Trump y Petro entierran el hacha de guerra tras un año de insultos

Diplomacia

Líderes empresariales colombianos califican como constructiva la reunión

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, dijo haberse sentido muy cómodo en su encuentro con Donald Trump.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, dijo haberse sentido muy cómodo en su encuentro con Donald Trump. / infopresidencia
EFE

04 de febrero 2026 - 07:08

Washington/El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo colombiano, Gustavo Petro, enterraron este martes el hacha de guerra con una reunión de tono amable en la Casa Blanca, tras un año marcado por desencuentros e insultos cruzados.

Aunque Petro no recibió una recepción de alto perfil y el encuentro se celebró a puerta cerrada, al término de las dos horas de conversación ambos expresaron su satisfacción. El mandatario republicano incluso le escribió una dedicatoria que decía: "Fue un gran honor, amo a Colombia".

"Él y yo no éramos precisamente los mejores amigos, pero no me sentí ofendido porque nunca lo había conocido. No lo conocía en absoluto, y nos llevamos muy bien", declaró posteriormente Trump ante la prensa.

"Él y yo no éramos precisamente los mejores amigos, pero no me sentí ofendido porque nunca lo había conocido. No lo conocía en absoluto, y nos llevamos muy bien"

Por su parte, Petro reveló desde la embajada colombiana en Washington que salió con una "impresión positiva" de la reunión, en la que no hubo "humillaciones de ningún tipo". Además, invitó a Trump a visitar su país, específicamente Cartagena de Indias, que describió como "un lugar bello y hermoso para vivir".

Según el presidente colombiano, "las fotos y el ambiente de la reunión demuestran un encuentro entre iguales, que piensan diferente, pero son capaces de encontrar caminos conjuntos".

Petro agregó que, como muestra del tono cordial del encuentro, Trump le obsequió una gorra con el lema "Make America Great Again", en la que el mandatario colombiano escribió con un lapicero la palabra "Americas".

Hace poco más de un mes, esta cortesía habría sido impensable. Petro y Trump habían chocado en innumerables ocasiones desde que el republicano regresó al poder en enero de 2025, pero algo cambió tras el derrocamiento y la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero por fuerzas estadounidenses.

Pocos días después de ese suceso, ambos mandatarios mantuvieron una conversación telefónica y acordaron verse por primera vez, con un tono muy distinto al de los enfrentamientos habituales.

En septiembre del año pasado, Washington retiró la certificación de Colombia como país que coopera en la lucha antidrogas y, ese mismo mes, el Departamento de Estado revocó la visa de Petro tras instar, en un mitin en Nueva York, a los soldados estadounidenses a desobedecer las órdenes de Trump sobre Gaza.

El tono se elevó aún más en octubre, cuando Trump acusó a Petro de ser "un líder del narcotráfico". Paralelamente, el Departamento del Tesoro le impuso sanciones financieras al incluirlo, junto a parte de su familia, en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida como la "Lista Clinton".

El mandatario colombiano ha sido, por su parte, muy crítico con la política medioambiental de Trump y con su postura frente a la guerra en Gaza. Llamó "brigadas nazis" a los agentes de inmigración estadounidenses y también ha condenado los operativos contra lanchas en el Caribe y el Pacífico.

Llamó "brigadas nazis" a los agentes de inmigración estadounidenses y también ha condenado los operativos contra lanchas en el Caribe y el Pacífico

Petro llegó en la Casa Blanca en la recta final de su mandato, con la primera vuelta de las elecciones presidenciales colombianas prevista para el 31 de mayo, en las que no puede buscar la reelección.

En el centro del diálogo estuvo el asunto del narcotráfico. Washington sostiene que la producción de cocaína se ha disparado bajo el Gobierno de Petro, basándose en datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), cifras que el presidente colombiano rechaza.

Petro reivindicó ante Trump su política de sustitución de cultivos y, como símbolo de ese supuesto éxito, le regaló una cesta de chocolates y café colombiano.

Además, insistió en que hay que perseguir a los grandes capos de la droga y no a los campesinos. En ese sentido, le entregó una lista de presuntos narcotraficantes que viven fuera del territorio colombiano, aunque no reveló nombres.

