Siguen las detenciones a los cinco meses de las desapariciones de Guerrero

Manifestación a los cinco meses de la desaparición de los 43 estudiantes de Guerrero. (EFE/Alex Cruz)
Manifestación a los cinco meses de la desaparición de los 43 estudiantes de Guerrero. (EFE/Alex Cruz)

(EFE).- Tal como sucede cada día 26 desde hace cinco meses, miles de personas se manifestaron este jueves para exigir justicia y verdad por la desaparición de 43 estudiantes en México, un caso por el que continúan produciéndose detenciones pese a que el Gobierno mexicano ya presentó sus conclusiones.

Con las calles de varias ciudades repletas, la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) informó en un comunicado de la detención de Luis Francisco Martínez, un expolicía de Iguala que habría participado en el asesinato del estudiante Julio César Mondragón, encontrado muerto el 27 de septiembre con la cara desollada.

Martínez está vinculado también, presuntamente, al ataque al autobús en el que viajaba el equipo de fútbol infantil de Los Avispones y en el que murieron un niño, el conductor y la pasajera de un taxi que se hallaba en las proximidades. Junto a ellos, tres estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa fallecieron en los ataques policiales del pasado 26 de septiembre en Iguala (Guerrero).

El cadáver de Mondragón, compañero de los 43 estudiantes que desaparecieron esa noche, fue encontrado al día siguiente y el esclarecimiento de su muerte era una de las principales exigencias de los familiares de los desaparecidos, que no acaban de creer la versión oficial.

Según las autoridades, los jóvenes fueron secuestrados y entregados por policías locales a miembros del cártel de Guerreros Unidos, que los asesinaron e incineraron en un basurero del municipio vecino de Cocula.

Casi un centenar de personas han sido detenidas en relación a este caso, la mayoría ex funcionarios como el entonces alcalde de Iguala, José Luis Abarca, y su esposa, quienes trabajaban supuestamente a las órdenes del narcotráfico.

Pese a que en su última declaración sobre este caso el fiscal general, Jesús Murillo, dijo que tenía suficientes "pruebas científicas" para asegurar que los jóvenes están muertos, varias organizaciones han expresado sus dudas, así como el equipo de peritos argentinos que colaboran en la investigación a petición de los padres.

Expertos de la propia Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) visitarán México el próximo mes de marzo para investigar posibles irregularidades en las pesquisas.

Los padres de los estudiantes desaparecidos volvieron este jueves a participar en una marcha en la capital mexicana que concluyó ante la residencia presidencial de Los Pinos.

Expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos visitarán México en marzo para investigar posibles irregularidades en las pesquisas

Allí se celebró un mitin en que los familiares de los estudiantes exigieron una vez más su aparición con vida y la renuncia del presidente Enrique Peña Nieto.

"Seguiremos con la frente en alto, con dignidad y luchando inclaudicablemente. No daremos ni un paso atrás, pese a la represión que sufrimos y al Ejército, que nos asedia en Guerrero", declaró el abogado de los padres, Vidulfo Rosales, cuyo discurso fue sofocado por los gritos de los manifestantes de "¡Fuera Peña!".

En declaraciones a Efe, Rosales afirmó que "la Procuraduría está intentando establecer el cierre del caso" pese a que "hay muchas lagunas que deben ser esclarecidas".

Aun así, reconoce un hilo de esperanza para que la investigación continúe con la llegada a México de la CIDH el próximo 1 de marzo.

Mario, padre de uno de los desaparecidos, se refirió a la represión policial que se vivió en una marcha de miles de maestros en el puerto de Acapulco el pasado martes, en la que murió una persona y una docena resultaron heridas.

"Estamos aprendiendo qué clase de Gobierno tenemos; hemos visto todo lo que es capaz de hacer", dijo.

La mayoría de los manifestantes del martes eran miembros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg), que se han sumado a la lucha por el caso de los 43 desaparecidos.

Los maestros denunciaron la desaparición de 12 de sus compañeros y la violación de cuatro mujeres tras el enfrentamiento del martes

En un mitin celebrado el jueves en Acapulco exigieron al Gobierno "la investigación y el castigo" por la muerte del maestro jubilado Claudio Castillo, de 65 años, quien es "un ejemplo de lucha a seguir", dijo un portavoz de Ceteg.

Según el Gobierno federal, su muerte se debió a un atropello, pero los maestros dicen estar convencidos de que falleció golpeado por policías federales.

Los maestros denunciaron además la desaparición de 12 de sus compañeros y la violación de cuatro mujeres tras el enfrentamiento del martes.

Al concluir la marcha del jueves en la capital mexicana, el Gobierno local informó de que se manifestaron unas 3.500 personas y que el operativo de seguridad estuvo conformado por unos 2.500 policías que no practicaron detenciones.

Por la noche el Instituto Nacional de Bellas Artes informó de que presentó una denuncia penal "contra quien resulte responsable" por daños al Monumento a la Independencia, que según medios locales fue objeto de pintas por parte de manifestantes.

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