Sin combustible, los camiones no pueden sacar las mercancías que se acumulan en el puerto de Mariel

Cuba

Varias empresas han tenido que suspender sus actividades al no poder recoger los productos importados

Un sinfín de mercancías están varadas en el puerto de Mariel, al oeste de La Habana, a la espera de que aparezca el combustible para moverlas hacia el resto del país.
Un sinfín de mercancías están varadas en el puerto de Mariel, al oeste de La Habana, a la espera de que aparezca el combustible para moverlas hacia el resto del país. / 14ymedio
Natalia López Moya

12 de febrero 2026 - 11:02

La Habana/Cajas de pollo congelado, envases de pinturas para paredes, piezas de plomería y un sinfín de mercancías están varadas en el puerto de Mariel, al oeste de La Habana, a la espera de que aparezca el combustible para moverlas hacia el resto del país. "La rastra no ha podido salir de Mariel", responde a sus desesperados clientes Arturo, un especialista en paneles de vidrio y aluminio con una carga de materiales "dentro del camión pero sin gasolina". 

Arturo es lo que se dice "un hombre organizado". Con el nombre cambiado para este reportaje, el habanero de 48 años lleva más de una década trabajando la carpintería de aluminio en Cuba y hace poco pasó su negocio particular a la categoría de mipyme. Conocido por su eficiencia y prontitud, ahora solo le queda encomendarse a un milagro para poder cumplir con el cronograma prometido a sus clientes.

"Todo lo tenemos parado porque el pedido que habíamos hecho con el material que nos hacía falta para trabajar los próximos meses no ha logrado salir de Mariel". Hasta ahora, Arturo y sus colegas tenían un ritmo de trabajo que solo pausaba el cansancio acumulado en sus cuerpos luego de instalar ventanales, puertas y estantes de cocina. "No nos faltan los encargos y tenemos una reputación de serios", subraya a 14ymedio.

Pero la seriedad sirve de poco en un país donde la gasolina se vende, desde este mes de febrero, exclusivamente en dólares y está racionada a 20 litros por conductor. "Nosotros compramos la capacidad dentro de una rastra donde van pedidos de otras mipymes, el chofer llegó hasta allá y recogió la mercancía pero no ha podido cargar combustible para el regreso". Según Arturo, "esto le ha pasado a mucha gente, en Mariel las rastras están paradas a la espera de que pase algo y puedan salir de ahí".

Pero la seriedad sirve de poco en un país donde la gasolina se vende, desde este mes de febrero, exclusivamente en dólares

La situación se vuelve más dramática con los productos perecederos. "Tenemos varios palés con cuartos de pollo que no hemos podido sacar de allá", comenta a este diario la dueña de un pequeño mercado ubicado en las cercanías de la esquina de Boyeros y Tulipán en el municipio de Plaza de la Revolución. "El rastrero nos llamó para ver si entre todos los que tenemos contratado ese camión refrigerado podemos hacer alguna gestión para conseguirle gasolina, pero yo no tengo contactos para eso", lamenta.

Entre los "milagros" que Arturo y la emprendedora esperan está que "algunas empresas extranjeras que están allí [en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, ZEDM] vendan parte de la gasolina que tienen de reserva a los camiones que se han quedado varados, por lo menos para hacer que esos envíos lleguen a su destino", opina el aluminiero. "Allí hay quien compró gasolina por cantidades antes de que la racionaran.

Arturo asegura que varias empresas chinas radicadas en la ZEDM se hicieron con reservas que superan "los 40.000 litros de gasolina" antes de que el presidente estadounidense Donald Trump firmara una orden ejecutiva que impone aranceles a los países que vendan combustible a la Isla. "Los chinos se olían algo y varias de las empresas que tienen en Mariel se hicieron con sus reservas para este momento", detalla.

Por el momento, Arturo ha tenido que cancelar varios trabajos porque "no se sabe cuándo van a poder llegar a La Habana los perfiles y el cristal". cada día que pasa pierde dinero. "Hay clientes que me dieron parte del pago por adelantado, en divisas, para que pudiéramos importar materiales de buena calidad. A esa gente ¿Cómo le explico yo que todo está metido en un contenedor que no puede salir de Mariel?".

Para la dueña del mercado de Plaza la falta de combustible ya se traduce en productos que han desaparecido de sus anaqueles

Para la dueña del mercado de Plaza la falta de combustible ya se traduce en productos que han desaparecido de sus anaqueles. "Ya tengo problemas con las galletas de soda, la pechuga de pollo y el aceite", describe. La mujer, junto a otros dueños de comercios que venden alimentos, tienen contratos firmados con empresas que trasladan la mercancía hacia la capital cubana. "Dicen que no pueden hacer nada porque es una cuestión de fuerza mayor".

Cuando los huracanes azotan la Isla es común que el transporte por carretera se resienta y que el argumento de una demora "por fuerza mayor" se extienda entre los conductores y los comerciantes. Pero este mes de febrero, sobre Cuba no están soplando los vientos de ningún ciclón. Ni siquiera las bajas temperaturas invernales justifican los retrasos y las cancelaciones en el suministro. "Todo es por la gasolina", reconoce Arturo.

Si la rastra con la materia prima que necesita para sus instalaciones llega finalmente a la capital cubana, comenzará una nueva odisea para el emprendedor. "En ese momento veremos cómo vamos a resolver el traslado de los materiales para cada trabajo, porque lo que tenemos es una camioneta y sin combustible no camina". Para aliviar su desespero, Arturo llama cada día, hasta tres veces, a un pariente que vive a las afueras de Mariel y, desde su portal domina parte de la carretera por la que circulan las rastras.

“Lo tengo loco preguntándole si ve movimiento, pero dice que la cosa está muerta, muerta”.

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