Los celulares amplían las diferencias sociales

Una 'clínica' del celular. (14ymedio)
Una 'clínica' para reparar celulares. (14ymedio)

Una casa en el Vedado, un perro pastor alemán o un reloj Rolex eran algunos de los símbolos de estatus más prestigiosos en Cuba hace algunos años. Sin embargo, con las nuevas tecnologías, la brecha incluye ahora tener una computadora o un teléfono móvil de última generación. El celular refleja cada día más el bolsillo de su propietario.

A lo largo de este año se han habilitado en el país unas 800.000 nuevas líneas de telefonía celular, pero solo se vendieron en las redes estatales 324.400 aparatos telefónicos. La diferencia hace suponer que más del doble de los teléfonos que tienen los clientes han sido adquiridos en las redes ilegales o traídos desde el extranjero.

El tema ha llegado a la Asamblea Nacional del Poder Popular este domingo, que abordó las prestaciones ofrecidas por el Ministerio de Comunicaciones (Mincom) este 2015 y las dificultades en torno a la telefonía móvil, especialmente los obstáculos para adquirir un terminal económico.

La poca disponibilidad de modelos y los altos precios de teléfonos celulares en el comercio estatal contrasta con la diversidad que ofrece el mercado informal. Mientras las redes ilegales brindan aparatos de última generación y con sistemas operativos que permiten la instalación de aplicaciones, los llamados telepuntos de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A (Etecsa) muestran una oferta reducida, anticuada y a precios prohibitivos.

Este año se han habilitado en Cuba unas 800.000 nuevas líneas de telefonía celular, pero solo se vendieron en las redes estatales 324.400 aparatos telefónicos

"Tenemos de todo, móviles originales e imitaciones chinas de casi todos los modelos que hay en el mercado", cuenta El Micky, un vendedor de tecnología que exhibe su mercancía en un portal de la céntrica calle Carlos III en La Habana. "Lo que más buscan los compradores son los teléfonos táctiles, aunque también tiene algunos más sencillos, con teclas grandes, más dirigidos a personas mayores", explica el joven.

Los precios en el mercado negro oscilan según las prestaciones del aparato. "Los tenemos desde 15 CUC hasta el iPhone 6 Plus, que es difícil que baje de 450 CUC", se explaya El Micky, que añade que los que más salidas tienen son los que incluyen memoria extraible micro SD porque los clientes quieren "poner su propia música y vídeos o guardar archivos".

Los locales estatales de venta de aparatos telefónicos muestran un panorama muy diferente. En la actualidad sólo se comercializan los modelos que superan los 50 CUC, de la marca Alcatel y con varios años de atraso tecnológico.

"La gente compra poco estos teléfonos, porque ahí mismo en la puerta hay vendedores ilegales ofreciéndoles algo más barato y de mejor calidad", asegura a 14ymedio una empleada del telepunto ubicado en el Miramar Trade Center. Al otro lado del cristal, dos hombres con una mochila susurran los productos que comercializan, entre los que destacan los últimos modelos de la línea Samsung Galaxy, que acaban de aterrizar en el mercado internacional.

El pasado martes, la televisión también abordó este tema a través de un reportaje presentado por el periodista Lázaro Manuel Alonso. Yisel Fernández, jefa de un departamento de comercialización de Etecsa, aseguró en el programa que se están vendiendo "aproximadamente cinco modelos diferentes de teléfonos celulares que oscilan entre 37 y 166 CUC".

Los precios en el mercado negro oscilan según las prestaciones del aparato, desde los 15 a los 450 CUC

Los precios estatales están relacionados con "la calidad de los productos que vendemos. Nuestra empresa se encarga por supuesto de buscar los teléfonos que tengan mejores prestaciones, mejores bondades", añadió Fernández. Los clientes, sin embargo, no opinan lo mismo.

"Necesito el teléfono también para conectarme en las zonas wifi y estos modelos no me lo permiten", comentaba un cliente que después de hacer una larga fila a las afueras del Telepunto de la calle Obispo comprobó que se había agotado el aparato que buscaba. "Tendré que revisar en Revolico a ver qué encuentro", concluía el joven.

El monopolio estatal de la telefonía nunca ha hecho ofertas de incluir el aparato cuando un cliente contrata el servicio. "Aquí todo hay que pagarlo por adelantado, no te dan nada en oferta", se queja José Manuel, un español de 47 años que trabaja en una empresa mixta cubana. "Hace poco logré cambiar mi móvil prepago a un contrato, pero eso puedo hacerlo yo porque soy extranjero y tengo un contrato de trabajo aquí, pero los cubanos no pueden", comenta.

Los problemas, sin embargo, no terminan en la compra del aparato telefónico. Los clientes se quejan de las pocas piezas de repuesto y los limitados servicios que ofrecen los talleres pertenecientes al Estado.

Desde 2008, fecha en que se permitió a los cubanos de manera legal abrir un contrato de telefonía celular, se han venido reduciendo los precios por activar una línea móvil. También se han introducido algunas rebajas en los importes por minuto de llamadas nacionales e internacionales o el envío de mensajes de texto, pero aún así  los celulares siguen siendo un lujo para mucha gente.

Con la apertura de los puntos wifi que dan acceso al correo electrónico internacional y a páginas digitales, la modernidad y las prestaciones de los aparatos telefónicos se han convertido en un factor determinante. Ahí está la frontera que separa ahora el verdadero internauta del cubano desconectado.

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