Intentan asaltar un ómnibus de comerciantes que iban de compras a La Cuevita
Asaltos
Cerca de Jagüey Grande, varios hombres pararon el vehículo con una tira de púas; huyeron cuando los pasajeros los enfrentaron con machetes
La Habana/Un ómnibus que trasladaba a comerciantes privados desde Sancti Spíritus hacia La Cuevita, el mayor mercado informal de Cuba, situado en San Miguel del Padrón, en La Habana, sufrió un intento de asalto en la madrugada del pasado jueves, cuando varios desconocidos lanzaron sobre la carretera una barrera con pinchos que destrozó dos neumáticos del vehículo.
Aunque el vehículo sufrió serios daños en sus neumáticos, los pasajeros lograron evitar el asalto al bajar armados con machetes y otros objetos, según contó a 14ymedio, bajo condición de anonimato, una de las pasajeras.
Antes de llegar a Jagüey Grande, los viajeros vieron cómo arrojaban una tira con púas sobre el asfalto. El ómnibus iba a 90 kilómetros por hora y el conductor no consiguió detenerse ni esquivarla.
Antes de llegar a Jagüey Grande, los viajeros vieron cómo arrojaban una tira con púas sobre el asfalto
“Era como una cinta, como unos pinchos, pero grandísimos”, relata. Tras pasar por encima de la peligrosa barrera, el vehículo sufrió graves daños en las ruedas y tuvo que detenerse.
La guagua paró y los pasajeros, alarmados, empezaron a bajarse. “El chofer alertó que tuvieran cuidado, que él estaba viendo gente en los costados de la autopista”, relata la mujer. El conductor “sacó un machete y bajó”. Varios hombres que viajaban en el vehículo también descendieron y llevaron objetos para defenderse. “Se pusieron alrededor de la guagua en modo protección”, explica.
Los desconocidos que estaban junto a la carretera, unos cinco o seis, aunque los pasajeros no pudieron precisar la cantidad, terminaron huyendo.
Los desconocidos que estaban junto a la carretera, unos cinco o seis, terminaron huyendo
La fuente señala que, por lo general, en esas excursiones viajan no más de diez hombres y el resto de los pasajeros son mujeres que compran mercancías para revenderlas. Sin embargo, aquella noche ocurrió algo diferente. “En este viaje, dio la casualidad que eran más hombres que mujeres”, cuenta. Esa circunstancia pudo contribuir a que los asaltantes desistieran.
Los vendedores suelen transportar grandes sumas en efectivo, hasta “dos millones o dos millones y medio de pesos por cada uno, para poder comprar mercancía allá y traerla para acá. Y así van todos porque las cosas están muy caras”, señala.
Los ocupantes del ómnibus retiraron de la carretera la cinta de pinchos y consiguieron llegar con las ruedas dañadas hasta un punto de control, donde informaron a las autoridades. “Le entregamos la cinta aquella a la Policía, pero se quedó todo ahí”, según el testimonio recogido por 14ymedio.
“Le entregamos la cinta aquella a la Policía, pero se quedó todo ahí”
Con ayuda de conocidos de la zona, los viajeros compraron “un par de gomas de uso y continuaron el camino”. El regreso, ya de día, transcurrió sin nuevos incidentes, aunque los pasajeros seguían aprehensivos.
La comerciante teme que el episodio se repita: “Si lo intentaron ya una vez, puede ser que vuelvan hacerlo”, dice y añade que “están valorando pagar seguridad, lo que va a encarecer más el viaje”.
Las llamadas “guaguas de La Cuevita” llevan varios años funcionando como transporte de ida y vuelta para pequeños comerciantes privados del interior del país. El servicio suele realizar dos salidas semanales.
Las llamadas “guaguas de La Cuevita” llevan varios años funcionando como transporte de ida y vuelta para pequeños comerciantes privados del interior del país
“Sale a las once de la noche, once y media, empieza a recoger a todo el mundo y llega ya sobre las seis, seis treinta de la mañana”, describe la fuente a 14ymedio. Los viajeros disponen de unas horas para realizar sus compras antes de regresar. “A las once y media ellos le dicen a todo el mundo que tiene que estar listo para regresar con salida a las doce. No esperan por nadie. Si te tienen que dejar botado, te dejan botado”.
El precio del transporte ha aumentado con la inflación. “Las primeras guaguas costaban 4.500 pesos. Después subieron a 8.000 y ahora mismo hay unas, en dependencia del confort, que cuestan 12.500 y 16.000”, recuerda. Ya en junio, los comerciantes de Sancti Spíritus pagaban 18.000 pesos por viajar en ómnibus hasta La Cuevita.