Chocolate y chocolate: reabre Coppelia con un solo sabor

Foto del día

La heladería llevaba cerrada desde el pasado 3 de marzo por la crisis

Ensalada de chocolate en la heladería Coppelia, este viernes.
Ensalada de chocolate en la heladería Coppelia, este viernes. / 14ymedio
Juan Diego Rodríguez

27 de marzo 2026 - 17:33

La Habana/A las puertas de Coppelia, en El Vedado habanero, un pequeño grupo de personas se empezó a aglomerar la mañana de este viernes. Enseguida se corrió la voz en las inmediaciones de la céntrica esquina de 23 y L: hoy reabriría la heladería luego de más de tres semanas cerrada.

Lo hizo tarde, después de las 10 de la mañana, pero con entusiasmo. Los empleados recibían a los clientes con una sonrisa y los buenos días, algo que no es habitual en un país agobiado por la crisis e insomne por los apagones. “Se nota que llevan días sin trabajar”, decía, irónica, una mujer.

Enseguida se corrió la voz en las inmediaciones de la céntrica esquina de 23 y L: hoy reabriría Coppelia.
Enseguida se corrió la voz en las inmediaciones de la céntrica esquina de 23 y L: hoy reabriría Coppelia. / 14ymedio

Rápidamente se llenó el lugar, a pesar de que solo había un sabor: chocolate. “Si se filmara otra vez la película, se tendría que llamar ‘Chocolate y chocolate’”, bromeaba un hombre aludiendo al film Fresa y chocolate, de Tomás Gutiérrez Alea, que arranca precisamente en esta heladería.

Mesa a mesa, se multiplicaban las ensaladas de un único color. “Mejor esto que nada”, decía un habanero que, no obstante, exponía sus críticas: “Se puede comer, pero es bastante mediocre comparado con lo que era antes y con la cantidad de opciones que hay”.

Clientes en la heladería Coppelia, de La Habana, este viernes.
Clientes en la heladería Coppelia, de La Habana, este viernes. / 14ymedio

Un grupo de trabajadoras de un círculo infantil comentaban en una mesa cómo nadie quería ya trabajar de maestro. “¿Por tres mil pesos y pico? ¿Para que luego haya padres que vengan y te caigan a golpes por cualquier cosa?”.

Otra muchacha levantaba la bola de arriba de una ensalada y observaba con una mueca de desagrado las de abajo: “Las bolas capadas, para variar. Cada una es una cucharada de helado, literalmente, ya abrieron robando”.

En el mostrador y las mesas descansaban vasos llenos de agua que nadie toca, quizá por temor a coger algún mal de estómago.
En el mostrador y las mesas descansaban vasos llenos de agua que nadie toca, quizá por temor a coger algún mal de estómago. / 14ymedio

En el mostrador y las mesas descansaban vasos llenos de agua que nadie toca, quizá por temor a coger algún mal de estómago.

La reapertura de Coppelia animó, no obstante, a los asistentes. “Como está la cosa, una mínima alegría se agradece”.

También te puede interesar

Lo último

stats