Día del maestro, entre regalos y balances

Estudiantes de secundaria básica durante una actividad cultural. (14ymedio)
Estudiantes de secundaria básica durante una actividad cultural. (14ymedio)

Este martes no se impartirán clases en ninguna escuela primaria o secundaria de Cuba. El Día del Educador se convierte en un momento de fiesta durante el cual los maestros reciben felicitaciones y regalos. La práctica no compensa los rigores de la profesión, pero al menos constituye un gesto de agradecimiento de padres y alumnos hacia unos profesionales aguijoneados por los bajos salarios y la precaria situación material de las aulas.

En las más de 10.350 instituciones escolares a lo largo del país, esta será una jornada de celebración y balance. El curso escolar 2015-2016 apenas se adentra en el final de su primer semestre, pero desde sus inicios ha renqueado por el déficit de miles de docentes frente a las aulas. En septiembre pasado, estaba cubierta solo un 95,2% de la demanda territorial de maestros, pero la situación se ha agravado con el paso de las semanas y la deserciones laborales.

Una mejor estimulación económica contribuiría a reducir el éxodo hacia otros sectores laborales, según coinciden en señalar la mayoría de los profesionales de la educación. Los maestros aguardan desde hace años por un aumento salarial que se equipare con el esfuerzo que realizan, pero el momento se ha postergado una y otra vez.

"He estado posponiendo el retiro a la espera del aumento, pero ya no aguanto más", dice Melba, de 68 años y maestra de cuarto grado en una primaria habanera. Después de más de tres décadas de trabajo, la pedagoga refiere que se mantiene en su plaza "por amor a la profesión". Y agrega: "Muchos de mis alumnos de hoy son hijos de otros que tuve en el aula, así que se los debo".

En 2014, los trabajadores del sector de la Salud Pública experimentaron un alza de los sueldos, algunos de los cuales llegaron a duplicarse y a superar los 1.000 pesos cubanos al mes, el equivalente a unos 40 dólares. Sin embargo, el personal del Ministerio de Educación no ha disfrutado aún de un beneficio similar.

“He estado posponiendo el retiro a la espera del aumento, pero ya no aguanto más”, dice una maestra de 68 años

Las autoridades del sector han echado mano de alumnos voluntarios para llenar el vacío dejado en las aulas por la continua migración de profesionales hacia actividades mejor remuneradas. Más de 10.000 estudiantes ayudan a suplir en estos momentos el déficit de los claustros del país, según informó este martes el periódico Juventud Rebelde.

Los sustitutos, no obstante, no logran resolver el problema. "No llegan con suficiente preparación y tampoco duran mucho en el puesto", comenta a 14ymedio la directora de una escuela primaria en el municipio Cerro. "Aquel maestro de antes que amaba su trabajo y preparaba a los alumnos en diferentes materias, además de transmitirle valores éticos, ya es cada vez más difícil de encontrar", explica la funcionaria que pidió el anonimato.

Yosvel, quien ejerció como profesor de español y literatura durante una década, ahora se dedica a la confección de calzado para el mercado informal. "Me encantaba mi trabajo, pero amo más a mi familia y ya no podía seguir llegando a casa con lo poco que ganaba", asegura. No obstante, dice estar dispuesto a regresar a su profesión si decretaran una mejora salarial, porque "ese es el trabajo más lindo del mundo".

En la frontera entre Costa Rica y Nicaragua, donde miles de cubanos se aglomeran para seguir camino hacia Estados Unidos, duerme en un improvisado colchón Yordan, El profe. Nacido en Sancti Spíritus y formado en el instituto pedagógico de su provincia, se dedicó durante cuatro años a impartir clases de matemáticas en una secundaria básica, pero ahora añora "por lo menos trabajar en la construcción en Miami".

“Me encantaba mi trabajo, pero amo más a mi familia y ya no podía seguir llegando a casa con lo poco que ganaba”, asegura un exprofesor

El éxodo y las deserciones afectan a todo el país, aunque la situación más compleja en cuanto a personal docente sigue estando en la capital y en la provincia de Matanzas, según precisa la ministra de Educación, Ena Elsa Velázquez Cobiella. Las autoridades del sector llaman a un mayor sacrificio y conciencia de los educadores, pero los lemas no parecen suficientes para mantenerlos frente al pizarrón.

En un mensaje transmitido por la titular durante el Día del Educador, se hace un llamado a marchar "a la vanguardia abrazando el futuro". "El éxito de nuestro socialismo dependerá en gran parte de lo que seamos capaces de hacer", se remarca. El texto ha sido leído en los matutinos de innumerables escuelas cubanas esta mañana, a pocos minutos de que los maestros entraran a las aulas para compartir un trozo de cake y algún refresco.

"Hoy es uno de esos días en los que me alegro de no haber pedido el retiro, pero el resto del curso me lo pienso todo el tiempo", aclara Melba, a quien sus alumnos le han traído este martes desde jabones de olor hasta una memoria USB con forma de bolígrafo.

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