La condena de Global Air en México por el accidente en La Habana alienta a las familias cubanas
Aviación
El abogado señala que los registros de mantenimiento del avión fletado por Cubana de Aviación fueron falsificados y que existía una prohibición de vuelo
Madrid/La única superviviente del accidente aéreo de Cubana de Aviación en 2018 ha expresado su satisfacción ante la condena contra Global Air en México, difundida este miércoles por la prensa local. “Que JUSTICIA sea la palabra que honre el próximo 18 de mayo después de ocho años de tanto sufrimiento e incertidumbre”, escribió en su cuenta de Facebook la holguinera Mailen Díaz Almaguer, que hoy tiene 27 años y padece gravísimas secuelas físicas por aquel suceso.
La sentencia, que aún no es firme, no beneficia inicialmente a la cubana, aunque abre una vía a nuevas reclamaciones. La jueza ha condenado a la compañía aérea Global Air (Aerolíneas Damojh), contratada por Cubana de Aviación, a pagar una indemnización de 7,12 millones de dólares (124,2 millones de pesos) a las familias de los cuatro tripulantes que perdieron la vida en el siniestro. Los afectados son los allegados de las sobrecargos María Daniela Ríos Rodríguez, Abigail Hernández García y Guadalupe Beatriz Limón García, y el técnico de mantenimiento Marco Antonio López Pérez.
Cada una de las familias deberá recibir 1,5 millones de dólares por daños morales y casi 270.000 dólares por daños patrimoniales, un total algo superior a los 1,7 millones. Además, la compañía deberá pagar un recargo del 9% de intereses anuales cuando la sentencia sea firme, aunque de momento puede ser impugnada por un tribunal de apelaciones en materia civil.
Cada una de las familias deberá recibir 1,5 millones de dólares por daños morales y casi 270.000 dólares por daños patrimoniales, un total algo superior a los 1,7 millones
“La existencia de un daño se tiene por acreditado, ya que la demandada Aerolíneas Damojh, con nombre comercial Global Air, causó un daño mortal a su tripulación, responsabilidad que se tiene acreditada acorde al dictamen pericial”, indica la sentencia. “En la opinión del especialista tercero en discordia, el siniestro de la aeronave con matrícula mexicana XA-UHZ, tuvo características de un accidente institucional, gestado dentro de la organización de la demandada Aerolíneas Damojh”.
Según Samuel González Ruiz, abogado de las familias, durante el proceso se descubrió que los registros de mantenimiento fueron falsificados “y que incluso existía una prohibición de vuelo que fue ignorada”.
El accidente se produjo el 18 de mayo de 2018, cuando un avión Boeing 737-200 de la compañía, fletado por Cubana de Aviación para cubrir la ruta entre La Habana y Holguín, se estrelló nada más despegar a un kilómetro del aeropuerto José Martí. En él fallecieron 112 personas y sobrevivió Díaz Almaguer, que entonces tenía 19 años.
El informe elaborado por la compañía aérea indicó que hubo un “fallo humano” de los pilotos, que despegaron con "un ángulo de ascenso muy pronunciado", mientras el Instituto de Aviación Civil de Cuba (IACC) consideró que eran "especulaciones".
Manuel Rodríguez, director general de Global Air, explicó en un comunicado que las investigaciones de las autoridades cubanas confirmaron las conclusiones del informe de su compañía y que el error de los pilotos creo "una falta de sustentación que trajo como consecuencia el desplome de la aeronave".
Rodríguez acusó también a las autoridades mexicanas de haber suspendido las actividades de su empresa tras el accidente de manera "ilegal" y motivadas por la "incompetencia y mala fe" de cuatro funcionarios y dos ex trabajadores. Un antiguo piloto y una ex sobrecargo denunciaron en aquel momento que el siniestro "era algo anunciado" debido a las "condiciones absolutamente inseguras" en que volaba la compañía.
"Era algo anunciado", dijo a la prensa la ex trabajadora Myrna Díaz. "En el 80% de los viajes carecíamos de algo. Llegamos a volar sin radar y alguna vez no quiso bajar el tren de aterrizaje. Te llegas a acostumbrar; nos volvimos amantes del peligro", relató, a la vez que acusó a Rodríguez de intentar reducir costos sacrificando la seguridad.
"En el 80% de los viajes carecíamos de algo. Llegamos a volar sin radar y alguna vez no quiso bajar el tren de aterrizaje. Te llegas a acostumbrar; nos volvimos amantes del peligro"
En 2019, el Nuevo Herald contó que Global Air había entregado a las familias de las víctimas –Díaz Almaguer, entre ellas– cantidades de entre 2.000 y 5.000 dólares en concepto de pago para "cubrir las necesidades inmediatas" y aclaró que esto no constituía una aceptación de la responsabilidad y se realizaba con cargo a la liquidación final.
Contra Manuel Rodríguez Campos y la compañía sigue interpuesta una demanda penal, distinta de esta civil, cuya sentencia se acaba de conocer. Una causa de este tipo naufragó en España, de donde procede el empresario, hace casi cuatro años. La Audiencia Nacional rechazó la querella de plano y consideró que resultaba "evidente la dificultad" de imputarlo por imprudencia grave "cuatro años después del hecho y lejos del lugar del mismo y sin contacto con las autoridades tanto del lugar del accidente como del país donde radicaba la sociedad".
En Cuba no existen precedentes de indemnizaciones por accidentes aéreos, aunque algunas familias manifestaron haber mantenido reuniones en las que se les ofreció una pequeña cantidad en concepto de ayuda para trámites. Los padres de uno de los fallecidos tuvieron que firmar un documento declarando no haber reclamado por ninguna vía y se les entregaron 5.000 pesos en moneda libremente convertible (menos de 5.000 dólares).