Crece la incertidumbre por el personal cubano en Venezuela
Misiones
La escalada militar coloca en duda el futuro de las brigadas sanitarias
La Habana/Desde las primeras horas de este sábado, cuando se dio a conocer la intervención de Estados Unidos en Venezuela, una de las preguntas que comenzó a circular en Cuba fue qué ocurrirá con los médicos cubanos que permanecen en misión en ese país. El Ministerio de Salud Pública aseguró en un breve mensaje difundido en redes sociales que todos los colaboradores se encuentran a salvo. No obstante, más allá de esa afirmación oficial, continúa sin definirse el futuro inmediato de una de las principales fuentes del régimen cubano para obtener divisas.
Tras concretarse la acción militar, una enfermera retirada de La Habana dijo a este diario que una colega en Venezuela le aseguró que “tienen a los cubanos de las misiones acuartelados”
Además, una doctora destinada en Caracas contó a 14ymedio que, pese a los mensajes de calma transmitidos por sus coordinadores, el nerviosismo es evidente: "Los jefes siguen diciendo que todo está bien y que hay que esperar lo que diga La Habana, pero ellos están muy nerviosos". En ese momento, estaba a punto de iniciar la rueda de prensa del presidente estadounidense desde su residencia de Mar-a-Lago, en Florida. "No puedo hablar mucho porque estamos todos tratando de oír el discurso de Trump, lo que sí te digo es que me pone nerviosa que yo estoy a punto de terminar y tengo la ropita de los niños comprada, imagínate si nos mueven de lugar y no puedo llevarme nada".
"Los jefes siguen diciendo que todo está bien y que hay que esperar lo que diga La Habana, pero ellos están muy nerviosos"
Otro colaborador cubano, desde Zulia, comentó que "todo está tranquilo en las calles pero hay gente que está muy contenta". Varios reporteros venezolanos, que mantuvieron durante más de diez horas una transmisión en directo por X, informaron también de aglomeraciones en los mercados y las gasolineras para comprar suministros, ante el temor de cierres de negocios.
La inquietud se ha reflejado con fuerza en las redes sociales, especialmente en los comentarios a la convocatoria oficial a una manifestación en la Tribuna Antiimperialista. En ese espacio digital, numerosos usuarios reclamaron que se priorice la seguridad del personal médico y su regreso a la Isla. "Ellos no son militares, merecen estar con sus familias", escribió uno de los participantes. Otros mensajes expresaron ansiedad y molestia por la falta de previsión. "Ahora tienen a los familiares de los que están allá vueltos locos aquí", señala otro comentario.
Sin embargo, no todas las opiniones coinciden. También se leen mensajes que defienden la permanencia de las brigadas en Venezuela y sostienen que, en un contexto de crisis, la labor de los médicos resulta aún más necesaria. "En esta inminente guerra, más necesarios serán los brigadistas de salud cubanos en Venezuela", afirma uno de los comentarios, que apela a la continuidad de la misión como parte de un compromiso político construido durante años.
Más allá de las posturas encontradas, una eventual interrupción de las misiones médicas en Venezuela tendría consecuencias directas para la ya frágil economía cubana. En medio de la inflación, la escasez y el deterioro de los servicios básicos, la pérdida de una de sus principales fuentes de ingresos en divisas agravaría la crisis interna.
Una eventual interrupción de las misiones médicas en Venezuela tendría consecuencias directas para la ya frágil economía cubana
Aunque las autoridades cubanas aseguran mantener comunicación constante con la misión, hasta el momento no se han hecho públicos planes de traslado, refugio o retorno a Cuba, ni se ha explicado qué ocurriría si el conflicto se intensifica.
La presencia de personal sanitario cubano en Venezuela se remonta a más de dos décadas atrás y ha sido central tanto en la relación política entre ambos gobiernos como en la economía de la Isla. A través de estos convenios, el Estado cubano recibe ingresos significativos, mientras los profesionales trabajan bajo contratos estatales que limitan su remuneración y su vida personal.
Organizaciones independientes llevan años denunciando las condiciones laborales de estas misiones, entre ellas la retención de salarios, el control político y las restricciones a la libertad personal. En un escenario de intervención militar y alta tensión regional, esas denuncias adquieren una dimensión aún más crítica.