Los consulados cubanos son una mina de oro para el régimen, según una investigación de 'El Toque'
Investigación
Documentos internos de la Embajada en Washington revelan ingresos de más de 270 millones de dólares entre 2019 y 2025
La Habana/Los servicios consulares cubanos en Estados Unidos han funcionado durante años como una extraordinaria fuente de divisas para el Gobierno de La Habana. Una investigación publicada este viernes por El Toque, basada en miles de documentos internos filtrados de la Embajada cubana en Washington, revela que la sede diplomática recaudó más de 270 millones de dólares entre 2019 y 2025, una cifra que podría ser todavía mayor debido a que los registros obtenidos están incompletos.
La investigación, firmada por el periodista Ernesto Eimil, parte de 4.713 archivos procedentes de los correos institucionales del embajador, el cónsul y un auxiliar administrativo. El Toque obtuvo los documentos a finales de 2025 gracias a una colaboración con Systema, la unidad de investigación de Radio Free Europe/Radio Liberty, y asegura haberlos verificado y contrastado antes de publicarlos.
Más que las cantidades recaudadas, los documentos muestran que el Ministerio de Relaciones Exteriores establecía objetivos financieros concretos para sus servicios consulares. En 2019, por ejemplo, la meta fijada para la Embajada en Washington rozaba los 96 millones de dólares. Para julio de aquel año ya se había cumplido aproximadamente el 67% del plan.
Solo durante los primeros siete meses de 2019, según los registros analizados, el Consulado realizó 64.480 trámites de pasaporte, que entonces costaban 350 dólares, y 86.104 prórrogas, a 160 dólares cada una
El dinero procedía principalmente de la confección de pasaportes, las legalizaciones y trámites notariales y la venta de tarjetas turísticas. Hasta julio de 2023 también se cobraban las prórrogas obligatorias del pasaporte cubano.
Solo durante los primeros siete meses de 2019, según los registros analizados, el Consulado realizó 64.480 trámites de pasaporte, que entonces costaban 350 dólares, y 86.104 prórrogas, a 160 dólares cada una. A esto se añadieron 486.965 tarjetas de turismo vendidas a 50 dólares. Esos tres conceptos representaron por sí solos alrededor de 60,7 millones de dólares.
La pandemia desplomó los viajes, pero no secó completamente la fuente de ingresos. En 2021, hasta el 30 de julio, la representación cubana había obtenido 27,1 millones de dólares, el 63,12% de su plan anual. Según los documentos citados por El Toque, ese año el canciller Bruno Rodríguez felicitó al colectivo consular por “sobrecumplir el plan establecido”.
Con la recuperación de los viajes volvió también el dinero. Para septiembre de 2022, la Embajada había recaudado 52,2 millones de dólares, un 121,49% de la meta prevista para todo el año. En igual período de 2023 llevaba 44,9 millones, aunque en ese caso solo había alcanzado el 72,42% de lo planificado.
El Gobierno rebajó en 2023 el precio del pasaporte en el exterior, amplió su vigencia de seis a diez años para los mayores de 16 años y eliminó las prórrogas cada dos años
La reforma migratoria de julio de 2023 redujo después una parte importante de esos ingresos. El Gobierno rebajó el precio del pasaporte en el exterior, amplió su vigencia de seis a diez años para los mayores de 16 años y eliminó las prórrogas cada dos años. Como consecuencia, el plan de recaudación de Washington descendió a 36 millones de dólares en 2024 y a 30 millones en 2025.
Incluso esa meta más modesta permite medir el peso económico de los servicios consulares. Otro de los documentos filtrados fija en 2.442.423 dólares el presupuesto total de la Embajada cubana en Washington para 2025. De esa cantidad, un máximo de 468.025 dólares estaba destinado a salarios y algo más de un millón al alquiler de viviendas para sus funcionarios. En enero trabajaban allí unas 50 personas.
La meta de recaudación consular para ese mismo año –30 millones de dólares– equivalía, por tanto, a más de 12 veces el presupuesto completo de la misión diplomática. La comparación no permite establecer el beneficio neto obtenido por el Estado cubano, puesto que se desconocen todos los costes asociados a la prestación de esos servicios, pero muestra la enorme diferencia entre el volumen ingresado y los gastos presupuestados de la sede.
A partir del próximo 1 de octubre, el pasaporte para mayores de 16 años subirá –otra vez– de 180 a 200 dólares o euros, mientras que el de los menores subirá de 140 a 160
La publicación de los documentos coincide además con un nuevo aumento de las tarifas consulares. A partir del próximo 1 de octubre, el pasaporte para mayores de 16 años pasará de 180 a 200 dólares o euros, mientras que el de los menores subirá de 140 a 160. También aumentarán las certificaciones del Registro Civil, los documentos académicos, las legalizaciones y numerosos trámites jurídicos.
La Cancillería justificó el encarecimiento por el “complejo panorama macroeconómico internacional” y la “inflación global sostenida”, y aseguró que los nuevos precios permitirán mejorar la calidad, seguridad y eficiencia de los servicios.
Si una sola representación diplomática, la de Washington, pudo reunir más de 270 millones de dólares en siete años, la pregunta que deja abierta los archivos es mucho mayor: cuánto dinero aporta realmente al Estado cubano el conjunto de sus servicios consulares y en qué termina gastándose.