EE UU quiere restringir el acceso de representantes de La Habana a la sede de la ONU en Nueva York

ONU

Associated Press ha conseguido un documento que estudia esta posibilidad en previsión de la votación anual sobre el embargo contra Cuba

Bruno Rodríguez se dirige a la Asamblea General para presentar el informe sobre el embargo.
Bruno Rodríguez se dirige a la Asamblea General para presentar el informe sobre el embargo. / EFE
14ymedio

25 de septiembre 2026 - 08:31

Madrid/El Gobierno de EE UU está estudiando imponer “controles más estrictos” a los funcionarios cubanos que viajan a Naciones Unidas, según un documento obtenido por Associated Press y confirmado por varios funcionarios a la agencia. La información es escueta y no indica en qué podría traducirse, aunque el fin sería impedir que haya representantes del Gobierno en la votación de la resolución anual contra el embargo de EE UU a la Isla, algo contrario a los estatutos del organismo internacional.

La agencia recuerda que el canciller cubano, Bruno Rodríguez, está entre quienes podrían verse afectados, ya que hay sanciones personales sobre él, aunque todos los altos cargos del régimen cubano tienen limitaciones en sus movimientos por EE UU, restringidos a su actividad oficial. La designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo es la base para estas medidas por las que ningun alto funcionario del Gobierno puede alejarse más allá de un radio de 40 kilómetros de la sede de Naciones Unidas, ubicada en pleno centro de Manhattan.

Rodríguez y otros miembros del Gobierno, están precisamente en Nueva York esta semana por la 81 Asamblea General de la ONU, y está previsto que regresen el próximo mes para presenciar la votación de la resolución, un hecho que aparentemente EE UU quiere impedir. No obstante, los funcionarios afirmaron a AP que no hay detalles porque aún se discute cómo proceder si cabe hacerlo.

EE UU está obligado como país anfitrión por el Acuerdo de la Sede de la ONU de 1947 a expedir visados y permitir el acceso a los representantes de todos los Estados

EE UU está obligado como país anfitrión por el Acuerdo de la Sede de la ONU de 1947 a expedir visados y permitir el acceso a los representantes de todos los Estados miembros para las actividades oficiales de la organización y existen pocas excepciones, aunque la más invocada por Washington suele ser el “riesgo para la seguridad nacional”. Ese fue el supuesto empleado para denegar el visado al ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Javad Zarif, en 2019 y 2020, entre otros ejemplos. Otro caso reciente es el del presidente palestino, Mahmud Abás, aunque el estatus de Palestina en la ONU –donde es Estado observador no miembro– cambia la situación. 

Si EE UU decidiera aplicar a Rodríguez y otros funcionarios cubanos una excepción que hasta la fecha no ha empleado, los efectos serían escasos. La presencia de la misión permanente de Cuba en la ONU, formada actualmente por unas 15 personas, garantiza la presencia –y el voto– del régimen en la Asamblea General. Además, EE UU puede expulsar a miembros de ese equipo si demuestra que realizan operaciones que exceden sus funciones diplomáticas, como ocurrió en 2019, pero Cuba tiene potestad para reemplazarlos por otros. 

Precisamente en septiembre, hace ahora siete años, acusó a dos miembros de la delegación cubana de “realizar operaciones de influencia" contra EE UU, abusando de sus privilegios de residencia. En ese momento decidió expulsarlos del país y comenzar a aplicar a la misión una medida de restricción en sus desplazamientos por Nueva York, que debían ser solo limitados a Manhattan. Bruno Rodríguez elevó una protesta y afirmó que se trataba de "una vulgar calumnia” con el "objetivo de provocar una escalada diplomática que lleve al cierre de embajadas bilaterales, endurecer aún más el bloqueo y crear tensiones entre ambos países".

Como prevén los acuerdos, los funcionarios fueron remplazados por otros y no hubo efectos más allá del rifirrafe político. Pocas semanas después, se celebró la votación de la resolución del embargo, aprobada con el voto favorable de 187 países –Cuba incluida–. En contra se mostraron EE UU, Israel y Brasil, y se abstuvieron Ucrania y Colombia. 

En 2025, Cuba obtuvo nuevamente el apoyo abrumador de la Asamblea, aunque fue visible la pérdida de votos favorables. El texto salió adelante con 165 votos a favor, siete en contra y doce abstenciones, el peor resultado histórico hasta la fecha, que este año será casi con certeza mucho peor.

También te puede interesar

Lo último

stats