Economistas recuerdan que las reformas no serán suficientes si no son macroeconómicas

El representante de la Universidad de La Habana acusa a EE UU de tomar medidas contra cada reforma que se adopta en la Isla

(EFE). -El futuro de Cuba pasa por afianzar las reformas económicas, especialmente desmontar la distorsión del sistema cambiario, y apostar por el cambio de modelo productivo interno, afirmaron varios expertos en una conferencia en Washington organizada por el banco de desarrollo CAF.

"Hay que mejorar las instituciones para el desarrollo, trabajar para incrementar la competencia entre todos los sectores de la economía", dijo Juan Triana, profesor del Centro para el Estudio de la Economía de Cuba de la Universidad de La Habana.

Triana aseguró que "en el corto plazo, el reto es lograr armar y lanzar un programa de desarrollo suficientemente coherente y pragmático para poder engrasar la economía". Y apuntó, en concreto, a la urgencia por "resolver la distorsión monetaria, ya que el diferencial monetario es del 2.400 %, no hay otro caso en el mundo".

En este punto coincidió Augusto de la Torre, economista jefe del Banco Mundial para América Latina, al afirmar que este doble sistema cambiario "es un sistema de subsidios e impuestos" que recaen sobre el trabajador y subsidios al Estado. Por ello, recomendó "diseñar un sistema para unificar de manera gradual estas dos tasas".

Aunque reconoció las reformas de carácter microeconómico emprendidas desde la llegada de Raúl Castro al poder, como el fomento de un pequeño sector privado, señaló que no serán suficientes si no van acompañadas de una reforma de carácter macroeconómico.

"Lo que está tratando de hacer el Gobierno cubano es muy complicado, al tratar de unificar estas distorsiones por sectores, en lugar de hacerlo de manera conjunta, lo que va a producir más daño en los cubanos", dijo De la Torre.

Sin embargo, sostuvo que la comunidad internacional, incluido EE UU que mantiene un embargo comercial a Cuba desde hace décadas, también tiene "responsabilidad" en estimular los cambios en la isla caribeña.

"Tiene que haber una simetría en la comunidad internacional con Cuba. EE UU quiere un cambio político como precondición al desarrollo económico; debe ser al revés, la transformación económica es el motor para el cambio político", indicó De la Torre.

Para el funcionario del BM, es fundamental la asistencia financiera externa para facilitar el ajuste en Cuba como elemento que suavice los costes que causa.

Por su parte, Carlos Saladrigas, presidente del Cuba Study Group, se mostró pesimista acerca de la posibilidad de que Washington modifique su política con respecto a La Habana.

"La situación política en EE UU es muy complicada, por lo que los cubanos no pueden esperar grandes cambios desde el Congreso, deben tomar la iniciativa en los cambios", explicó ante la escasa capacidad de colaboración mostrada por un legislativo frontalmente dividido entre republicanos y demócratas.

Juan Triana apostó por estos cambios internos, algunos de los cuales ya en marcha, como los que tienen que ver con la energía o la iniciativa privada, además de por la formación de una nueva generación de directivos para los nuevos tiempos.

Pero insistió en el "entorno sistemáticamente agresivo" por parte de EE UU y su comportamiento "tan poco racional" con Cuba. "En Cuba cada vez que pensamos en medidas a tomar siempre pensamos en qué medidas contrarias va a tomar el Gobierno estadounidense", se lamentó. "Necesitamos inversión extranjera, pero las empresas que quieren hacer negocios en Cuba tienen que abrir cuentas en siete bancos diferentes para eludir las sanciones, y eso tiene un coste importantísimo", comentó el profesor cubano.

Imprimir

  • Facebook Like:
  • Google Plus One:
  • Tweet:
  • Tumblr:
  • Compartir:

Comentarios 8