Un amigo de 'Spiderman', detenido por la Seguridad del Estado, llama a los luchadores a solidarizarse con él
Represión
La prensa oficial asegura que "está en Villa Marista bajo evaluación clínica: es un loco que necesita ayuda, no un campeón disidente torturado"
La Habana/El deportista cubano Pablo Vera, campeón nacional en jiu jitsu –actualmente residente en Miami– ha difundido un video dirigido a la comunidad marcial de Cuba para que se pronuncien por la detención del peleador Javier Ernesto Martín Gutiérrez, conocido como Spiderman, quien fue violentamente arrestado el pasado viernes después de ocho días de protesta pacífica desde el balcón de su casa en Mariano, La Habana.
Vera, amigo personal del campeón detenido, lo define como una “persona de bien, un peleador popular y conocido en el gremio”, y pide a la comunidad deportiva que se pronuncie, apoye su causa y exija su liberación. Vera defiende las protestas de Martín Gutiérrez y subraya: “Desde el momento en que uno no se pronuncia como hizo él, ya se está convirtiendo en cómplice”, del régimen, aunque reconoce que la cruda represión en Cuba lleve a que los ciudadanos “no quieran meterse en candela”.
El artista marcial recuerda su propio enfrentamiento con las autoridades cubanas: “Yo tuve dos broncas contra la policía”, y explica que no fue detenido entonces porque estuvo acompañado y logró huir. Este mismo apoyo de protección es el que Vera reclama que reciba Spiderman.
La detención de Gutiérrez es calificada por su amigo como un “secuestro” y denuncia la violencia del operativo: la Seguridad del Estado esperó a que Spiderman estuviera solo para detenerlo entre “cinco agentes que lo llevaron a la fuerza y ahora no sabemos lo que esté pasando en Villa Marista”.
Todos los artistas marciales deberían denunciar la verdad. En el momento en que perdamos la empatía –que es lo que quiere quitarnos la dictadura– perderemos nuestra razón de ser
“Todos los artistas marciales deberían denunciar la verdad”, afirma Pablo Vera. “En el momento en que perdamos la empatía –que es lo que quiere quitarnos la dictadura– perderemos nuestra razón de ser”.
El deportista subraya que Spiderman es “un artista marcial digno de admirar” e insiste en que el apoyo que necesita es un compromiso moral: “Nos puede pasar a cualquiera de nosotros. Vamos a ser dignos. Después no podríamos mirar a nuestros hijos a los ojos”. También ofrece su ayuda a la familia del deportista detenido “para lo que sea”.
Este llamado de apoyo y exigencia de libertad para Martín Gutiérrez contrasta con las declaraciones de la prensa estatal sobre el arresto del campeón que protestaba a solas contra el Gobierno.
El medio oficialista Razones de Cuba ha publicado una nota donde intenta justificar el encarcelamiento del deportista “para un estudio que determine si padece algún trastorno y poder ayudarlo” en Villa Marista –sede de la Seguridad del Estado conocida por albergar interrogatorios y detenciones de opositores, colmada de denuncias por maltratos y falta de garantías legales–.
Según 'Razones de Cuba': “Ernesto no está en una prisión ordinaria. Está en Villa Marista bajo evaluación clínica”
Según la publicación, “Ernesto no está en una prisión ordinaria. Está en Villa Marista bajo evaluación clínica”. Los indicios de “trastorno” se los atribuyen a que el deportista voceaba desde su balcón y no dejaba dormir “a los niños que escuchaban gritos todo el día”. El medio estatal no se atreve a citar cuál era el contenido de las protestas de Spiderman, pero recalca: “Nueve días de alboroto público es desorden público, no activismo”.
En la misma nota se delata el hostigamiento que recibió la familia de Spiderman durante los días de protesta, que ya el propio Martín Gutiérrez había denunciado. Razones de Cuba lo intenta describir como un gesto de ayuda: “Funcionarios del municipio se acercaron a la madre antes del show mediático, preocupados por el comportamiento anormal de su hijo”.
Sobre Lourdes Gutiérrez, madre del deportista –quien había denunciado con indignación la incomunicación con su hijo, la opacidad de la Policía y la violencia del arresto en una declaración a Martí Noticias– la nota estatal señala que “la madre falló”.
Se esfuerzan en desmentir la versión de los hechos cubierta por los medios independientes –señalando directamente al periodista de Martí Noticias Mario Pentón– y describen lo que para ellos hubiera sido una “verdad” más correcta que relatar, con un lenguaje que no se cuida de ser irrespetuoso: “‘Un loco que necesita ayuda’ no vende tanto como ‘un campeón disidente torturado’”.
Lourdes Gutiérrez, madre del deportista denunció con indignación la incomunicación con su hijo, la opacidad de la policía y la violencia del arresto
Concluyen la publicación con la versión que ellos ven más acertada, sin percatarse de que están admitiendo la arbitrariedad y la violencia del arresto de un ciudadano por motivos políticos: “Mientras tanto, en Marianao los vecinos duermen sin gritos. En Villa Marista, un hombre recibe evaluación clínica, no tortura”.
La imagen que acompaña la nota muestra a los supuestos vecinos como víctimas “agobiadas” por las protestas del deportista, como si esta puesta en escena fuera evidencia legal suficiente para encarcelar a un manifestante en Villa Marista.
La activista Miryorli García reaccionó a la publicación estatal: “Los verdaderos enfermos mentales son ustedes, los que redactaron esta nota, los que trabajan en Villa Marista, los psiquiatras que se atreven a trabajar para el régimen son psicópatas”.
Cuba ha tenido su propia historia de usar la psiquiatría como forma de represión, reportada por varias organizaciones independientes
La estrategia de descalificar al disidente como “loco” tiene historia bien documentada en regímenes totalitarios. En la Unión Soviética, instituciones como el Instituto Serbsky diagnosticaban a opositores con “esquizofrenia lenta”, una categoría diseñada para controlar desde la institución mental cualquier forma de disenso político.
Cuba ha tenido su propia historia de usar la psiquiatría como forma de represión, reportada por varias organizaciones independientes como Cubalex. Con esa estrategia, la figura del detenido deja de ser la de un ciudadano que ejerce un derecho y pasa a ser la de un sujeto “a evaluar” o “a tratar”, desplazando el conflicto del terreno político al clínico.