La liberalización de varios medicamentos dispara el consumo de estupefacientes en La Habana

Farmacia en La Habana. (14ymedio)
Farmacia en La Habana. (14ymedio)

Un cambio burocrático en la distribución de algunos medicamentos ha transformado los hábitos de consumo de estupefacientes en La Habana. Bastó que el Ministerio de Salud Pública liberara durante unas semanas la compra de productos como el Metilbromuro de Homatropina, que actúa sobre el sistema nervioso, para que muchos se lanzaran a las farmacias a comprar "eso que pone a volar". Baratos y legales, estos fármacos son consumidos fundamentalmente por adolescentes de escasos recursos que no pueden comprar "drogas más duras".

Hace pocas semanas, Susana López, una joven de 19 años, le comentó a una amiga que habían "liberado la droga en la farmacia" de la calle Carlos III, en Centro Habana. La afirmación parece exagerada, pero en el último trimestre, muchos jóvenes como ellas han podido comprar sin ninguna restricción el ansiado Novatropín, un jarabe para problemas del sistema digestivo, que tomado en dosis más altas produce sensación de embriaguez, relajación y repentina felicidad.

"Estos medicamentos llevaban un largo período en los almacenes de la ciudad y, tras descubrir su pronta fecha de vencimiento, fueron distribuidos para la venta liberada"

López sostiene que usa el fármaco también con "otras mezclas" para conseguir "la nota" que quiere. Confiesa sin pudor que se inició en el consumo de estupefacientes y medicamentos controlados en la beca donde estudiaba cuando apenas era una niña. La joven asegura recurrir a esa práctica varias veces durante la semana, pero en especial sábado y domingo, cuando va a "compartir" con sus amigos.

Noel Conde, trabajador de la Empresa de Medicamentos del Oeste de La Habana, explica las causas de la flexibilización que eliminó la obligatoriedad de recetas médicas para algunos fármacos. "Estos medicamentos, que por varios meses se vendieron sin receta médica, llevaban un largo período en los almacenes de la ciudad y, tras descubrir su pronta fecha de vencimiento, fueron distribuidos para la venta liberada".

El empleado asegura, sin embargo, que la distribución se hizo "parcialmente controlada, porque solo se vendían unos pocos por persona". Este diario pudo comprobar que en varias farmacias del municipio Centro Habana y Cerro, algunos clientes llegaron a comprar hasta decenas de frascos de Novatropín, sin restricción de ningún tipo. En algunos dispensarios se veían también adolescentes que pedían a otros compradores que les ayudasen a adquirir más cantidad del producto.

"Ahora, tras la limpieza que hicimos, solo nos queda la producción que vence en el 2017 y en el 2018", enfatiza Conde, quien cree que debe disminuir el consumo no médico de las sustancias al volver a la venta controlada.

La administradora de una farmacia en el municipio La Lisa confirmó esta versión y detalló que a principios de marzo se celebró una reunión con las autoridades sanitarias provinciales en la que le informaron de que "la venta de estos productos era muy alta porque se había detectado que muchas personas lo estaban consumiendo para drogarse, principalmente los más jóvenes". Esa misma semana en su local comenzó a implementarse otra vez el requisito de una prescripción médica.

La regulación afecta a varios productos, además del popular Novatropín, entre ellos la vitamina C en gotas para niños, Loción de Zinc y Calamina, Pepsiclor y el ácido fólico de un miligramo. Esta medida ha molestado a aquellos clientes que dicen haberse visto afectados por el repentino cambio. "Ahora tengo que pasarme toda la mañana en el consultorio médico para lograr una receta de vitamina C", se quejaba este viernes una señora a las afueras de una farmacia en la calle Zanja.

Una trabajadora de la Farmacia Principal del municipio Marianao comenta que se ha notado "un disparo en la compra de muchos fármacos que tienen un uso paralelo como droga". La mujer explica que durante la moratoria se veían muchos "jóvenes y adolescentes que no llegaban ni a los 15 años decirle a una persona mayor en la cola que le comprara Novatropín y luego lo consumían como si fuera una bebida alcohólica".

Durante la moratoria se veían muchos "jóvenes y adolescentes decirle a una persona mayor en la cola que le comprara Novatropín y luego lo consumían como si fuera una bebida alcohólica"

En la céntrica calle G, este sábado Adrián, de 17 años, reconoce ser fármaco-dependiente y refiere que le gusta "el alcohol con pastillas de nitra (Nitrazepán)", que le causa mareo por varias horas. Su testimonio coincide con el de José, estudiante de un politécnico capitalino, que es consciente de lo perjudicial que es para la salud. "Pero de algo hay que morir", ironiza y rompe en una carcajada.

Otro joven de 16 años, que prefirió el anonimato, recuerda: "Cuando hace meses liberaron el Novatropín, lo usábamos bastante, pero eso solo lo pone a uno mareado por un ratico". En su caso, prefiere mezclarlo con algo de "ron y Nitrazepán", porque le parece que así el resultado es "más fuerte y duradero". Dice sentirse "molesto" por el repentino cierre de la venta liberada del fármaco. "Nos están empujando a tomar otras cosas más fuertes", apunta.

El consumo de drogas en Cuba cada vez comienza a edades más tempranas y es la capital del país el lugar "donde se concentra el mayor número de consumidores, con una edad mínima como promedio de 12 años", según refirió a la prensa oficial la psicóloga infanto-juvenil Lourdes Santana Macías, del Centro Comunitario de Salud Mental Plaza de la Revolución.

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