La receta improbable

teorias

Los empeños de diseminar ideas que niegan la vitalidad de los conceptos marxistas, leninistas y martianos, deberán contrarrestarse, entre otros medios, con una creativa conceptualización teórica del socialismo posible en las condiciones de Cuba, como única alternativa de igualdad y justicia para todos. Raúl Castro, Stgo. de Cuba, 1ro de enero de 2014

Pocas veces uno encuentra un párrafo con tanta sustancia para discrepar. Empezaría por aclarar que lo contrarrestable no deberían ser los empeños de diseminar determinadas ideas –asunto relativamente fácil de solucionar con los métodos tradicionales de confiscar libros en los aeropuertos, bloquear páginas de Internet, suspender servicios telefónicos o en última instancia acudiendo a la brutalidad de las brigadas de respuesta rápida. No, el verdadero reto sería contrarrestar las ideas en cuestión.
Pero resulta paradójico que, precisamente para reafirmar la vitalidad de la ideología que demostraba “científicamente” la inevitabilidad del socialismo, haya que encontrar una creativa conceptualización capaz de sostener teóricamente la viabilidad del socialismo en las actuales condiciones de Cuba. ¿Acaso habrán perdido vitalidad y ahora resultan insuficientes aquellos paradigmas del siglo antepasado?
Para no extenderme demasiado pasaré por alto la afrenta de mezclar al poeta José Martí con Vladimir Ilich, que viene siendo como confundir el amor con el odio o la tolerancia con el resentimiento. Lo que si no debe dejarse pasar es a ese gato servido como liebre pretendiendo autoerigirse como la única alternativa de igualdad y justicia para todos y mucho menos cuando conocemos cuál es el tipo de igualdad y de justicia que podemos esperar de semejante sistema.
Esta es la segunda ocasión en que el general que gobierna el país lanza un llamado a la intelectualidad para que genere una fundamentación a lo ya aprobado en la práctica, entiéndase, los lineamientos del 6to Congreso. ¡Esa tendría que haber sido la labor de la Conferencia del Partido!, que de paso, debió haberse celebrado antes del Congreso.
Se obliga al maestro cocinero a que trague una salsa rancia y mal elegida y luego se le pide que escriba la receta, como si fuera una innovación, y todo eso para impedir a los comensales el placer de disfrutar sabores nuevos.

Imprimir

  • Facebook Like:
  • Google Plus One:
  • Tweet:
  • Tumblr:
  • Compartir:

Comentarios 2

Reinaldo Escobar

Reinaldo Escobar (1947)Periodista, nació y vive en Cuba. Se licenció en Periodismo en la Universidad de La Habana ...

Archivo