El cierre de Havanatur en Francia refleja la crisis del turismo cubano
Turismo
Las epidemias, las advertencias diplomáticas y las operaciones militares en el Caribe alejan al viajero tradicional
La Habana/El cierre de la oficina de Havanatur en Francia, a partir del pasado 1 de enero, funciona como una postal precisa del colapso que atraviesa Cuba. La principal comercializadora turística estatal dejó de operar tras no poder asumir el pago del seguro obligatorio que le permitía funcionar en el mercado francés, una incapacidad básica que la llevó a declararse insolvente. Desde fuera, es una persiana bajada; desde dentro, la confirmación de que el modelo turístico cubano se quedó sin oxígeno.
El golpe llega en un momento especialmente delicado. La temporada alta avanza con cifras en rojo y confirma que el turismo sigue perdiendo terreno. Cuba cerró 2025 con alrededor de 1,9 millones de visitantes, muy por debajo de los modestos 2,6 millones previstos por el Gobierno.
A este retroceso se sumó en 2025 un factor decisivo: la epidemia múltiple extendida por todo el país de los virus del chikunguña y del dengue, además del covid. El deterioro de las condiciones higiénicas –marcado por la acumulación de basura, la escasez de agua potable y los apagones prolongados– ha agravado una situación sanitaria de por sí crítica y ha vuelto a dejar al descubierto un sistema de salud sin medicamentos, insumos ni personal suficiente.
La respuesta internacional no tardó. El 12 de diciembre, España actualizó su alerta sanitaria y recomendó abstenerse de viajar a la Isla sin vacunación previa contra le temible chikunguña, además de advertir sobre la precariedad de las instalaciones médicas. Otros avisos diplomáticos aconsejaron extremar precauciones, llevar botiquines completos y contratar seguros médicos amplios, advertencias que para muchos viajeros funcionan como un punto final en el proceso de decisión.
La situación ha afectado al principal emisor de viajeros internacionales a Cuba, Canadá, que en 2025 envió un 20% menos de turistas a la Isla. El panorama regional ha generado la sensación entre los canadienses de que no es un buen momento para visitar esta parte del Caribe.
Canadá, el principal emisor de viajeros, envió en 2025 un 20% menos de turistas a la Isla
La reciente escalada militar en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses introdujeron un nuevo factor de inquietud en la regiónl. Aunque las advertencias oficiales se concentraron en territorio venezolano, aerolíneas como Air Canada están ofreciendo facilidades para modificar itinerarios hacia varios destinos cercanos, y las agencias reportaron viajeros replanteándose sus planes ante la incertidumbre. Especialistas en seguridad regional coinciden en que la fuerte presencia militar en el Caribe y la imprevisibilidad del escenario político elevan la percepción de riesgo, incluso en zonas tradicionalmente consideradas seguras.
Frente a Cuba, lugares como la Riviera Maya, en México o Punta Cana, en Dominicana, aparecen como opciones más seguras. El atractivo ya no pasa solo por la playa, sino por la certeza de que las vacaciones no estarán atravesadas por apagones, escasez o alertas sanitarias.
Así lo explicaron Catalina y Nicolás Méndez, una pareja mexicana que pasó fin de año en un hotel de Punta Cana. En declaraciones a 14ymedio, contaron que evaluaron la posibilidad de viajar a Cuba, pero descartaron la idea. “Revisamos los precios porque pensamos que iba a ser más barato que Dominicana, pero no lo fue. Por eso nos decidimos por venir, porque sí nos asusta tantito la cosa con Cuba, y más con todo el desmadre de Venezuela”, dijeron.
Mientras destinos vecinos reportan alta ocupación y expansión de rutas aéreas, en Cuba los hoteles de lujo conviven con ciudades sin suministro estable de agua, montañas de basura y hospitales sin recursos.