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Cuba sigue con 2,7 millones de afectados por la falta de agua desde hace cuatro meses

Agua

En Holguín hay zonas que acumulan entre 70 y 90 días sin recibir el suministro por la red

Un habanero arrastra un tanque y varios cubos para almacenar agua por la calle Infanta, en medio de la crisis de abastecimiento que afecta a la capital. / 14ymedio
14ymedio

03 de octubre 2026 - 10:47

La Habana/Cuatro meses de reparaciones de bombas, mantenimiento de conductoras y búsqueda de alternativas energéticas no han conseguido reducir la magnitud de la crisis del agua en Cuba. El Gobierno volvió a cifrar este viernes en 2,7 millones los consumidores con afectaciones totales o parciales en el suministro por redes, exactamente la misma cantidad que el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Inrh) reconoció a finales de mayo.

Entonces, el presidente del Inrh, Antonio Rodríguez, presentó esos afectados como “el 28% de los 9,7 millones de habitantes” del país. Ahora, la prensa oficial señala que representan alrededor del 35% de quienes reciben agua a través de las redes. En cualquier caso, el número absoluto de afectados no se ha movido en ese tiempo.

La Habana, Artemisa, Matanzas, Santiago de Cuba y Holguín son actualmente las provincias con mayores dificultades. El principal problema, según las propias autoridades, continúa siendo la estrecha dependencia entre el suministro de agua y un sistema eléctrico nacional incapaz de garantizar corriente de manera estable. Más del 85% de las estaciones de bombeo del país funciona con electricidad, por lo que cada apagón puede paralizar pozos, rebombeos e impulsores y, además, provocar nuevas roturas de equipos y conductoras.

El agua no regresa inmediatamente después de una avería, sino que debe recorrer kilómetros de conductoras, llenar espacios vacíos y recuperar presión antes de alcanzar las viviendas

En La Habana, sin embargo, las autoridades aseguran que se ha producido “una mejoría”. La capital comenzó septiembre con más de 577.000 consumidores afectados y, según Yosvany Rubí, director de Aguas de La Habana, desde entonces se ha recuperado el servicio para unas 251.000 personas, 40.000 de ellas solo durante la última semana.

De ser comparables ambas cifras, quedarían todavía alrededor de 326.000 habaneros con afectaciones, aunque la empresa no ofreció expresamente ese dato. Rubí admitió además que los problemas persisten en los 15 municipios y que todos los sistemas de la capital presentan déficit de presiones y caudales. Boyeros y Cotorro figuran entre los territorios más complicados, debido a roturas de equipos e inestabilidad eléctrica.

El directivo señaló que en las últimas semanas se recuperaron 23 equipos de bombeo y anunció la reincorporación de otros tres: La Fortuna, en Boyeros; Villarín, que incide sobre Centro Habana, y Peñalver-Los Mangos, en Guanabacoa.

Los apagones complican además la recuperación de los ciclos. A diferencia de la corriente, explicó Rubí, el agua no regresa inmediatamente después de una avería, sino que debe recorrer kilómetros de conductoras, llenar espacios vacíos y recuperar presión antes de alcanzar las viviendas. La estrategia oficial se concentra ahora en proporcionar mayor respaldo energético a las principales fuentes de abasto, además de reparar bombas y eliminar salideros.

A la falta de corriente se suman averías de bombas, motores y transformadores en varios municipios matanceros

Fuera de La Habana, algunas situaciones son todavía más extremas. En Holguín, una reunión encabezada este jueves por la vice primera ministra Inés María Chapman reveló que hay sectores del sistema Norte de la capital provincial con ciclos de desabastecimiento superiores a 70 y hasta 90 días. El dato contrasta con la afirmación del delegado provincial del Inrh de que las reservas de agua se mantienen en condiciones “favorables”, pese a que las lluvias están por debajo de los valores habituales.

En Santiago de Cuba, las autoridades reconocen también un fuerte deterioro del servicio. El sistema Quintero, uno de los principales de la ciudad, debería recibir unos 2.300 litros por segundo, pero estaba trabajando esta semana con apenas 1.400. Aguas Santiago atribuye la caída, entre otras causas, a la falta de electricidad para poner en marcha la estación de Gota Blanca, y a una avería en una conductora que resta otros 300 litros por segundo. En algunos sectores de la ciudad, los ciclos de abastecimiento superan ya los 60 días, mientras en otros oscilan entre diez y catorce días.

En Matanzas, los partes de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado muestran hasta qué punto los apagones condicionan el suministro. Esta semana se reportaron interrupciones eléctricas de 20 y 21 horas en zonas de Unión de Reyes y de la capital provincial, y de hasta 22 horas en Martí. También hubo afectaciones prolongadas en Colón, Cárdenas, Los Arabos, Calimete y la Ciénaga de Zapata. A la falta de corriente se suman averías de bombas, motores y transformadores en varios municipios, lo que prolonga aún más los ciclos de distribución y dificulta la recuperación del servicio.

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