'Acto de repudio' contra el Círculo Cubano de México en el día de José Martí

Nueva mesa directiva del círculo cubano en Mexico, constituida el día del incidente. (Twitter)
Nueva mesa directiva del círculo cubano en Mexico, constituida el día del incidente. (Twitter)

Como cada año el 28 de enero, en el Círculo Cubano de México (CCM, fundado en 1937) se realizó un acto cultural, artístico y patriótico en memoria del natalicio de José Martí.

En esta oportunidad, la celebración contó con un inesperado y salobre "sabor cubano actual", que le aportó la agresiva participación en su entrada de un grupo de vociferantes iracundos, quienes dirigieron insultos y groserías a los asistentes a la velada, así como amenazas de muerte (grabadas) destinadas al numeroso público en el interior del edificio, que a pesar de los ataques repletó el salón de actos, compuesto por cubanos y mexicanos de todas las edades, niños incluidos y algunas personas con evidentes limitaciones físicas. Nada importó a la reducida turba que, con altoparlantes y bloqueando la entrada, procuraron impedir el acto, pero no lo consiguieron. Mientras se desarrollaba la celebración, desde el exterior se escuchaban gritos como: "Vamos a exterminarlos a ustedes y a todas sus familias", y otras frases semejantes, que obviamente causaron temor, zozobra y ansiedad, sobre todo en mujeres y niños allí congregados.

Mientras se desarrollaba la celebración, desde el exterior se escuchaban gritos como: "Vamos a exterminarlos a ustedes y a todas sus familias"

Esta movilización "espontánea" tuvo como antecedente que cuatro días antes, el periodista cubano residente desde hace años en México Ángel Guerra Cabrera (antiguo director en Cuba de publicaciones como el periódico Juventud Rebelde y la revista Bohemia) publicó en el diario La Jornada (conocido irónicamente por muchos aquí como Granma News), donde colabora habitualmente, una nota informativa falsa y mentirosa, asegurando que el citado día estaría y hablaría sobre Martí en el CCM el militar cubanoamericano Félix Ismael Rodríguez Mendigutía, quien participó en la captura de Ernesto Che Guevara en Bolivia. En su nota informativa titulada ¿En México el asesino del Che? (La Jornada, 24 de enero de 2017) afirmaba Guerra Cabrera:

"Este es el sujeto que llega a México el 27 de enero nada menos que como orador principal de un acto por el aniversario 164 del natalicio de José Martí a celebrarse el 28 de enero a las 20:00 horas en el Círculo 'Cubano', centro de actividad contrarrevolucionaria espléndidamente equipado, en la calle Córdoba 14, colonia Roma Norte. La Historia de este centro data de los años 30 del siglo XX como centro de reunión de ricos empresarios cubanos y mexicanos, devenido en feudo de los Bacardí et al con posterioridad al triunfo de la Revolución Cubana. A la vez, albergue de la minúscula contrarrevolución (anti)cubana en México".

Y para terminar su "cordial invitación", agregó:

"Es simplemente un insulto a la decencia que, en el corazón de Occidente, supuestamente promotor de una cruzada contra el terrorismo, llegue tranquilamente a la capital mexicana, país amado por Martí, este asesino de revolucionarios y demócratas. Su presencia misma mancilla la memoria del Apóstol..."

Evidentemente, más que una nota informativa, se trataba de una clara instigación a la violencia, un calumnioso llamado a la provocación y a la agresión, todos estos delitos tipificados y que castigan las leyes mexicanas.

Utilizar un medio masivo nacional con una creciente falta de credibilidad como lo corrobora el fallo de la Suprema Corte de Justicia en el sonado caso La Jornada Versus Letras Libres (véase el fallo de la SCJN mexicana, del 23 de noviembre de 2011, negando el amparo solicitado por La Jornada contra la sentencia a favor de la revista Letras Libres) para convertirlo en un vehículo del odio y la violencia, es grave. Pero, además, ejecutarlo con aviesa falsedad, es más grave aún, y está penado. Los ministros de la Corte ya conocen bien a La Jornada, diario que además amenaza quiebra por su pésima administración (Ricardo Alemán, La muerte del diario 'La Jornada', Milenio, 18 de enero de 2017).

