Congelan las cuentas de las mipymes cubanas en los bancos de EE UU
Sanciones
Las nuevas sanciones de Washington prohíben los viajes profesionales y “people-to-people”, además de agregar fuertes restricciones a las transacciones financieras con terceros países
Madrid/A partir de este miércoles, las entidades bancarias estadounidenses no podrán abrir o mantener cuentas de emprendedores cubanos, a menos que dispongan de una licencia por parte de la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (Ofac). Así lo indica el propio organismo, dependiente del Departamento del Tesoro, en una alerta informativa emitida este mismo martes en la que amplía las restricciones de viajes y transacciones con la Isla.
Los bancos que ya tengan cuentas de estos clientes, señala el texto, “deberán bloquear todos esos fondos y cuentas y comunicarlos a la Ofac, salvo que cuenten con una autorización específica de este organismo”. De igual manera se necesita una licencia para acceder a los fondos bloqueados.
Según el organismo, las entidades bancarias todavía pueden abrir y mantener cuentas para otros ciudadanos cubanos que se encuentren en Cuba, siempre que sea para recibir “pagos por transacciones autorizadas o exentas en virtud del Reglamento de Control de Activos Cubanos (CACR)”.
La normativa anterior permitía a estos emprendedores abrir y gestionar cuentas a distancia, incluso desde Cuba o desde terceros países
La nueva prohibición afecta directamente a los nacionales del sector privado en la Isla y que hasta ahora podían utilizar cuentas en bancos estadounidenses para recibir pagos por operaciones autorizadas. La normativa anterior permitía a estos emprendedores abrir y gestionar cuentas a distancia, incluso desde Cuba o desde terceros países, para cobrar por la venta de bienes y servicios y realizar transferencias vinculadas a actividades permitidas por las regulaciones estadounidenses, pero ya no es así.
“Las personas sujetas a la jurisdicción de Estados Unidos tienen ahora prohibido realizar transacciones financieras, tanto directas como indirectas, con cualquier entidad o entidad subordinada incluida en la Lista de Entidades Restringidas de Cuba”, indica la Ofac.
De igual manera, las nuevas disposiciones eliminan la autorización para procesar las denominadas transferencias U-turn, operaciones que no tienen origen ni destino en EE UU pero sí utilizan a un banco estadounidense como intermediario. Estas estaban permitidas siempre que el remitente y el beneficiario no fueran personas sujetas a jurisdicción estadounidense, y quedarán derogadas también este 30 de septiembre, a menos que exista otra autorización o una exención aplicable.
La Administración estadounidense había recuperado en 2024 esa vía para facilitar pagos y remesas relacionados con actividades autorizadas del sector privado cubano. Entre los objetivos declarados entonces por el Departamento del Tesoro figuraba, justamente, favorecer a los emprendedores independientes mediante el acceso a servicios financieros y la agilización de los pagos.
Entre las limitaciones establecidas por la Ofac a partir de este miércoles están las que atañen a los estadounidenses que viajan a Cuba. A partir de ahora, ya no están autorizadas las reuniones y conferencias profesionales, si bien la Ofac ha establecido un período transitorio de 30 días para “concluir determinadas operaciones de viaje y otras transacciones que antes estaban permitidas por esta licencia general”.
En cuanto a los viajes educativos, solo podrán hacerse “bajo los auspicios de una organización también sujeta a la jurisdicción estadounidense”
En cuanto a los viajes educativos, solo podrán hacerse “bajo los auspicios de una organización también sujeta a la jurisdicción estadounidense”. Además, los viajeros “deberán ir acompañados por un representante de la organización patrocinadora”.
La Ofac puntualiza, no obstante, que “las instituciones estadounidenses acreditadas que otorguen títulos universitarios de grado o posgrado, sus estudiantes y sus empleados permanentes a tiempo completo que realicen determinadas actividades educativas podrán viajar sin estar acompañados por un representante de la organización patrocinadora”.
También dejan de estar permitidos de manera general los viajes educativos grupales de intercambio "pueblo a pueblo" (“people-to-people”), que anteriormente estaban autorizados. El organismo exime a quienes “ya hayan completado al menos una operación relacionada con el viaje, por ejemplo, la compra de un billete de avión” antes del 30 de septiembre, en cuyo caso el viaje “seguirá estando autorizado”.
Las nuevas restricciones no eliminan las doce categorías de viajes que contempla el programa estadounidense de sanciones contra Cuba, aunque modifican las condiciones de algunas de ellas. Entre las actividades que siguen contando con autorizaciones generales o específicas se encuentran las visitas familiares, el periodismo, las actividades religiosas, determinados proyectos humanitarios, las competiciones deportivas y ciertas actividades profesionales y educativas. Cada categoría está sujeta a requisitos y condiciones particulares, que los viajeros deben cumplir y documentar.
Estas modificaciones del Reglamento de Control de Activos Cubanos, recuerda la Ofac, se suman a las medidas previstas a partir de la Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente Donald Trump el pasado 1 de mayo, que principalmente establece nuevas facultades para sancionar a personas extranjeras, cubanas o de otras nacionalidades, que participen en determinadas actividades relacionadas con Cuba que Washington considere perjudiciales para su seguridad nacional o su política exterior.
“Aunque el número de cuentas existentes era reducido y el efecto inmediato de la medida podría parecer mínimo, la señal es clara en términos del futuro”
Al respecto de las medidas emitidas este martes no ha tardado en pronunciarse el consultor cubano Oniel Díaz Castellanos, fundador de Auge, que puntualiza que “la autorización para que bancos estadounidenses abrieran cuentas a emprendedores privados cubanos fue aprobada durante la administración de Biden en mayo de 2024, pero nunca se aplicó a gran escala porque muchos bancos evitaron hacerlo por temor a ser sancionados bajo el esquema general del bloqueo”.
El especialista asegura que “solo un número reducido de mipymes y privados cubanos lograron abrir esas cuentas, que usaban para pagar principalmente operaciones en EE UU”, pero al mismo tiempo concede que “han alcanzado niveles récords durante este año”. Díaz Castellanos estima que “aunque el número de cuentas existentes era reducido y el efecto inmediato de la medida podría parecer mínimo, la señal es clara en términos del futuro”.
La medida, concluye, “crea obstáculos adicionales para el éxito de la nueva posibilidad que el Gobierno cubano le dio al sector privado desde junio de 2026 con sus 176 medidas, en particular su participación en el sector financiero, al cerrar cualquier opción de conexión bancaria por mínima que fuera con EE UU, sede del principal mercado para este tipo de entidades y hogar de la comunidad cubanoamericana que constituye fuente de capital semilla y poder de compra en Cuba”.
Y vaticina que a partir de ahora, es de esperar que bancos no estadounidenses también extremen sus procesos que suelen gestionar el mayor número de transacciones del sector privado para comprar bienes y servicios en el mercado exterior puedan a partir de ahora endurecer y extremar sus normas y sus procesos de verificación, “lo que pudiera generar nuevos obstáculos y dificultades al proceso de pagos por compras internacionales que realiza el sector privado, sobre el cual está soportado todo el proceso de importación de alimentos y combustibles, entre otros productos importantes para la vida nacional”.