"El combustible está liberado, no se puede retener", lamenta la mandamás de Guanabacoa

Combustible

Esther explica que los trabajadores de los Cupet se exponen a una multa de 8.000 pesos si no atienden a un cliente

Los Paraguas, una de las gasolineras 'comandadas' por Esther
Los Paraguas, una de las gasolineras 'comandadas' por Esther / 14ymedio
Juan Izquierdo

20 de febrero 2024 - 21:03

La Habana/Las reglas del juego han cambiado en los servicentros de Guanabacoa, en La Habana. Esther Pérez Trujillo, la encargada de la cola –por orden del gobierno local– en las gasolineras de Corral Falso y Los Paraguas, ha informado a sus clientes de dos nuevos mandamientos "de arriba": no se guardará la gasolina de quienes no lleguen en el turno que les toca y, si alguien que no está inscrito en la lista llega al servicentro, tendrá la posibilidad de repostar. 

"Lamentablemente el proceso difiere del anterior", se quejó este lunes Esther, habituada a tener el control absoluto de la clientela. Hasta hace pocos días, la compra de gasolina estaba reservada a quienes aparecían en las listas que Esther confeccionó –siguiendo "instrucciones" oficiales– durante una de las crisis de combustible de 2023. A inicios del pasado enero el proceso de organización de la cola se reactivó y, desde entonces, solo quienes figuraban en el inventario tenían derecho a comprar.

"El combustible está liberado, no se puede retener", insiste la mujer. "El Cupet no es propiedad de nadie, tampoco mío, aunque algunos jocosamente ladren", aclara, en referencia a las notas que 14ymedio le ha dedicado a su autoridad incontestable sobre la cola, compartidas por ella misma en Telegram.

"El Cupet no es propiedad de nadie, tampoco mío, aunque algunos jocosamente ladren"

Las gasolineras de Esther permanecen abastecidas y los camiones-cisterna no paran de llegar. Este lunes, a juzgar por las convocatorias, Los Paraguas recibió 8.500 litros de gasolina regular y 1.000 de especial. El día anterior, las cantidades fueron de 4.000 y 5.000, respectivamente. El sábado, el mismo establecimiento vendió nada menos que 7.000 litros de gasolina regular y el viernes, entre la mañana y la tarde, la cantidad fue de 10.000 litros solo de regular. Lo había dicho, semanas atrás, la propia Esther: "No hay carencia de combustible, lo que hay es indisciplina". 

La nueva medida parte, según Esther, de una situación de "falta de respeto" de los clientes citados. Junto a varias fotos de Corral Falso y Los Paraguas completamente vacíos y con gasolina disponible, temprano en la mañana, la rabieta no se hizo esperar: "Se convocó temprano y no hay nadie. No es la primera vez que sucede. Claudia, cumple la indicación", ordenó a una de sus dos lugartenientes. "El chófer que llegue y no esté convocado y necesite combustible, tomas chapa y que compre". 

Sin embargo, la propia Esther admite que no se trata solo de que los clientes queden mal, sino de que muchos tienen "alguna que otra dificultad para llegar a esta hora al Cupet". Pero subraya que no está en sus manos: "Razones ajenas a nuestra voluntad impiden reservar combustible".

"Un cliente puede estar registrado en Corral Falso y en Los Paraguas, lo que no está permitido es estar doble en un mismo Cupet"
"Un cliente puede estar registrado en Corral Falso y en Los Paraguas, lo que no está permitido es estar doble en un mismo Cupet" / 14ymedio

Los problemas se multiplican cada día y el factor humano no es el único que falla. "No hay conexión al banco. Solo están pasando las tarjetas de Fincimex", informó Claudia tras la "invitación" de Esther a quienes no figuran en la lista. La situación amenaza con salirse de control y Esther recoge pita: "Nunca dije 'el que no está convocado, adelante'. Hay que leer para poder interpretar, pero no a conveniencia".

Esther no cesa de recordar lo bien que funcionaba el modelo anterior, pero tiene la "obligación de socializar" las instrucciones que le llegan del gobierno de Guanabacoa. Su trabajo, que define como "cuidar la cola" en Telegram, contuvo a los "coleros, revendedores y acaparadores de combustible", afirma. 

Ya no es así. "Si usted está convocado y se toma su tiempo para llegar al Cupet, pensando que tiene tiempo por el horario de convocatoria y durante el rango de horas, el Cupet no tiene clientes y llega un chófer y quiere abastecer su vehículo, lo hará. ¿Por qué? Sencillamente porque está liberado el combustible y no se retiene porque existe un decreto que lo prohíbe, y afecta a los trabajadores de Cupet con 8.000 pesos".

"No hay conexión al banco. Solo están pasando las tarjetas de Fincimex"

Los platos rotos siempre los paga ella, asegura Esther en uno de sus monólogos sobre su trabajo. Un tal Damián –anotado en una de las listas– le escribió por privado una sarta de insultos. Estoica y a punto de eliminarlo, la mujer lo interpeló en Telegram, aunque no le permitió responder: "El Gobierno, Damián, tomó las riendas de este asunto porque muchas veces nosotros como pueblo no denunciamos lo mal hecho". 

Otros clientes, aprovechando una apertura en la posibilidad de registrarse, lograron colar su nombre al menos dos veces en cada lista, violando una de las reglas de Esther: "Un cliente puede estar registrado en Corral Falso y en Los Paraguas, lo que no está permitido es estar doble en un mismo Cupet". A quienes incumplan, la mujer los expone en Telegram, marca su nombre y su chapa, y remite su orden radical a su otra lugarteniente, Aysu V. Luis: "El que se registró doble lo eliminas directamente en el documento impreso y no compra". 

Esther, inconforme con las nuevas reglas del juego, "soportando" por privado a los clientes y en vilo por la organización del negocio, sigue apelando a su autoridad. Su consigna: "Respete, respete, respete".

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