba con piscina, discoteca, restaurantes, un zoológico improvisado y túneles por los que escaparon varios cabecillas antes de la intervención.
Guerrero cumplía desde 2018 una condena de más de 17 años por una docena de delitos, incluidos homicidio, tráfico de drogas y posesión de armas de guerra. Desde Tocorón dirigió la transformación de una pandilla penitenciaria en una red criminal transnacional.
Los orígenes del Tren de Aragua se remontan a los sindicatos que participaron en la construcción de una línea ferroviaria entre los estados Aragua y Carabobo. Las extorsiones y disputas por empleos en las obras derivaron progresivamente en una estructura dedicada al secuestro, el sicariato, la prostitución, el tráfico de armas y la explotación de migrantes.
La banda se expandió aprovechando el éxodo de millones de venezolanos y estableció células en Colombia, Perú, Chile, Ecuador y otros países. Las autoridades también han detectado su presencia en Estados Unidos y Europa. En España, la Policía Nacional ha detenido a varios presuntos integrantes, entre ellos un fugitivo arrestado en Madrid en abril y reclamado por la Justicia estadounidense por delitos contra entidades bancarias.
La muerte de Guerrero representa el golpe más importante contra la cúpula del Tren de Aragua, aunque las autoridades estadounidenses reconocen que la organización funciona mediante células con cierto grado de autonomía. La desaparición de su jefe no implica necesariamente el fin de una red que, después de años de expansión, opera muy lejos de la prisión venezolana donde nació.