Contenedores reciclados, la apuesta del Gobierno para paliar la crisis de la vivienda

Cuba

La solución se extiende por varias provincias pese a los retos de habitar estructuras de acero bajo el clima caribeño

Reciclaje de contenedores para convertirlos en vivienda en Guantánamo.
Reciclaje de contenedores para convertirlos en vivienda en Guantánamo. / Venceremos
14ymedio

02 de enero 2026 - 17:34

La Habana/Cuatro noticias aparecidas este viernes en medios oficiales, distintas entre sí pero con el mismo tema, dejan claro cómo el Gobierno piensa enfrentar la crisis habitacional fruto, principalmente, de la falta de recursos: convirtiendo contenedores reciclados en viviendas. La solución, que ya se estaba poniendo en marcha en provincias como Sancti Spíritus, Las Tunas o en Guantánamo, parece algo más que puntual y se extiende por toda la Isla. 

En esta última, se están fabricando actualmente 70 viviendas-contenedores: tal y como enumera Venceremos, 15 en el asentamiento Buenavista, de San Antonio del Sur; 20 en la comunidad Cabaña Mariana de Guantánamo, y 35 en el área cercana al Aeropuerto, en Imías. Todas, destacan, “están destinadas a familias afectadas por derrumbes totales provocados por los huracanes Óscar y Melissa, así como por las intensas lluvias de septiembre”.

El programa, recuerda el periódico provincial, “forma parte del plan estatal de inversiones de la vivienda y surge del aprovechamiento de contenedores utilizados para la importación de paneles solares destinados a los parques fotovoltaicos. Una vez cumplida su función logística, estas estructuras metálicas quedan disponibles y por ello se propuso utilizarlas como proyecto habitacional alternativo con respaldo técnico y normativo a nivel nacional”.

Es un proyecto que también “avanza” en Sancti Spíritus, donde se prevé un total de 105 viviendas. En esta provincia, además, dice este viernes Escambray, todos los municipios cuentan “con la documentación establecida”, en tres de ellos se inició la cimentación y “han sido liberados” 164 contenedores, de los que 50 han sido entregados, para su reciclaje, al Ministerio de las Fuerzas Armadas, y 38 a talleres de otros organismos estatales.

Estas casas hechas de contenedores tendrán entre 32 y 70 metros cuadrados

En Santa Clara ayuda a esa labor, según presume el diario Venceremos, un proyecto de desarrollo local (PDL), Reluxes Herrerías, que está a punto de presentar un prototipo experimental comenzado el pasado noviembre y basado en un diseño del Ministerio de la Construcción, al cual está “encadenado”. Según declaró Mario Eduardo Valdivia Beyra, coordinador del PDL –cuyo objeto social es comercializar productos básicos de ferretería de forma minorista pero que se ha dedicado profusamente a la reparación de bienes estatales, como mobiliario sanitario o “camas” recolectoras de basura–, durante 2026 están dispuestos a entregar diez viviendas al trimestre, “aun cuando la cifra pudiera estar sujeta a situaciones puntuales con los suministros”. Para ello cuentan, dijo, con “la fuerza de trabajo capacitada”, un total de 42 trabajadores.

De igual manera, adelantó que luego de la “aprobación definitiva de su prototipo”, comenzarán su ejecución a mayor escala. De la “parte metal mecánica”, indicó, es responsable Reluxes Herrerías, mientras que de la “microlocalización del lugar donde serán ubicadas” se encargará la Empresa de Construcción y Montaje.

Estas casas hechas de contenedores tendrán entre 32 y 70 metros cuadrados, informó, y dispondrán de “varias habitaciones, entre ellas, cocina, baño, comedor y dos cuartos con closets, así como puertas y ventanas que proporcionarán una mayor ventilación”.

La tecnología, reconoció, “resulta costosa”, aunque aseguró que tienen “una cantidad de recursos disponibles para reducir los costos y continuar la propuesta con el apoyo de otros actores de la economía”. El funcionario también aludió a la mayor preocupación planteada por los cubanos ante este tipo de viviendas: cómo soportar el calor en una estructura de acero, no fabricada para alojar personas sino para transportar mercancías. El acero, explican los especialistas, tiene buena resistencia a la intemperie, pero es conductor tanto del calor como del frío, por lo que necesita tener, para ser acondicionado como habitáculo, un sistema aislante duradero.

