Más ayuda de España para Cuba, para socorrer a los asturianos empobrecidos y otros necesitados

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El Ayuntamiento de Zaragoza manda una ayuda de unos 65.000 euros y Madrid envía 1.000 kits de alimentos e higiene, además de paneles fotovoltaicos

Marcos Niño viajó a la Isla en compañía de dos trabajadoras sociales, preocupados por la situación que atraviesan los 'asturcubanos'.
Marcos Niño viajó a la Isla acompañado de dos trabajadoras sociales, motivado por la preocupación ante la situación que atraviesan los 'asturcubanos'. / Facebook / Vicepresidencia del Gobierno de Asturias
14ymedio

16 de mayo 2026 - 10:24

Madrid/Los funcionarios asturianos, que estuvieron en Cuba la semana pasada ayudando a los descendientes de esa región española a rellenar documentos para recibir ayudas públicas, han vuelto a casa conmocionados. “La situación es de miseria absoluta”, declaró a La Nueva España Marcos Niño, director general de Emigración y Políticas de Retorno del Principado de Asturias, quien aseveró que lo que intenta la Comunidad Autónoma es “devolverles algo, muy poco, de lo mucho que nos dieron los emigrantes asturianos, que nos quitaron mucha hambre en Asturias entre finales del siglo XIX y del XX”. 

Niño viajó a la Isla en compañía de dos trabajadoras sociales, María del Pilar González Acero y María Covadonga Díaz González, en una visita que el gobierno regional hace cada año para asesorar en sus trámites a los asturcubanos –que tengan la nacionalidad española desde hace al menos una década–, pero que para él era la primera de su vida. Titular en funciones de su cargo –en realidad lo ocupa otra funcionaria de baja por maternidad–, el encargado de Emigración confesó sentirse “afectado” por cómo encontró a la comunidad asturiana en una isla en la que prosperó en el pasado. 

El bisabuelo de Niño, sin ir más lejos, llegó a tener en Cuba “una bodeguita y con ese capital hizo la casa de mi pueblo” (Santaya de Oscos). Muy lejos queda aquella época en que un emigrante español podía “hacer las Américas” en la Isla. Ante el mismo medio local, se lamenta: “Hace tiempo fui con una ONG a los campamentos saharauis y ves la miseria y compruebas que allí, en el desierto, no pueden hacer nada. Pero vas a La Habana, ves lo que fue y lo que es, y todavía te duele más, porque hay posibilidades”.

“Hoy en día, sería muy complicado levantar ya el país por la ausencia de tanta gente joven como se ha marchado al extranjero”

Posibilidades, no obstante, que matiza: “Hoy en día, sería muy complicado levantar ya el país por la ausencia de tanta gente joven como se ha marchado al extranjero”. La falta de jóvenes es especialmente acuciante entre la comunidad asturiana. Según las cifras del Principado, los nacidos en Asturias y los descendientes con pasaporte español forman una colonia que ronda las 18.000 personas.

Se trata, indica La Nueva España, “de la comunidad asturiana en el exterior más envejecida” y “la que se encuentra en peor situación económica y social”. La ayuda que reciben desde la región española, entre 205 y 300 euros al mes, es “vital para la supervivencia” de los receptores, en un país donde, destaca el diario regional, “una pensión mensual ronda los 12 euros”.

La llegada de estas ayudas, refirió el funcionario, tampoco es fácil, lo cual incluye “el ingreso en un banco cubano, al mejor tipo de cambio posible, para que los beneficiarios puedan comprar alimentos a través de una tarjeta monedero, obviamente después de hacer unas colas interminables”.

Niño hizo un relato también del calvario que todo el que esté en la Isla tiene que sufrir: “apagones (y cortes de agua consiguientes al no poder bombearse), mosquitos, basura por todos lados, carestía alimentaria y mucho mercado negro, carreteras y edificios en estado ruinoso, una población envejecida y enferma…”, y confirmó con sus ojos algo que dicen las cifras: “No hay nadie por La Habana y los hoteles y restaurantes están vacíos”.

“Cuando sales del hotel, te conviertes en una divisa andante"

Pero lo que más le impresionó fue el asedio de los mendigos, de cuya ausencia en Cuba se jactó el régimen castrista durante décadas: “Cuando sales del hotel, te conviertes en una divisa andante. Todos están buscando la manera de sacarte algo: un euro, un paracetamol, algo… Sí, podemos hablar de la basura, de los cortes de luz, pero lo que más me impresionó fue la miseria, la necesidad más absoluta de conseguir algo, lo que fuera”. De igual manera, también padeció la falta de combustible –lograron ir de La Habana a Santa Clara, los dos lugares donde se reunieron con la comunidad asturcubana, pagando a 8 euros el litro, con el riesgo de sufrir algún accidente: “Fuimos por una autopista que en su momento fue extraordinaria, de tres carriles, pero que ahora está como está y tienes que ir de día porque, de noche, no sabes dónde puede aparecer el bache”.

España es uno de los países desde donde más se envían ayudas a Cuba. El pasado lunes, el diario El País publicó que el programa de conversión de deuda firmado entre España y Cuba hace diez años se está utilizando para donar alimentos a la Isla. El comité bilateral que lo gestiona autorizó el pasado febrero un proyecto de medio millón de euros para la compra de comida como ayuda urgente para la población.

A esas iniciativas se suma un nuevo paquete de ayuda anunciado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), que enviará a Cuba 1.000 kits de alimentos e higiene para cubrir las necesidades básicas de unas 5.000 personas, así como entre 15 y 20 placas fotovoltaicas de 12 kilovatios destinadas a centros sociales, como escuelas o centros de mayores. La agencia activará además un convenio de emergencia con Cruz Roja Española por valor de 160.000 euros para instalar sistemas fotovoltaicos en instalaciones médicas, en colaboración con la Cruz Roja Cubana.

Apenas 500 centros de salud permanecen operativos para emergencias, mientras millones de personas tienen problemas para acceder a agua potable y saneamiento

La propia Aecid reconoce que la escasez de combustible y energía ha reducido el funcionamiento de infraestructuras críticas. Apenas 500 centros de salud permanecen operativos para emergencias, mientras millones de personas tienen problemas para acceder a agua potable y saneamiento y 4,5 millones están en riesgo de inseguridad alimentaria. 

El fondo –un mecanismo en el que se perdona la deuda a cambio de inversión en proyectos de interés común– al que se ha recurrido tiene un valor de 375 millones de euros y fue firmado en 2016, aunque hasta el año pasado no se acordó cómo canalizarlos. En julio de 2025, los ministros de Economía de ambos países firmaron que ese dinero iría destinado a financiar proyectos de desarrollo sostenible en sectores como energía, agua o seguridad alimentaria. 

Por otra parte, este viernes, el Ayuntamiento de Zaragoza, también en España, aprobó dos proyectos de cooperación para Cuba, uno de ellos dotado con 34.316 euros, financiado por la Fundación Juan Bonal, y otro de 30.400 euros, con las comunidades salesianas. El “hilo conductor”, explicaron las autoridades, quienes también aprobaron ayudas similares para los campos de refugiados del Sáhara Occidental, el Líbano y la franja de Gaza, es proveer de “ayudas de alimentación” para familias.

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