Cupet califica de "falso" un comunicado que anuncia la suspensión de la venta de combustible al público

Cuba

Los reporteros de '14ymedio' y los usuarios confirman el desabastecimiento generalizado en La Habana y Matanzas

Colas ante el servicentro Oro Negro, en Matanzas.
Colas ante el servicentro Oro Negro, en Matanzas. / 14ymedio
Olea Gallardo/Pablo Padilla Cruz

30 de enero 2026 - 16:49

La Habana/Matanzas/“Falsos son todos ellos, la capital está al paralizarse”. Con este tipo de comentarios responden los usuarios, en los grupos dedicados a la venta de gasolina en La Habana, a la alerta emitida por Cupet este jueves sobre un comunicado oficial falso.

El texto espurio, reproducido por la propia estatal, lleva el membrete y los colores de Cupet. “Ante la grave situación de desabastecimiento de combustibles que afecta al país, agravada por la intensificación del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos y las presiones externas ejercidas sobre nuestros proveedores tradicionales”, dice la nota con la habitual prosa gubernamental, “la Unión Cuba-Petróleo (Cupet) y el Ministerio de Turismo informan a la población y al sector turístico lo siguiente: Se ha decidido detener temporalmente el abastecimiento general de combustibles en las gasolineras y puntos de venta estatales a partir de la fecha de emisión del presente comunicado y hasta nuevo aviso”.

La medida, continuaba el documento supuestamente fake, era “inevitable debido a la interrupción de los suministros importados, provocada por acciones hostiles y presiones extranjeras que limitan el acceso a recursos energéticos esenciales”, algo que casa con la hostilidad creciente por parte de Estados Unidos, especialmente tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, para impedir la llegada de combustible a la Isla.

No era inverosímil el comunicado, que insistía en cargar la mano contra las “medidas coercitivas unilaterales impuestas por potencias extranjeras”

No era inverosímil el comunicado, que insistía en cargar la mano contra las “medidas coercitivas unilaterales impuestas por potencias extranjeras” y pedía “evitar desplazamientos no esenciales y coordinar con las autoridades locales cualquier necesidad prioritaria”. Un “suministro controlado y limitado” iría destinado a sectores “esenciales” como la salud, el transporte público, la generación eléctrica o el turismo, decía también el texto, que finalizaba llamando a “la unidad, la disciplina y la solidaridad de todos los cubanos y cubanas en estos momentos difíciles”.

En un breve tuit, Cupet rechazaba toda esta información y aseveraba: “Esta nota que circula en algunos medios digitales es falsa. No se ha detenido el abastecimiento de combustibles a la red de servicentros del país”.

Sin embargo, los reportajes publicados en los últimos días por 14ymedio y los comentarios de los clientes de las gasolineras de la capital evidencian hasta qué punto la situación se parece a la que pintaba el falso comunicado de Cupet. “No hay casi gasolina en ningún lado, pasé por los de El Vedado y nada, en el que está en 5ta y 120 salieron y dijeron que quedaba poco, no alcanza para todos”, expresaba uno de ellos, refiriéndose a los servicentros que despachan en pesos. 

“En Línea y E durmieron las personas, de manera que la cola está intacta, nadie se irá de ahí hasta que abastezcan”, denunciaba otro. “Solo con regular han servido hoy Zapata y 4”, informaba un tercero. Y un cuarto intentaba disculpar, mencionando gasolineras que se han pasado a la venta en dólares: “Esta historia no cambia, siguen sirviendo los mismos servicentros en CUP todos los días, ya hoy han servido Coyula, Corral Falso, Infanta, El Mar, Guanabo, Camilo Cienfuegos, Santa María del Rosario y Hatuey”.

Gasolinera vacía en Matanzas.
Gasolinera vacía en Matanzas. / 14ymedio

Las preguntas se suceden en los chats. “¿Alguien sabe qué pasa con el cupet de G y 25, que el Ticket no avanza?”, indaga un joven aludiendo a la app que sirve de “cola virtual” para comprar combustible. La respuesta es contundente: “Ninguno avanza, solo están despachando los servicentros que operan en DÓ-LA-RES, así que debemos irnos acostumbrando a pagar la gasolina en la moneda que quisieron eliminar con la reestructuración económica y que ahora tiene más fuerza que antes”. El comentarista no se quedaba ahí, y con emoticonos y mayúsculas decía, no sin ironía: “Antes 1 dólar era equivalente a 25 CUP y en la actualidad 1 dólar equivale a… Así que abajo el bloqueo o abajo quien tenga que bajar”.