Vista de una de las viviendas-contenedores en su interior.
Vista de una de las viviendas-contenedores en su interior. / Venceremos

“Los elementos antitérmicos que recubren las paredes interiores garantizan una temperatura adecuada, además de colocarse el techo por encima del contenedor”, refirió Valdivia Beyra, que no detalló el precio ni el tipo concreto de material aislante que se utilizarán. En su lugar, garantizó: “Las viviendas contarán con una alta calidad y terminación, para que las familias que vayan a vivirlas tengan las condiciones mínimas indispensables”.

En Matanzas, anunció Girón, se convertirán en viviendas 132 de los 142 contenedores que previamente sirvieron para traer a la provincia los equipos y materiales de los parques fotovoltaicos chinos que se están construyendo. El periódico oficialista concede que se trata de “una alternativa novedosa e inesperada en Matanzas”, pero recuerda que ya se ha implementado en varias provincias. 

“Antes de llevar a cabo cualquier acción tanto en la obra como en la fábrica, varios especialistas estudian el comportamiento del terreno, donde analizan las 

condiciones de los sitios escogidos. Entre ellas se encuentra la accesibilidad de fluido eléctrico y agua potable; en este último caso, para saber si es necesaria la creación de tanques elevados, cisternas y fosas”, se lee en la nota de este viernes.

En el caso de esta provincia, se encarga del diseño de estas viviendas la Empresa de Proyectos de Arquitectura e Ingeniería de Matanzas y el grupo de Arquitectos de la Comunidad. La primera, concretamente, en la zona residencial de Río San Juan y el segundo, en el resto de municipios, incluida la capital provincial. En cuanto a la ejecución, hay varias firmas involucradas desde octubre, como la Empresa de Construcción y Montaje de Obras del Turismo de Varadero, la Empresa de Construcción y Montaje de Matanzas, la Empresa de Servicios Técnicos Industriales (Zeti), la Empresa Azucarera Mario Muñoz, la Empresa Provincial de Mantenimiento y Construcción Sur o la Empresa Conformadora de Matanzas Noel Fernández, conocida como Fábrica de Cubos.

Los funcionarios prometen que este tipo de casas tardan en fabricarse apenas entre 15 y 20 días. La estructura anunciada para estas viviendas es similar a la descrita para otras provincias, y de ella se informa con parecidas salvedades: “en determinadas áreas pueden sufrir cambios”. Esto puede ocurrir, dice Girón, porque “las empresas autofinanciadas pueden elaborar otros modelos sin afectar al presupuesto del Estado, ya que tienen el poder de hacer una inversión”. 

En cuanto al precio, el gasto estimado por cada vivienda es de 900.000 pesos

En cuanto a los lugares donde se instalarán estas viviendas, el funcionario al frente de la Dirección Integral de Proyectos, Guillermo López-Calleja Pérez, mencionó una zona ubicada en la calle San Sebastián, donde “se dejarán parcelas de ocho metros, con el objetivo de que las familias puedan progresivamente seguir construyendo”, aclarando que “la mejor opción para este tipo de procesos es utilizar áreas con bases confeccionadas”, es decir, terrenos estatales, “ya prefabricados”, como los la empresa del cárnico en La Jaiba, otro de los espacios seleccionados para el “asentamiento”. Terrenos reciclados para casas recicladas.

El directivo matancero sí detalló algunos materiales térmicos aislantes del calor, como lana de vidrio, fibra de henequén y cartón bagazo de Cárdenas, “con una disponibilidad de 100 planchas”, aseguró. Sobre otra lógica preocupación, la corrosión de la estructura por la humedad, Daniel Arencibia, de Arquitectos de la Comunidad, aseveró que “se aplicará pintura impermeable” y se les colocará encima “una cubierta, elemento que los protege de la intemperie y la humedad, pero a su vez actúa como aislante térmico”.

Según aclaró Danay Ordúñez García, directora de la Vivienda en Guantánamo, estas casas no son donaciones, aunque sí son “viviendas estatales con financiamiento público”. Esto es, que “el beneficiario asume el valor del contenedor según el presupuesto aprobado, mientras que la urbanización y otros gastos asociados se cubren por el Estado”.

En cuanto al precio, el gasto estimado por cada vivienda es de 900.000 pesos, dijo la funcionaria, cuyo mecanismo de pago sería establecido “posteriormente con el sistema bancario en negociación y entendimiento mutuo, siguiendo los procedimientos habituales del programa de la vivienda”.

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