La postura ambivalente de Trump sobre Taiwán supone una "victoria" para China

Análisis

William Lai está "dispuesto" a dialogar con el presidente de EE UU, aunque la desconfianza está sembrada

Xi y Trump en su encuentro en Pekín la pasada semana.
Xi y Trump en su encuentro en Pekín la pasada semana. / Captura
EFE

21 de mayo 2026 - 05:41

Taipéi/ Washington/La cuestión de Taiwán marcó finalmente la cumbre en Pekín entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping, después de que el líder estadounidense realizara en los últimos días una serie de comentarios que se desmarcan de la postura tradicional de Washington hacia Taipéi, algo que los analistas interpretan como una "victoria" para China.

No fue hasta subir al Air Force One de regreso a Estados Unidos cuando Trump, que se había mostrado contenido durante su estancia en Pekín, comenzó a hablar más abiertamente sobre Taiwán con los periodistas que lo acompañaban en el viaje.

Desde el avión, el republicano declaró que tomaría una decisión "muy pronto" sobre la venta de armas a Taiwán, y en una entrevista emitida el viernes por Fox News aseguró que no tenía intención de librar una guerra en defensa de esta isla, gobernada de forma autónoma y considerada por China como "parte inalienable" de su territorio.

"Las palabras de Trump ciertamente han reavivado la ansiedad y el escepticismo en Taiwán sobre la credibilidad y fiabilidad de Estados Unidos"

Durante esa misma conversación, el presidente estadounidense reveló que habló con Xi sobre Taiwán "toda la noche", calificó la venta de armas a Taipéi como una "muy buena ficha de negociación" para Washington e insinuó que el líder chino podría tratar de "apoderarse" de este territorio una vez que él abandone la Casa Blanca.

Estas declaraciones, que se suman a otras realizadas la víspera, no solo siembran dudas sobre el futuro de la política estadounidense hacia la isla, sino que también podrían reforzar la posición de China e incrementar el escepticismo hacia EE UU dentro de Taiwán, según expertos consultados por EFE.

"Las palabras de Trump ciertamente han reavivado la ansiedad y el escepticismo en Taiwán sobre la credibilidad y fiabilidad de Estados Unidos", afirma William Yang, analista sénior para el Noreste de Asia en Crisis Group.

Si bien el secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, se apresuró a aclarar que la postura estadounidense hacia Taiwán no había cambiado, lo cierto es que los comentarios de Trump parecen poner en cuestión los dos pilares de la política oficial de Washington: la Ley de Relaciones con Taiwán de 1979 y las "seis garantías" de 1982.

La primera contempla el suministro a la isla de los medios necesarios para su autodefensa, mientras que la segunda recoge un conjunto de compromisos que incluyen no consultar con China las decisiones estadounidenses sobre la venta de armamento defensivo a Taipéi, un asunto que formó parte de las conversaciones entre Trump y Xi.

"La postura de Trump sobre las ventas de armas representa una desviación significativa respecto a las 'seis garantías'", apunta Wen-Ti Sung, investigador no residente del Global China Hub del Atlantic Council, quien prevé que Washington continúe aprobando ventas de armamento, aunque fragmentadas en entregas más pequeñas.

"La postura de Trump sobre las ventas de armas representa una desviación significativa respecto a las 'seis garantías'"

Las dudas expresadas por Trump respecto al suministro de material bélico, sumadas a sus declaraciones sobre la "independencia" de la isla, constituyen, en opinión del experto, una "victoria" para Pekín, que habría logrado acercar parte del discurso estadounidense sobre Taiwán a su propia narrativa.

En cualquier caso, William Yang descarta que exista un "riesgo inmediato de conflicto" en el Estrecho, dado que Pekín "está jugando una partida a largo plazo".

"China busca debilitar la confianza de la población taiwanesa en EE UU y exacerbar la división política interna entre los distintos partidos taiwaneses, de modo que pueda provocar una parálisis política en Taipéi y aprovechar esa situación ayudando a promover a un candidato más favorable a China", expone.

En otra muestra de ambivalencia, la disposición de Trump a hablar sobre la venta de armas con el presidente taiwanés, William Lai –algo inédito entre líderes en ejercicio de ambos gobiernos desde 1979–, podría exacerbar nuevamente las tensiones con Pekín y poner en riesgo la relativa estabilidad entre ambas potencias.

Trump reiteró el miércoles su disposición a hablar con Lai, como ya dejó entrever el pasado viernes, a lo que el presidente isleño está "dispuesto", según declaró este jueves el Gobierno taiwanés.

"Además de estar comprometido a mantener el statu quo estable en el estrecho de Taiwán, el presidente Lai también está dispuesto a entablar conversaciones con el presidente Trump", señaló el Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán en un comunicado remitido a EFE.

"Además de estar comprometido a mantener el statu quo estable en el estrecho de Taiwán, el presidente Lai también está dispuesto a entablar conversaciones con el presidente Trump"

Los presidentes de Estados Unidos y Taiwán no mantienen comunicaciones directas desde que Washington rompió relaciones diplomáticas con Taipéi y las estableció con Pekín en 1979.

En caso de que se produjera esa conversación, Lai le diría a Trump que el Gobierno taiwanés permanece "calmado" y "confiado" en el mantenimiento del statu quo en el Estrecho, y que es China, y no Taiwán, la responsable de "socavar la paz y la estabilidad" en la zona.

El mandatario taiwanés también instaría al líder republicano en continuar las transferencias de armas estadounidenses, ya que estas son "necesarias" para preservar la seguridad de la isla y la estabilidad de la región, y le trasladaría que la República de China (nombre oficial de Taiwán) ya es un "país soberano e independiente".

"Ningún país tiene derecho a anexionar Taiwán. La población taiwanesa busca un estilo de vida libre y democrático, y la democracia y la libertad no deberían ser vistos como provocaciones", afirmaría el líder taiwanés ante Trump, según la Cancillería isleña.

Pese a ese posible acercamiento, la incertidumbre en torno al apoyo militar estadounidense y las críticas vertidas por Trump –quien en su entrevista con Fox News volvió a acusar a la isla de "robar" la industria de chips de EE UU– podrían minar la credibilidad de Washington en Taiwán y encumbrar a las fuerzas políticas partidarias de estrechar lazos con Pekín.

"Las declaraciones de Trump amplificarán la narrativa de los partidos de la oposición taiwanesa de que Taiwán necesita reducir los riesgos de depender demasiado de Estados Unidos y considerar una mejora de las relaciones con China mediante la reanudación de más diálogos e intercambios con Pekín", prevé William Yang.

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