La Habana también tiene a su General Lee

Calle General Lee, en La Habana (14ymedio)
La calle General Lee, en la barriada de Santos Suárez en La Habana. (14ymedio)

El nombre de Robert E. Lee ha saltado a los titulares de la prensa en las últimas semanas a raíz de los enfrentamientos entre supremacistas blancos y sus adversarios a propósito de una estatua del general en Charlottesville, Virginia.

Los disturbios, que dejaron una persona muerta y 19 heridos, avivaron la polémica sobre la actuación del militar del Ejército de los Estados Confederados que se opuso a la abolición de la esclavitud en la guerra civil en Estados Unidos, entre 1861 y 1865.

Los cuestionamientos alcanzan también a otras figuras de la historia norteamericana y están dando forma a un proceso revisionista sin precedentes en esa nación.

Sin embargo, una conocida calle de La Habana lleva aún el nombre de General Lee en homenaje al sobrino del líder, Fitzhugh Lee, también general confederado y quien se desempeñó como cónsul norteamericano en Cuba justo cuando la explosión que destruyó el buque Maine, el 15 de febrero de 1898, dio inicio a la guerra entre España y Estados Unidos.

Tras la derrota española, Lee fue designado gobernador de La Habana y con su nombre se bautizaron varias calles del país, entre ellas una céntrica vía de la ciudad de Sagua La Grande, en la provincia Villa Clara.

En la barriada de Santos Suárez, en La Habana, la calle General Lee sigue estando entre las más importantes y mejor cotizadas en el mercado inmobiliario

En la barriada de Santos Suárez, en La Habana, la calle General Lee sigue estando entre las más importantes y mejor cotizadas en el mercado inmobiliario. Conserva aún algunas mansiones de abolengo, con jardines y amplios ventanales. Los vecinos ni siquiera saben quién es el personaje que inspiró los carteles colocados en varias esquinas.

El General Lee ha sido minimizado en la historiografía oficial y los años que gobernó la capital del país son mostrados hoy en día como parte de la intervención que dañó la soberanía nacional y consolidó el control norteamericano sobre la Isla. No obstante, la calle sigue llevando su nombre.

Esta situación quizás se deba a los fracasos registrados en varios intentos de rebautizar céntricas avenidas con nombres de incómodos personajes históricos. El ejemplo más emblemático es la calle Carlos III, en honor al rey español, que fue rebautizada por el Gobierno como Salvador Allende, pero ni en las comunicaciones oficiales se le llama así.

Mientras en Estados Unidos derriban las estatuas de su tío esclavista, en Cuba el nombre del sobrino, que compartía las mismas ideas sobre el papel del hombre negro, destaca en los clasificados de compraventa de viviendas para describir una “calle ancha, con árboles y casas construidas en el capitalismo”.

Imprimir

  • Facebook Like:
  • Google Plus One:
  • Tweet:
  • Tumblr:
  • Compartir:

Comentarios 11