Lisandra no se quiere reeducar

Lisandra Rivera fue condenada a dos años de privación de libertad por el Tribunal Provincial . (Unpacu)
Lisandra Rivera fue condenada a dos años de privación de libertad por el Tribunal Provincial. (Unpacu)

Confinada desde hace más de 80 días en una celda de castigo, sin un solo contacto con el exterior, la activista Lisandra Rivera Rodríguez, de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), recibió este martes la primera visita de sus familiares en la prisión de mujeres de Mar Verde, en Santiago de Cuba.

Lisandra Rivera, de 28 años, fue detenida después del allanamiento de su vivienda por la Seguridad del Estado el pasado 31 de diciembre. En aquella ocasión, y a pesar de haber sido golpeada por los agentes, fue acusada de un presunto delitode "atentado", según activistas de su organización. Sus familiares no habían podido contactar con ella desde el 17 de enero cuando se le celebró el juicio en el que fue condenada a dos años de privación de libertad por el Tribunal Provincial de los que el próximo 18 de abril habrá cumplido cuatro meses.

No tenía acceso a nada en su día a día, ni derecho a visitas familiares o conyugales, ni a recibir llamadas ni alimentos en depósito

Su esposo, Yordanis Chávez, comentó a 14ymedio en conversación telefónica que tanto él como sus padres lograron estar con ella durante casi dos horas. "Desde el sábado está fuera de la celda de castigo y se encuentra en un destacamento de máxima severidad de la prisión"

Según relató Chávez, a partir de ahora podrán visitarla normalmente. La próxima cita está programada para el 17 de este mes. "La vimos bien, bastante fuerte de ánimo. Ella sigue negándose a acatar órdenes y de acogerse a la reeducación".

Las autoridades del penal basan en esa negativa de acogerse al régimen "reeducativo" el castigo en una celda de aislamiento impuesto a Rivera. "Pretendían que se pusiera de pie en firme y le rindiera honores militares a las carceleras de ese lugar durante el recuento que hacen tres o cuatro veces al día. Cuando llegaba un alto oficial también había que ponerse en posición de firme como hacen los militares y ella se negaba a hacer eso", relata Chávez.

Durante la visita, Lisandra contó a sus familiares que la celda de castigo es como la de cualquier calabozo policial, pestilente y en muy malas condiciones, sin luz. No tenía acceso a nada en su día a día, ni derecho a visitas familiares o conyugales, ni a recibir llamadas ni alimentos en depósito. "Todos los martes me esposaban y me llevaban, casi a rastras, para el consejo disciplinario", explicó la activista a su esposo.

José Daniel Ferrer, líder de la Unpacu, teme que, en medio de la difícil situación internacional, pueda repetirse lo ocurrido en la primavera de 2003

Yordanis Chávez explicó que no han apelado la sentencia porque no confían en el sistema judicial. "Lisandra no ha cometido ningún delito, está ahí únicamente porque fue una orden de la Seguridad del Estado como castigo por su activismo en la Unpacu a favor de la libertad y la democracia de Cuba".

José Daniel Ferrer, líder de la Unpacu, teme que, en medio de la difícil situación internacional, pueda repetirse lo ocurrido en la primavera de 2003, en la que 75 opositores fueron condenados a largas penas de cárcel en medio de una operación que coincidió con la invasión de EE UU en Irak. En la actualidad, más de 50 activistas de su organización permanecen en prisión en diversas provincias, muchos de ellos acusados de delitos que no han cometido.

Por su parte, la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional dio a conocer en su último informe del mes de marzo que se habían realizado en ese mes como mínimo 432 detenciones arbitrarias de disidentes pacíficos en el país. Además, varios disidentes fueron víctimas de actos de vandalismo y despojados de sus computadoras, celulares y otros medios de trabajo, así como de dinero en efectivo.

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