Estuvieron un buen rato gritando y lanzando huevos y otros proyectiles contra la fachada del edificio, y luego se retiraron, pero prometieron volver

Un grupúsculo de vociferantes que se identificaron como miembros del Partido Comunista Mexicano (disuelto en 1981) y del Colectivo Híjar (del marxista mexicano Alberto Híjar Serrano, antiguo profesor universitario, maestro entre otros del Subcomandante Marcos ‒hoy Subcomandante Galeano‒ y de la estudiante involucrada con las guerrillas colombianas Lucía Morett, solicitada por la Interpol) apareció frente al Círculo alrededor de la una de la tarde, y amenazó con impedir el acto programado. Estuvieron un buen rato gritando y lanzando huevos y otros proyectiles contra la fachada del edificio, y luego se retiraron, pero prometieron volver.

Y lo cumplieron. Alrededor de las siete de la noche se encontraban de nuevo entorpeciendo la entrada al Centro, gritando insultos y vejaciones todavía más ofensivas a quienes se presentaron. No pudieron impedir el acceso de los invitados y tampoco lograron penetrar en el Centro, porque los que estábamos allí se lo impedimos, aunque lo intentaron varias veces.

Esto fue apenas una probadita de los rigores mucho peores y más terribles que padecen cada día los hermanos libertarios en Cuba: a fin de cuentas, aquí en México sólo fue un grupo reducido, profiriendo insultos y amenazas de muerte, pero contenidos por una reja y, sobre todo, porque vivimos en un país con leyes, mejores o peores, pero que se pueden reclamar y hacer cumplir, y en Cuba no. Allí las víctimas están inermes a merced de sus crueles verdugos. Por ahora.

Como único orador programado en el acto me correspondió el gran honor de recordar a Martí en tales circunstancias que hicieron que variara el discurso preparado para la ocasión. Había propuesto hablar del Martí menos conocido, a través de varias anécdotas y textos ilustrativos, pero la agresión de la que éramos víctimas me indujo a reconsiderar mi propósito inicial y adecuarlo a las circunstancias. Con el "fondo musical" de los gritos provenientes de la calle, amplificados por altavoces y golpes en la puerta, comencé por señalar que ni aún en los peores tiempos de la dominación española Martí debió hablar bajo semejante violencia. En otro momento daré cuenta más amplia de lo que dije entonces.

José Martí algún día regresará a la Isla para que la República sea, como él exigió, "con todos y para el bien de todos", y no el patrimonio exclusivo de una casta militar represora como es hoy

Pero nunca apareció ese "asesino del Che Guevara" al que estaban esperando los gritones. Al parecer no se referían al sargento boliviano Mario Terán Salazar, quien cumplió la orden recibida de sus superiores bolivianos (el presidente René Barrientos Ortuño, el general Alfredo Ovando y el capitán Gary Prado Salmón) de liquidar al prisionero que ya se había rendido y pedido por su vida ("Soy el Che Guevara y valgo más vivo que muerto"), sino al condecorado militar cubano-americano Félix Ismael Rodríguez Mendigutía, quien participó en su detección y captura, y quien nunca llegó al acto. En su defecto, frustrados en su estéril espera, amenazaron y aterraron a mujeres y niños, ancianos y otras personas pacíficas, que se habían reunido en un lugar privado y legalmente constituido desde hace 80 años para celebrar en la tierra libre mexicana el recuerdo de José Martí, campeón de la democracia cubana, que algún día regresará a la Isla, para que la República sea, como él exigió, "con todos y para el bien de todos", y no el patrimonio exclusivo de una casta militar represora como es hoy todavía.

Triste espectáculo ofrecieron los agresores: ni aún la misma historia que dicen defender, conocen estos ignorantes.Triste espectáculo ofrecieron los agresores: ni aún la misma historia que dicen defender, conocen estos ignorantes.

_____________________________________________________

Alejandro González Acosta es Profesor en la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Filosofía y Letras, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Imprimir

  • Facebook Like:
  • Google Plus One:
  • Tweet:
  • Tumblr:
  • Compartir:

Comentarios 10