Periodistas independientes: periodistas

La semana pasada un amigo me preguntó si la llegada de un cambio democrático a Cuba terminaría con el periodismo independiente. Me quedé meditando, porque hay respuestas que no deben lanzarse a la carrera sin antes sopesarlas bien. En los segundos que me quedé en silencio pasaron por mi cabeza todas las imágenes y momentos en que esos reporteros del riesgo y la palabra han influido en mi vida. Pensé en Raúl Rivero, quien se salió del periodismo y las instituciones oficiales para dar el peligroso salto hacia la libertad de su pluma. Recuerdo en su apartamento de la calle Peñalver la máquina de escribir permanentemente sobre la mesa, el olor a cigarro, los brazos extendidos para recibir a todo el que llegara. Sin dudas, un hombre que ama esa profesión por la que estuvo en el centro de tanta represión y de tantas injurias.

Seguí repasando nombres. Reinaldo Escobar quien me contagió para siempre con el virus del periodismo, los colegas de la Primavera de Cuba, los tantos amigos que han nutrido las páginas de Cubanet, Diario de Cuba, Café Fuerte, HablemosPress, Misceláneas de Cuba, Voces Cubanas, Penúltimos Días y de tantos otros sitios, blogs, agencias de prensa, o de simples boletines con sólo una hoja doblada a la mitad. Espacios en los que se ha narrado ese país escamoteado por los medios oficiales y el triunfalismo de las consignas políticas. Gente que eligió el camino más difícil, en lugar de callarse, simular, no meterse en problemas como hace la gran mayoría. Gracias a ellos nos hemos enterado de innumerables noticias silenciadas en los periódicos, la televisión y la radio nacionales. Estos últimos propiedad privada y hegemónica del Partido Comunista.

Por eso, cuando mi amigo me soltó aquella interrogante, concluí que en una nación democrática el periodismo no necesita de apellidos. No precisa ser “oficial” o “independiente”. Justamente, como pequeño homenaje a todos esos reporteros de ayer y de hoy, he escrito el prólogo a la antología “Con voz abierta” que recoge una selección de noticias y opiniones escritas desde el interior de Cuba y en las condiciones más precarias desde el punto de vista legal y material. Es un libro de periodistas… a secas, sin calificativos que determinen su filiación o no a una ideología. Una compilación que acercará ese futuro en que no necesitaremos hacer tales distinciones entre los profesionales de la prensa.

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Yoani Sánchez

Soy licenciada en Filología, amante de la tecnología, la literatura y el periodismo. Vivo en La Habana y trato cada ... []