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Israel vota en unas elecciones planteadas como un plebiscito sobre Netanyahu

Internacional

Más de 7,3 millones de israelíes están llamados a las urnas para elegir a los 120 diputados del Parlamento

Israelíes hacen fila para emitir su voto en las elecciones a la 26.ª Knéset (parlamento) en la ciudad de Ra’anana, cerca de Tel Aviv, este martes. / EFE/EPA/Atef Safadi
EFE

27 de octubre 2026 - 06:43

Jerusalén/Los israelíes votan este martes en unas elecciones generales planteadas como una suerte de referéndum sobre el primer ministro, Benjamin Netanyahu, que muchos de los votantes consultados por EFE en Jerusalén describen como las más decisivas de la historia del país.

En un colegio electoral del barrio de Rehavia, en el centro de la ciudad, los primeros en acudir, a las 7:00 hora local fueron sobre todo personas mayores.

A lo largo de la mañana llegaron jóvenes, algunos tras salir la noche anterior aprovechando que la jornada electoral es festiva, y también familias, un reflejo de la diversidad de un barrio en el que conviven judíos seculares, religiosos y moderados.

Ante el colegio, la lista Juntos del ex primer ministro Naftali Bénet, Yashar, del exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, el Likud de Netanyahu y el ultranacionalista religioso Moshé Feiglin instalaron puestos de propaganda.

El presidente israelí, Isaac Herzog, pasó también por el colegio y pronunció un discurso sobre la importancia de votar

El presidente israelí, Isaac Herzog, pasó también por el colegio y pronunció un discurso sobre la importancia de votar. Será él quien, tras consultar a los partidos una vez publicados los resultados oficiales, encargue formar Gobierno al candidato con más opciones de reunir una mayoría en la Knéset (Parlamento).

"Es mi deber como ciudadano votar, y me alegro mucho de tener la oportunidad de hacerlo", dice a EFE Tito, de 82 años, uno de los primeros en depositar su papeleta.

Aunque admite que en cada convocatoria se repite que es la más importante, cree que esta vez es distinto: "Estas elecciones de 2026 son cruciales para el Estado de Israel".

Asaf, de 55 años, madrugó porque le toca trabajar. "Son las elecciones más cruciales que hemos tenido nunca. Está en juego la existencia del Estado de Israel. Creo que es nuestra última oportunidad", afirma.

"Si Israel sigue gobernado por este grupo de fanáticos, para quienes la democracia no es su valor supremo, llevarán a Israel a un abismo negro", advierte. A su juicio, el país necesita "poner fin a las guerras" y "rehabilitarse", y si todo sigue igual, "Israel dejará de existir en un futuro no muy lejano".

Amitay, de 44 años y vecino de Jerusalén, reconoce que "es un tópico en Israel que cada elección sea la más crucial", pero cree que esta vez lo es "después de lo que hemos vivido: la masacre del 7 de octubre y la forma en que nos atacan desde todo el mundo".

"Siempre fuimos una nación que aspiraba a la paz, y deberíamos volver a serlo. Por supuesto, cuidando nuestras necesidades de seguridad"

"Siempre fuimos una nación que aspiraba a la paz, y deberíamos volver a serlo. Por supuesto, cuidando nuestras necesidades de seguridad: mucha gente en esta zona no nos quiere, y está bien, pero tenemos que defendernos y encontrar la forma de vivir en paz con ellos", sostiene.

Junto a los puestos de propaganda, Stav, con una camiseta de Los Demócratas, el partido de centroizquierda de Yair Golán, empieza a cantar a viva voz la 'Shir la shalom' (Canción para la paz), himno del movimiento pacifista israelí desde 1969 que el primer ministro Isaac Rabin entonó en un mitin en Tel Aviv en 1995, minutos antes de ser asesinado por un ultraderechista judío.

"Tres años de guerra. Necesitamos la paz. Estamos cansados de esto", dice a EFE. Para él, Golán es "el único que no tiene miedo" y "dice claramente que necesitamos la paz, negociaciones, hablar con nuestros enemigos".

Este lunes, el vestíbulo de llegadas del aeropuerto Ben Gurión era una arena de debate político, mientras aterrizaban israelíes residentes fuera del país con un único objetivo: votar en unos comicios en los que la ley no les permite hacerlo desde el exterior.

Frente a la puerta de aduanas, un hombre con kipá discute a gritos con una señora ante el micrófono de una televisión israelí. "Id también a Tel Aviv, grabad, mirad cómo no se alistan", espeta. "Eso no es verdad. No tienes ni idea", le replica ella.

La bronca giraba en torno al reclutamiento militar de los judíos ultraortodoxos, una de las heridas más abiertas de la sociedad israelí y uno de los ejes de la campaña, y sube de tono mientras los curiosos sacan el móvil para grabarla.

A pocos metros, ajeno a la discusión, un coro de mujeres de mediana edad con camisetas azules recibía con el "Hevenu shalom alejem" ("Os hemos traído la paz"), una popular canción hebrea de bienvenida, a cada oleada de pasajeros que cruza la puerta, entre globos con la bandera de Israel.

La directora ejecutiva de la AID Coalition, Batell Blaish-Sultanik, calcula que unos 67.000 israelíes volarán al país para votar, por encima de los 53.000 estimados inicialmente

Era voluntarias de Fly&Vote, una iniciativa de la organización estadounidense AID Coalition, nacida al calor de las protestas de 2023 contra la reforma judicial del primer ministro Benjamín Netanyahu. Según la Oficina Central de Estadística del país, de los millones de israelíes llamados a las urnas, hay 810.000 residentes en el extranjero que solo podrán votar si viajan al país.

La directora ejecutiva de la AID Coalition, Batell Blaish-Sultanik, calcula que unos 67.000 israelíes volarán al país para votar, por encima de los 53.000 estimados inicialmente. Según el 84% de los israelíes residentes en el extranjero que la organización ha encuestado, estas son "las elecciones más decisivas de la historia de Israel".

Fly&Vote, con decenas de voluntarios en todo el mundo, ha informado a los votantes sobre a quién puede votar y con qué documentación y, cuando la aerolínea TAP canceló un vuelo desde Lisboa, fletó un chárter, contó a EFE Blaish-Sultanik. "Es una iniciativa apartidista. No apoyamos a ningún bando, apoyamos el derecho al voto (...) No preguntamos a quién votas y no pagamos el viaje a los participantes", insistió, antes de incidir en el carácter anónimo de sus donantes.

No hay datos sobre a quién votarán los israelíes que regresan, pero la iniciativa despierta recelo en la derecha: el Likud de Netanyahu recurrió en septiembre ante la Comisión Electoral Central, alegando que la iniciativa contravenía la ley electoral.

Más de 7,3 millones de israelíes están llamados a las urnas para elegir a los 120 diputados de la Knéset, en unos comicios en los que, según los últimos sondeos, ni el bloque de Netanyahu ni la oposición alcanzarían la mayoría absoluta de 61 escaños. Los colegios cierran a las 22:00 hora local, cuando las televisiones publicarán los primeros sondeos a pie de urna.

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