Cartillas "inteligentes" para llenar la cesta de los egipcios más pobres

En Egipto, a cada persona le corresponden 150 hogazas al mes pero, si adquieren menos, pueden comprar otros productos por el equivalente. (CC)
En Egipto, a cada persona le corresponden 150 hogazas al mes pero, si adquieren menos, pueden comprar otros productos por el equivalente. (CC)
Francesca Cicardi

24 de septiembre 2015 - 10:23

El Cairo/(EFE).- El nuevo sistema de cartillas electrónicas para ofrecer productos básicos subvencionados ha mejorado en Egipto la distribución y el acceso a alimentos entre los más pobres, aunque todavía no ha logrado erradicar la malnutrición que afecta a una quinta parte de los casi 90 millones de egipcios.

Un año después de la introducción de las denominadas "cartillas inteligentes", tanto los egipcios consultados por Efe que se benefician de ellas, como el propio Gobierno aseguran que el sistema actual es mucho más eficiente que los anteriores.

El portavoz del Ministerio de Suministros, Mahmud Diab, explicó en declaraciones a Efe que, tras la reforma introducida en verano de 2014, se ha ampliado tanto el número de beneficiarios, como la cantidad y variedad de productos subvencionados que ofrece el Estado.

"Antes se otorgaba dos kilos de arroz, dos kilos de azúcar y medio litro de aceite a cada persona, y sólo se podían beneficiar cuatro miembros de cada familia", dijo Diab, el cual destacó que actualmente todos los componentes de una unidad familiar pueden recibir alimentos subvencionados.

El Gobierno ha conseguido ahorrar unos 2.500 millones de dólares, que antes eran desperdiciados, y ha "terminado" con el mercado negro, según el ministro

Además, el Gobierno ha conseguido ahorrar unos 19.000 millones de libras (unos 2.500 millones de dólares), que antes eran desperdiciados, y ha "terminado" con el mercado negro, aseguró Diab.

Por su parte, el propietario de uno de los centros de distribución de comida subvencionada, Salem Abdelhamid, destacó que también los propios consumidores han aprendido a ahorrar y a comprar sólo lo que necesitan, por un valor de 15 libras egipcias por persona cada mes.

Esto se debe sobre todo al mecanismo que permite canjear las hogazas de pan que no se consumen por otros artículos de los cerca de 50 que se ofertan con la cartilla, que desde el año pasado incluye la carne y el pescado.

A cada persona le corresponden 150 hogazas al mes pero, si adquieren menos de esa cantidad, pueden comprar otros productos por el equivalente del precio del pan que no han gastado.

Eso es precisamente lo que suele hacer Muhidin al Aguz, un cliente del establecimiento gestionado por Abdelhamid, en el barrio cairota de clase media de Al Manial, al que acuden unas 1.500 personas aproximadamente cada mes.

Al Aguz muestra su cartilla a Efe y explica que viene una vez a principios de mes para "hacer la compra" y otra vez para canjear el pan que no ha consumido por otros productos, mostrándose satisfecho por esta posibilidad que antes no existía.

"El nuevo sistema es mucho mejor", aseguró Abdelhamid, enseñando los productos a los que ahora pueden optar sus clientes, desde zumos, hasta miel, pasando por la pasta y las latas de atún.

Fatima Hachem, especialista en nutrición de la FAO, cree que las nuevas cartillas constituyen un "paso positivo", pero todavía es pronto para saber si tendrán un impacto en la desnutrición

Desde el Ministerio, también subrayan las muchas ventajas de las nuevas cartillas "inteligentes" que, al ser electrónicas, permiten un mayor control de la distribución, pero también una mayor flexibilidad.

Por ejemplo, ahora los beneficiarios pueden comprar en cualquier establecimiento de los 30.000 que hay en todo Egipto y no tienen por qué ir a la tienda del barrio donde residen, explicó Diab.

El Gobierno egipcio destina 37.000 millones de libras (casi 5.000 millones de dólares) a estos subsidios, 23.000 millones de libras solo para el pan, que es el principal alimento en el que basan su dieta muchos egipcios, especialmente los más pobres.

En un país en el que el 22 % de la población vive bajo el umbral de la pobreza -según la ONU-, el Estado se ve obligado a subvencionar los alimentos básicos, también para evitar posibles estallidos sociales, como ya ha ocurrido en el pasado y como señaló a Efe Amr Adly.

El experto en economía del Centro Carnegie para Oriente Medio calificó de positiva la reforma de los subsidios a los alimentos, pero subrayó que siguen siendo "poco eficientes" y que el reparto no es "equitativo".

En un país en el que el 22 % de la población vive bajo el umbral de la pobreza -según la ONU-, el Estado se ve obligado a subvencionar los alimentos básicos, también para evitar posibles estallidos sociales

El experto consideró que el Gobierno está intentando tomar medidas para ayudar a la población más pobre, aunque prácticamente todos los ciudadanos pueden acceder al pan subvencionado, si lo desean.

También para Fatima Hachem, especialista en nutrición de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), las nuevas cartillas constituyen un "paso positivo", pero todavía es pronto para saber si tendrán un impacto en la desnutrición, que se sitúa en el 21 % en Egipto.

"Se incluyen nuevos productos más nutritivos como la carne, pero depende de la calidad de estos y de cómo se integren en la dieta, que suele estar descompensada, incluso entre las clases más acomodadas", detalló.

Según Hachem, hay preocupación por parte de las autoridades para afrontar el problema de la malnutrición, que es crónico en Egipto, pero es necesario acompañar el sistema de cartillas con una campaña educativa para cambiar los hábitos alimenticios.

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