El régimen de Ortega responde a Brasil: "Nuestra democracia, nuestras elecciones"

Nicaragua

La oposición exige a la OEA activar Carta Democrática y desconocer "dictadura", mientras la cancillería nicaragüense responde a sus pares en el continente

Nicaragua anunció hace una semana la excarcelación de "decenas de personas" en el marco del aniversario de los 19 años de Ortega en el poder.
La oposición afirma que "no se trata de un gesto político interno, sino de la decisión explícita de abolir el derecho del pueblo nicaragüense a elegir a sus gobernantes". / EFE
EFE

24 de julio 2026 - 04:33

San José/El Gobierno de Nicaragua respondió este jueves a los comentarios de varias cancillerías de la región que se han mostrado preocupadas por las declaraciones del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, de que en su país "no volverá a haber elecciones".

Se trata de "nuestra democracia, nuestras elecciones", dijo la Cancillería de Nicaragua a su par brasileña a través de una nota oficial.

"Acusamos recibo de la Nota publicada hoy por la Cancillería de Brasil, y para todos los efectos, reiteramos que, en la lógica de nuestra soberanía nacional, Nicaragua asegura procesos electorales democráticos, libres y transparentes, de acuerdo a las normativas de las instituciones nacionales correspondientes", afirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores nicaraguense en un comunicado.

El país centroamericano reiteró su "cariño fraternal al pueblo de Brasil, así como el respeto que merecen sus instituciones nacionales".

El ministerio brasileño de Relaciones Exteriores señaló en un comunicado que "la realización de elecciones libres, periódicas, plurales y transparentes constituye uno de los pilares fundamentales de la democracia, valor con el que el país mantiene un compromiso profundo".

El ministerio brasileño de Relaciones Exteriores señaló en un comunicado que "la realización de elecciones libres, periódicas, plurales y transparentes constituye uno de los pilares fundamentales de la democracia"

En la nota, la cancillería instó a las autoridades del país centroamericano a garantizar al pueblo nicaragüense el derecho de elegir a sus gobernantes.

Lo mismo ocurrió con Chile, que había dicho que la celebración de elecciones libres, periódicas y transparentes constituye un elemento esencial de la democracia representativa, conforme a lo consagrado en la Carta Democrática Interamericana, "por lo que, declaraciones como la indicada, comprometen el derecho del pueblo nicaragüense a elegir a sus propias autoridades".

Chile reafirmó su compromiso con la promoción y protección de los derechos humanos, las libertades fundamentales y la democracia en el Hemisferio, e instó al Gobierno de Nicaragua a respetar y garantizar el pleno ejercicio del derecho del pueblo nicaragüense a elegir libremente a sus autoridades mediante elecciones libres, periódicas y transparentes.

"Acusamos recibo de la Nota emitida por la Cancillería de la República de Chile, sus comentarios que lucen injerencistas sobre nuestros procesos políticos, jurídicos e institucionales, soberanos y dignos»" señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua, en un tono más duro.

"Sabemos que corresponde el más absoluto respeto a los principios de no injerencia y no intervención, en base a las consideraciones que nos debemos tener los Estados, sobre nuestras propias decisiones", agregó.

En Nicaragua, continuó la nota, se reconocen "hermanos con todos los Estados y pueblos del mundo, y defendemos las cartas e instrumentos de los organismos que velan, como velamos nosotros, por la no intromisión en los asuntos y decisiones de cada país, en el marco de su legítima soberanía".

"Nuestro abrazo siempre fraternal y de unión por el bien común, al pueblo valiente, vibrante y solidario de Chile", concluyó Managua.

"Nuestro abrazo siempre fraternal y de unión por el bien común, al pueblo valiente, vibrante y solidario de Chile", concluyó Managua

También República Dominicana y Perú clamaron contra la propuesta de Ortega, matizada este miércoles por el titular de la Asamblea Nacional), el sandinista Gustavo Porras, quien dijo que sí se celebrarán elecciones en Nicaragua pero bajo un nuevo marco constitucional que las blinden de la injerencia extranjera y de los "traidores a la patria" en el país.

El titular del Parlamento matizó las declaraciones de Ortega y dijo que el mandatario lo que quiso decir es que en Nicaragua "no va a volver a haber nunca elecciones en manos de los imperialistas, para tratar de avasallar y de imponer el poder de los imperialistas sobre el pueblo".

No obstante, diversas organizaciones opositoras nicaragüenses en el exilio hicieron este jueves un llamado urgente a los gobiernos de las Américas, a la Unión Europea y a la ONU para desconocer la consolidación de un "régimen sin elecciones" en Nicaragua, advirtiendo que la crisis no es un asunto interno sino una amenaza para la seguridad y la migración de todo el continente.

En una declaración conjunta, esa coalición opositora hizo un llamado a los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), al Consejo Permanente de la ONU y su Secretaría General, así como a las cancillerías latinoamericanas, para que activen y fortalezcan los mecanismos previstos en el sistema interamericano frente a esta ruptura del orden democrático.

"La OEA cuenta con instrumentos claros para responder a situaciones de esta naturaleza, y su aplicación rigurosa es esencial para evitar que en el corazón de Centroamérica se consolide un régimen sin elecciones, sin libertades y sin controles institucionales", señalaron las organizaciones.

En particular, solicitaron que los Estados democráticos y los órganos competentes de la OEA adopten las medidas jurídicas y diplomáticas correspondientes de conformidad con la Carta Democrática Interamericana y mantengan el desconocimiento de cualquier acto orientado a suprimir el derecho del pueblo nicaragüense a elegir libremente a sus gobernantes.

"La experiencia hemisférica demuestra que cuando el autoritarismo avanza sin una respuesta firme, aumentan la represión, el exilio, la migración forzada y se deteriora la seguridad democrática regional", advirtieron.

"La experiencia hemisférica demuestra que cuando el autoritarismo avanza sin una respuesta firme, aumentan la represión, el exilio, la migración forzada y se deteriora la seguridad democrática regional"

Asimismo, alertaron que la normalización de una "dictadura permanente" en Nicaragua tendría efectos directos sobre la estabilidad política, la gobernabilidad, la seguridad del continente, profundizaría el exilio de miles de nicaragüenses, generaría nuevas olas migratorias, sentaría un precedente negativo para la región y debilitaría el compromiso hemisférico con la defensa de la democracia y el Estado de derecho.

"Por ello, esta crisis constituye un asunto de legitimo interés hemisférico y no un problema exclusivamente interno", anotaron.

Por tanto, exhortaron a los gobiernos democráticos del hemisferio, a la OEA, al sistema de Naciones Unidas, a la Unión Europea y a la comunidad internacional en general a no reconocer ni legitimar la abolición del derecho del pueblo nicaragüense a elegir a sus gobernantes, bajo el argumento que "defender las elecciones libres en Nicaragua es defender la democracia en las Américas".

En la declaración, suscrita por la Concertación Democrática Nicaragüense, Unidad Nacional, Unión Democrática Renovadora y otras cinco organizaciones civiles, advirtieron que las declaraciones de Ortega "no se trata de un gesto político interno, sino de la decisión explícita de abolir el derecho del pueblo nicaragüense a elegir a sus gobernantes y de consolidar un régimen autoritario, permanente y dinástico".

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