Condenan por abusos contra menores al ex director del Ballet Folklórico de Camagüey

Cuba

El proceso de Reinaldo Echemendía estuvo rodeado de denuncias sobre la impunidad que le otorgaban los privilegios de su cargo

Reinaldo Echemendía recibió múltiples denuncias por acoso sexual que salieron a la luz en medios independientes y redes sociales.
Reinaldo Echemendía recibió múltiples denuncias por acoso sexual que salieron a la luz en medios independientes y redes sociales. / Cubaescena
14ymedio

08 de septiembre 2026 - 13:29

Madrid/Este lunes se celebró el juicio contra Reinaldo Ángel Echemendía Estrada, ex director del Ballet Folklórico de Camagüey, acusado de acoso sexual y abusos contra menores de edad vinculados a esa institución cultural. Según informó el periodista camagüeyano exiliado en México José Luis Tan Estrada, Echemendía fue condenado a tres años de privación de libertad y a la separación definitiva de sus cargos.

El proceso penal contra Echemendía se inició en junio de 2025, después de que múltiples denuncias por acoso sexual sistemático salieran a la luz en medios independientes y redes sociales. Las acusaciones fueron formuladas públicamente por familiares de estudiantes, ex bailarines y trabajadores de la compañía que el acusado dirigió durante décadas.

Hasta la fecha, la prensa oficial no ha mencionado el caso del ex director del Folklórico, ni la condena final. El secretismo suele ser la tónica habitual cuando se trata de altos funcionarios o figuras cercanas al oficialismo

Según una investigación del Observatorio de Derechos Culturales (ODC) publicada en noviembre pasado, Echemendía gozaba de impunidad debido a la posición privilegiada que ocupaba en el ámbito cultural de Camagüey. Era director del Ballet Folklórico de la provincia y había sido reconocido como “Hijo Ilustre de la ciudad de Camagüey”, además de ser miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) y miembro de honor de la filial camagüeyana de la Asociación Hermanos Saíz.

La mujer relató a medios independientes que su hija “sufrió acoso e insinuaciones inapropiadas por parte de este profesor durante sus prácticas de servicio social”

La primera denuncia que se hizo pública, refería aquel texto del ODC, fue presentada por la madre de una estudiante de la Escuela de Arte Luis Casas Romero. La mujer relató a medios independientes que su hija “sufrió acoso e insinuaciones inapropiadas por parte de este profesor durante sus prácticas de servicio social”. También denunció que, pese a haber seguido “los canales correspondientes”, Echemendía solo había recibido una amonestación privada. 

En abril de 2024, cuando ya existían denuncias públicas contra Echemendía, el periódico oficialista del Partido Comunista de Cuba, Granma, todavía enaltecía al “Maestro” por sus 50 años de vida artística.

De acuerdo con la misma investigación, solo cuando surgieron nuevas acusaciones de víctimas y la denunciante principal amenazó con convocar a una protesta pública, el entonces funcionario de la cultura fue destituido y se inició contra él un proceso penal, en junio de 2025. Echemendía quedó entonces en libertad bajo fianza.

“La recurrencia de los patrones de abuso es la mejor prueba de la normalización de la conducta de los victimarios, conocedores del beneficio de la impunidad”

El Observatorio denuncia que Echemendía continuó ejerciendo responsabilidades inherentes a su antiguo cargo y conservando su nivel de influencia dentro del Ballet Folklórico de Camagüey. La organización informa además de que cuando las acusaciones contra Echemendía adquirieron repercusión pública, el ex director ofreció incentivos económicos a las víctimas para que retiraran sus denuncias. El Observatorio advirtió que esta situación evidenciaba la presión y manipulación a las que podían estar expuestas quienes decidieron denunciarlo.

“La recurrencia de los patrones de abuso es la mejor prueba de la normalización de la conducta de los victimarios, conocedores del beneficio de la impunidad”, señala el Observatorio, y advierte de que la respuesta del Estado cubano y las medidas para contrarrestar estos delitos apenas pueden documentarse debido a que “no existen pronunciamientos institucionales”. El Observatorio identifica además una metodología de encubrimiento consistente en reubicar a los perpetradores en otros puestos laborales.

El informe incluyó como ejemplos los casos de Enrique Rodríguez Toledo, director del Conservatorio Amadeo Roldán, y de los músicos José Luis Cortés y Fernando Bécquer. “No es de extrañar que los ministerios de Educación y de Cultura, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, la Asociación Hermanos Saíz, entre otras, se desentiendan de esta realidad o impongan risibles penalizaciones que, más que condenar, refuerzan esos comportamientos mediante la estandarización de la impunidad”.

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