Acuerdos económicos con EE UU, salida de Díaz-Canel y permanencia de los Castro en Cuba
Transición
'USA Today' revela un supuesto plan que facilite las inversiones de empresas estadounidenses en energía, puertos y turismo en la Isla
Madrid/El Gobierno de Donald Trump anunciará pronto un acuerdo económico con Cuba, según afirmaron dos fuentes con conocimiento de las conversaciones al diario estadounidense USA Today. Según esta versión, el pacto incluye el levantamiento de sanciones en los sectores de energía, puertos y turismo, además de flexibilizar la prohibición de viajar a la Isla para los estadounidenses. A cambio, el presidente Miguel Díaz-Canel saldría de manera negociada de la Isla, pero los Castro se quedarían.
El diario no da fechas sobre cuándo se conocerá el contenido exacto del acuerdo, pero cree que puede ser muy pronto, algo reforzado por las declaraciones del propio Trump, que lleva días anticipando un cambio inminente en Cuba, agobiada por los apagones de más de 20 horas en gran parte del país.
Preguntada al respecto, la Casa Blanca no quiso confirmar nada y remitió a USA Today a las recientes palabras del presidente, el más reciente, el de este sábado en la cumbre con sus 12 homólogos de derechas en Miami, donde dijo: "Cuba está al final de su camino. Está muy al final de su camino. No tiene dinero. No tiene petróleo. Tiene una mala filosofía. Tiene un mal régimen que ha sido malo durante mucho tiempo".
El diario remata así un fin de semana dedicado a informar sobre este aparentemente inminente acuerdo en el que aún no está claro qué obtiene EE UU a cambio. La nota continúa un reportaje publicado el día anterior en el que daba voz a algunos empresarios de ambas orillas que opinaban sobre las flexibilizaciones presentes y futuras. Uno de ellos es John Kavulich, presidente del Consejo Económico y Comercial US-Cuba, que afirma haber sido sondeado por la Administración sobre la posibilidad de que los miembros de su agrupación apoyen la estrategia de Trump de tratar de manera directa con el sector privado en la Isla y formar un organismo posiblemente denominado Consejo de Directores Ejecutivos para una Cuba Libre y Democrática.
Kavulich afirma haber sido sondeado por la Administración sobre la posibilidad de que los miembros de su agrupación apoyen la estrategia de Trump de tratar de manera directa con el sector privado en la Isla
Ninguno de los consultados estuvo de acuerdo, sostiene Kavulich. “Todos tienen un miedo terrible de que la Administración los apoye por la mañana y a la hora del almuerzo los esté criticando”, dijo el empresario, que asegura que están a la expectativa para ver qué ocurre. En su opinión, la estrategia de Trump es muy similar a la comenzada por Barack Obama durante el deshielo, aunque esta vez tiene visos de prosperar más que la anterior, ya que se ha contemplado que al actual Gobierno de EE UU no le temblará el pulso a la hora de forzar las cosas si el régimen da largas.
Pese a ello, Kavulich considera que, de nuevo, La Habana va a salir más indemne de lo que algunos esperan. “No están liquidando, se están reorganizando”, dijo, y criticó que la estrategia de Trump sea menos perestroika y más bancarrota.
USA Today ha hablado también con Aldo Álvarez, al que presenta como empresario cubano que, tras pasar varios días con su mercancía parada en un puerto por la falta de diésel, vio cómo llegaba a la gasolinera más cercana una cierta cantidad para privados como él. "Es un cambio importante. Puedo garantizar mi suministro de forma estable... Sin duda, son buenas noticias", dijo al diario. Álvarez es el dueño de Mercatoria, dedicada a la importación de todo tipo de productos y publicitada en Cubadebate. El proyecto nació como desarrollo local en 2021, pero pronto se convirtió en algo más importante, e incluso su fundador ha asistido a varios eventos en EE UU para intentar establecer lazos con los empresarios del país vecino, por ello ahora se siente encantado.
“La Administración Trump reconoce al sector privado cubano como un sector real y también como un socio estratégico clave sobre el terreno para ayudar a aliviar la crisis humanitaria. Nunca antes habíamos visto algo así”, dijo al medio Ric Herrero, director ejecutivo del Grupo de Estudio de Cuba, que se sorprende del cambio de enfoque de Trump.
Eric Jacobstein, ex subsecretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental durante la administración Biden, y que ha realizado muchos viajes a la Isla para reunirse con los empresarios, elogia al sector privado de Cuba y considera que es imprescindible apoyarlo desde EE UU. “Es fundamental involucrarlos. Son independientes, emprendedores… Es un grupo que ha abrazado el capitalismo dentro de un sistema comunista en decadencia”, señala.
Michael Bustamante, del Departamento de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la Universidad de Miami, teme cómo reaccionará la comunidad cubana exiliada en Florida a estos contactos entre funcionarios y empresarios de la Isla, “algo a lo que se han opuesto firmemente durante años”, afirmó. “Creo que es una sorpresa para mucha gente. Tal vez sea una sorpresa para Marco Rubio”, considera.
Michael Bustamante, del Departamento de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la Universidad de Miami, teme cómo reaccionará la comunidad cubana exiliada en Florida a estos contactos entre funcionarios y empresarios de la Isla, “algo a lo que se han opuesto firmemente durante años”
El actual secretario de Estado, muy crítico con cualquier levantamiento de sanciones y la política de Obama a la Isla estaría actualmente haciendo un movimiento similar, de acuerdo con estas tesis, pese a que probablemente nunca imaginó verse en esta tesitura. Hace apenas dos semanas, en la cumbre de los países del Caribe (Caricom), donde presuntamente algunos de sus asesores se reunieron con enviados del régimen, Rubio dijo: “El statu quo es inaceptable… Cuba necesita cambiar. No tiene que cambiar de golpe. No tiene que cambiar de un día para otro… Pero Cuba necesita cambiar. Necesita cambiar drásticamente”.
Este viernes, varios medios estadounidenses señalaron que se estudia crear un grupo de trabajo dentro del Departamento de Justicia para imputar posibles delitos penales –relacionados con narcotráfico, inmigración o violencia– para, definió The Washington Post, "derrocar al régimen".
Pero a la vez la prensa estadounidense maneja insistentemente la opción de las negociaciones, evitando la confrontación. “Quizás tengamos una toma de control amistosa de Cuba”, dijo Trump la pasada semana a un grupo de periodistas.
“Era evidente que el presidente Trump no se centraría tanto en erradicar el comunismo de Cuba, sino en priorizar la interacción comercial, económica y financiera”, reitera Kavulich. “No creo que nadie deba sorprenderse si finalmente vemos a Steve Witkoff [enviado especial de EE UU] y a Jared Kushner [asesor de Trump] en La Habana negociando con el Gobierno cubano”.
Robert Muse, abogado de Washington especializado en ayudar a compañías estadounidenses en Cuba, contó a USA Today que los empresarios siguen con cautela los acontecimientos después de que tantas veces creyeron que la Isla se convertiría en una China o Vietnam. Ahora, según Muse, las cosas son diferentes. “Poco a poco se está tomando conciencia de que este es el año decisivo. Esta es una reforma económica fundamental en Cuba”, afirma.
Sobre cuándo se hará, el medio regresa a las declaraciones de Trump en Doral, como le indicó la Casa Blanca: “Nos centramos ahora en Irán, y eso haremos. Yo diría: ‘¿Qué harás? ¿Te tomarás dos días libres, Marco? Quizás una hora. Se tomará una hora libre y luego cerrará un acuerdo sobre Cuba”.