El Cerro, un barrio de La Habana incomunicado desde hace un mes

Etecsa

Los vecinos caminan varios kilómetros para comunicarse y otros siguen pagando 1.000 pesos por Nauta Hogar por temor a perder el servicio

Toda la zona alrededor del Casino Deportivo, en el barrio habanero de El Cerro, lleva casi un mes sin servicio telefónico ni conexión a internet
Toda la zona alrededor del Casino Deportivo, en el barrio habanero de El Cerro, lleva casi un mes sin servicio telefónico ni conexión a internet / 14ymedio

21 de octubre 2026 - 10:31

La Habana/Toda la zona alrededor del Casino Deportivo, en el barrio habanero de El Cerro, lleva casi un mes sin servicio telefónico ni conexión a internet debido a un incendio en los cables de la Unión Eléctrica (UNE), que también dañó los tendidos de Etecsa. La empresa reparó su avería hace semanas, pero el monopolio de telecomunicaciones asegura que no dispone de cables para restablecer las comunicaciones, según contaron los vecinos a 14ymedio.

La falta de servicio afecta tanto a quienes utilizan, en esa barriada del municipio de Cerro, la telefonía fija como a las viviendas que dependen de Nauta Hogar, el servicio de internet doméstico de Etecsa, cuyo funcionamiento requiere la infraestructura dañada. Ante esta situación irresoluta, los vecinos deben desplazarse varios kilómetros para realizar una llamada o conectarse a internet. 

Entre los lugares a los que acuden están los bajos del Ministerio de la Agricultura
Entre los lugares a los que acuden están los bajos del Ministerio de la Agricultura / 14ymedio

Entre los lugares a los que acuden están los bajos del Ministerio de la Agricultura –ubicada en la calle Conill, esquina a avenida de la Independencia, en Nuevo Vedado–, donde, como pudo constatar este diario, también llegan vecinos de las inmediaciones de Primelles y del lado de la calzada de Ayestarán que pertenece al municipio de Cerro.

A la incomunicación se suma un problema económico para las familias que tienen contratado Nauta Hogar, el servicio de navegación web que se ofrece a través de cables de fibra óptica. Según explicaron los clientes a este diario, muchos pagan más de 1.000 pesos mensuales y ya han perdido prácticamente un período completo de conexión por una avería ajena a su responsabilidad.

Muchos pagan más de 1.000 pesos mensuales por el servicio de Nauta Hogar y ya han perdido prácticamente un período completo de conexión

Ahora, los clientes del servicio de conexión por cable se enfrentan al dilema de volver a desembolsar el dinero sin saber cuándo podrán utilizar el servicio, pues temen que si dejan de recargar sus cuentas durante el tiempo que dure la interrupción, terminen perdiendo el acceso a Nauta Hogar. Algunos se plantean seguir pagando a la espera de que Etecsa sustituya el tendido afectado por las llamas. 

Los vecinos, sin embargo, pueden reclamar amparados por la legislación cubana. El Decreto 124 de 2025, que regula la concesión de Etecsa, establece en su artículo 13 que la empresa no debe cobrar a sus clientes por el tiempo que permanezcan sin servicio. No sería la primera vez que la compañía tuviera que compensar a un afectado: en febrero de 2026 reconoció que debía bonificar 1.800 pesos a una usuaria que había pasado varios meses sin teléfono fijo ni Nauta Hogar debido a una avería en los cables.

El Decreto 124 de 2025 establece en su artículo 13 que Etecsa no debe cobrar a sus clientes por el tiempo que permanezcan sin servicio

En el edificio donde se encuentra la redacción de 14ymedio, buena parte de los apartamentos llevan más de un año sin teléfono fijo por otra avería que también quemó los cables. Desde entonces, Etecsa no ha sido capaz de reponer el tendido. 

En el resto de La Habana, los apagones no solo dejan a oscuras e incomunicados a los vecinos: también los enfrentan por las pocas horas de electricidad que reciben, llegando a provocar incluso una “guerra” entre los circuitos que reciben un trato desigual de la UNE. 

En Luyanó, los residentes de las zonas menos favorecidas protestaron porque los circuitos que abastecen a dos hospitales, el Clínico Quirúrgico Miguel Enríquez y el Ginecobstétrico Diez de Octubre, apenas sufrían cortes. Tras meses de quejas, recogidas de firmas y gestiones ante las autoridades, consiguieron que los apagones se repartieran por semanas entre unos y otros.

La medida trajo una consecuencia adicional. Una vecina del circuito beneficiado explicó que, cuando cortan la electricidad a los edificios del otro sector, también se quedan sin internet, porque la antena de Etecsa está instalada allí. No basta tener corriente para estar conectado. Muchas veces sucede todo lo contrario.

El pasado fin de semana, el malestar llegó también a Nuevo Vedado, donde el circuito PZ15 acumuló 37 horas y 19 minutos sin electricidad. Los vecinos protagonizaron cacerolazos y gritaron desde los edificios para reclamar el restablecimiento del suministro. La protesta resultó especialmente llamativa en una zona donde residen numerosos funcionarios y personas vinculadas al oficialismo.

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