Las estafas piramidales se multiplican en Cuba gracias a internet

Varios afectados nos cuentan cómo fueron captados por amigos o conocidos para negocios fraudulentos

Estos esquemas son de tipo piramidal, es decir, implican que los participantes ya establecidos capten a nuevos miembros y estos a su vez recomienden el negocio y atraigan a nuevos inversores
Estos esquemas son de tipo piramidal, es decir, implican que los participantes ya establecidos capten a nuevos miembros y estos a su vez recomienden el negocio y atraigan a nuevos inversores

"La conocí en las redes y me parecía muy simpática y una persona emprendedora, alguien con éxito", cuenta a 14ymedio Carlos Mario, un joven de 23 años que perdió cerca de 800 CUC en una estafa que sigue el típico esquema Ponzi, muy popular en los últimos meses en Cuba.

En la Isla se han diseminado varios sistemas en cadena promovidos por conocidos, en redes sociales o aplicaciones de mensajería. Estos esquemas son de tipo piramidal, es decir, implican que los participantes ya establecidos capten a nuevos miembros y estos a su vez recomienden el negocio y atraigan a nuevos inversores que son los que generan ganancias a los participantes más antiguos.

"Nos dijo que tenía un contacto fuera del país que podía comprar al por mayor las ofertas de recargas especiales de Etecsa, de las que se pagan desde el extranjero e incluyen un bono"

Carlos Mario salió varias veces, junto con algunos amigos, con la chica que lo introdujo en la red. "Nos contó a qué se dedicaba para mantenerse económicamente y pagar el alquiler de una casa en La Habana, porque ella es de Cienfuegos", cuenta.

"Nos dijo que tenía un contacto fuera del país que podía comprar al por mayor las ofertas de recargas especiales de Etecsa, de las que se pagan desde el extranjero e incluyen un bono".

Según su relato, la joven reunía el dinero, entre 3.000 y 5.000 pesos convertibles cada mes y los entregaba a un hombre al que nunca conoció pero que él y los amigos que se sumaron al "negocio" llamaban "el banco".

"Él hacía que ese efectivo aquí se convirtiera en dólares en una cuenta fuera de Cuba, desde donde se pagaban las recargas que iban a supuestos proveedores de este tipo de ofertas en La Habana, gente que brinda ese servicio a quienes no tienen familia fuera que les recargue", recuerda.

"El banco" les aseguraba que la inversión estaba garantizada y que por cada CUC ganarían 1,20 o 1,30 en el mejor de los casos. "Parecía un negocio redondo", dice Carlos Mario, que invirtió durante medio año hasta que, en enero, la mujer desapareció. "No me respondía el teléfono y hasta se mudó de la casa donde estaba alquilada", lamenta. "En ese momento, ya yo le había presentado a cuatro amigos míos que también invirtieron. Entre todos perdimos cerca de 5.000 CUC".

El dinero, por supuesto, no ha regresado y, aunque Carlos Mario se niega a revelar la identidad de la mujer por temor a represalias, advierte de que "sigue estafando a ingenuos"

Carlos Mario volvió a encontrarse con la joven, que le explicó que la policía había encontrado al "banco" y, puesto que ambos estaban pendientes de juicio, era mejor no se le acercara para evitar que los investigadores lo encontraran y lo citaran como testigo o como acusado en un proceso judicial del que ni le dio detalles ni tiene constancia de que exista.

El dinero, por supuesto, no ha regresado y, aunque Carlos Mario se niega a revelar la identidad de la mujer por temor a represalias, advierte de que "sigue estafando a ingenuos".

Aunque las estafas piramidales no son nada nuevo en Cuba, la expansión de las redes sociales y la conectividad ha contribuido a la popularidad actual de varios sistemas en cadena promovidos por contactos o conocidos a través de internet.

Es el caso de Laura, que a sus 56 años ya creía ser "un poco mayor para ser engañada", pero eso no evitó que cayera también en las redes de dos personas que, en este caso, eran buenos amigos. "La historia estaba muy bien contada y caí en la trampa porque soy una persona que ama el arte, los cuadros y las piezas de colección", cuenta a 14ymedio.

En su caso, los "inversionistas" debían recaudar dinero para comprar obras y pagar su salida ilegal del país. En la red, según le dijeron, estaban implicados desde empleados de Aduana hasta curadores. "Me comunicaron que se trataba de varias pinturas de Víctor Manuel, Amelia Peláez y Fidelio Ponce, que pertenecían a propietarios privados dispuestos a venderlas", repasa.

A Laura le mostraron varias fotos de los cuadros y le dijeron que la operación iba a comenzar con uno de los que supuestamente pertenecía a Peláez. Ella debía invertir 2.000 CUC y recibiría a cambio 3.000 dólares contantes y sonantes.

Cuando se iba a dar la presunta salida del país de una de las obras de Fidelio Ponce, Laura decidió invertir un poco más y puso 5.000 CUC en las manos de sus amigos

La operación se produjo tal y como estaba acordado, aunque ella nunca pudo ver el cuadro en directo, pero sus contactos con la operación era gente de fiar. "Mis amigos de toda la vida, un matrimonio graduado ambos de Historia del Arte en los que confiaba ciegamente".

Sin embargo, cuando se iba a dar la presunta salida del país de una de las obras de Fidelio Ponce, Laura decidió invertir un poco más y puso 5.000 CUC en las manos de sus amigos. Desde entonces no ha podido volver a hablar con ellos.

"Ambos salieron para Panamá en enero y me dijeron que de regreso me daban mi ganancia, pero no han vuelto ni responden mis mensajes", lamenta. "Algunos me dicen que tenga paciencia y que espere, que seguro es por la pandemia, pero yo sé que me estafaron, porque hablé con una vecina y me dijo que antes de irse vendieron el apartamento en el que vivían y todas sus pertenencias".

En este enmascarado negocio de arte, Laura involucró a tres amigos más que perdieron, en total, 18.000 CUC.

La popularidad de este tipo de estafas se refleja en el éxito de la página de la organización Trust Investing, una supuesta empresa de gestión de criptoactivos que utiliza un clásico esquema Ponzi y ha sido recientemente incluida en una lista internacional de potencial fraude con criptomonedas. Cuba es el primer país en visitas a esta web, con un 40% de cuota.

Cuba es el primer país en visitas a esta web, con un 40% de cuota

"La empresa ha decidido comenzar con un plan de 15 dólares para que muchos aquí tengamos la oportunidad de invertir y de salir adelante", se lee en un correo que circula en aplicaciones de mensajería.

"¿Cuál es la idea en la actualidad? Un amigo o familiar te habla de algo y al existir la confianza la gente avanza. El que hizo publicidad gratis ganará del dinero de quien pase a formar parte de la compañía publicitada. El dinero duro de verdad en Trust Investing sale del trabajo de los traders contratados", promueven.

El pasado mes de junio, Cubanos por el Mundo vinculó a un funcionario de la empresa del monopolio de telecomunicaciones Etecsa con Trust Investing, de la cual se presentaba, presuntamente, como mánager en la Isla.

Según esas denuncias, el Palacio Central de la Computación en Cuba había llegado a ser utilizado por promotores de la empresa para dar conferencias. El trabajador señalado contestó que su " entusiasmo por las criptomonedas y Trust Investing" no tiene ninguna relación con su trabajo en la compañía estatal. Y no se habló más del asunto.

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