"La primera línea del narcotráfico vive en Dubái, en Madrid, en Miami (...) Sus capos no están en Colombia y hay que perseguirlos", afirmó en una rueda de prensa.

Petro defendió su política de sustitución de cultivos de coca y de persecución de los grandes capos, en lugar de la tradicional guerra contra el narcotráfico que, según él, perjudica a los campesinos.

El mandatario criticó las cifras de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) sobre extensión de campos de coca y sobre producción de cocaína, que la Casa Blanca ha utilizado para acusar a Colombia de no cooperar contra el narcotráfico.

"Las cifras de la Unodc son malísimas desde hace más de una década", afirmó Petro, quien dijo que habló con Trump para que haya una "verificación científica independiente".

Petro no reveló si Estados Unidos le pidió unas métricas concretas sobre erradicación de cultivos. Cuestionado sobre la descertificación de Colombia el pasado septiembre como país que coopera en la lucha contra las drogas, Petro dijo que el propio Trump no es partidario de las sanciones.

"Trump dijo que no cree en sanciones, que no las ve racionales, y creo que tiene razón, es lo mismo que yo pienso, este no es un camino de sanciones sino de libertad"

"Trump dijo que no cree en sanciones, que no las ve racionales, y creo que tiene razón, es lo mismo que yo pienso, este no es un camino de sanciones sino de libertad", declaró.

Negó, además, haber solicitado a Trump que lo retire de la Lista Clinton, pues aseguró que no abordaron cuestiones personales. "No pregunté eso. Ustedes saben cómo fue mi vida. En buena parte de mi juventud no necesité de bancos ni chequeras", declaró Petro.

En una entrevista con Caracol Radio, el mandatario colombiano afirmó que Trump aceptó mediar en la deteriorada relación entre Colombia y Ecuador y que, además, le ofreció a Estados Unidos el apoyo de la empresa estatal Ecopetrol para contribuir a la recuperación económica de Venezuela.

Aunque la conversación permitió rebajar las tensiones, Petro admitió que ambos siguen manteniendo opiniones diferentes en muchos asuntos. No obstante, el mandatario colombiano reveló que Trump le dijo: "I like you", una frase que entendió a pesar de no hablar inglés.

En Colombia, la reacción ha sido de alivio. Líderes empresariales colombianos reivindicaron la importancia del diálogo y calificaron de "constructiva" la cita.

"La reunión (…) puede describirse como un encuentro constructivo y positivo. Llega después de semanas de tensión pública, mensajes cruzados y una relación bilateral en un punto de alta sensibilidad, donde Colombia tiene mucho que proteger", expresó María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara Colombo Americana (AmCham Colombia).

Lacouture manifestó que el principal resultado del encuentro en la Casa Blanca "no es un anuncio puntual, sino un resultado más estratégico: recuperar un marco de confianza y previsibilidad".

El presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), Bruce Mac Master, quien suele enfrentarse con Petro en las redes sociales, afirmó en X que "la forma en que se desarrolló la reunión" demuestra "que siempre hay una forma correcta de hacer las cosas, aún en los casos en los cuales hay diferencias ideológicas y políticas".

"Siempre hay forma correcta de hacer las cosas, aún en los casos en los cuales hay diferencias ideológicas y políticas"

El líder empresarial destacó que Trump "abrió la puerta del diálogo lo que, sin duda alguna, va en beneficio de los dos países y establece una forma racional de trabajo conjunto entre dos naciones que tienen mucho por hacer y mucho por construir".

Igualmente valoró que Petro "se comportó en forma responsable y aceptó el diálogo que le fue ofrecido, lo que seguramente evitará inmensos costos personales y económicos para millones de colombianos".

El expresidente colombiano Ernesto Samper (1994-1998), cercano a Petro, celebró "los buenos resultados de la reunión", con la que "se preservó una relación bilateral de lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado que habíamos venido construyendo durante varios años y gobiernos en los dos países".

"Quedaron también derrotados los voceros de la oposición colombiana que apostaron por una salida de fuerza a la crisis hoy superada. Y el propio presidente Trump debió entender que, a las malas, los latinoamericanos no vamos a ninguna parte", añadió Samper en X.

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