La situación en La Habana se ha agravado con la llegada del frente frío procedente del norte. Debido a las posibles penetraciones del mar, han retirado las bombas tanto de la gasolinera El Tángana, situada en Malecón y avenida 13, y Riviera, también en primera línea de costa.

Mientras tanto, en provincias, la escasez de gasolinas también es una de las mayores fuentes de tensión. A ello se suma, denuncian los clientes, la pésima comunicación de Cimex, la empresa comercializadora encargada de los servicentros que forma parte del conglomerado militar Gaesa.

En las últimas semanas, en Matanzas, la estatal anunció de manera escueta la venta de combustible mediante la aplicación Ticket, estableciendo un límite de 100 cupos para plantas eléctricas y 50 para vehículos automotores. La información, difundida sin apenas detalles y replicada incluso por trabajadores de la propia empresa en redes sociales, generó una ola de indignación entre los ciudadanos.

“Es penoso que una entidad que obliga a sus trabajadores a publicar estas notas no sea capaz de explicar dónde, cómo y cuándo se puede comprar el combustible”

“Es penoso que una entidad que obliga a sus trabajadores a publicar estas notas no sea capaz de explicar dónde, cómo y cuándo se puede comprar el combustible”, se quejaba Jean Michel, residente en el reparto Versalles. “Perdí horas de mi tiempo porque no especificaron que en el servicentro de San Luis solo estaban atendiendo a usuarios de plantas eléctricas”.

No era el único confundido. Vecinos de Peñas Altas aseguran que la nueva modalidad de venta deja más preguntas que respuestas. “¿A quién va dirigida exactamente: particulares, estatales, transporte público?”, se pregunta Ania, quien vive en este barrio. “¿En qué moneda se vende, CUP o MLC? ¿Qué cantidad nos corresponde?”. Según relata esta mujer, ni siquiera los trabajadores del servicentro Oro Negro o del Bellamar han sabido aclararles las dudas. “Esa gente cree que uno, los de a pie, tiene tiempo para averiguarlo todo”, lamenta otra vecina, Marlene.

El desconcierto, no obstante, alcanza a los propios empleados de Cimex. Una trabajadora de la empresa, que pidió no ser identificada, reconoce a este diario que muchas veces difunden información que ellos mismos desconocen.

“Yo no soy comunicadora, nunca estudié esa carrera, pero me obligan a publicar en mi perfil personal cosas que ni yo sé de dónde salen”, denuncia. A su juicio, en la dirección de la empresa “o hay mucha inexperiencia o simplemente no importa cómo se comunican las decisiones”. La prioridad, asegura, es anunciar que un servicentro abre, sin explicar bajo qué reglas ni condiciones.

Ni siquiera los trabajadores del servicentro Oro Negro o del Bellamar han sabido aclararles las dudas.
Ni siquiera los trabajadores del servicentro Oro Negro o del Bellamar han sabido aclararles las dudas. / 14ymedio

Este vacío informativo ha erosionado la confianza de la población y ha multiplicado la pérdida de tiempo y el malestar ciudadano, especialmente tratándose de un recurso vital. Aunque se han repartido cupos para plantas eléctricas registradas y para vehículos particulares, el temor a que el combustible se agote persiste. Los números de turno avanzan con extrema lentitud y no satisfacen a nadie.

Raudel, vecino del reparto Iglesias, espera desde noviembre pasado su turno número 613 para comprar petróleo en el servicentro Bellamar. “Cuando dan combustible es de 50 en 50, con suerte una vez al mes. Si todo sale bien, quizás en diciembre pueda comprar lo que me toca… y después volver a esperar”, comenta con resignación.

Entre los motoristas dedicados al transporte informal, la situación es aún más crítica. Darío, que trabaja boteando, explica que la gasolina asignada no cubre ni de lejos sus necesidades. “En USD la conseguimos a 1.10 o 1.20, pero cuando no hay, que es lo más normal, toca comprarla a acaparadores a 650 o 700 pesos el litro. Saca cuenta de un viaje gastando medio litro y dime si eso es rentable”.

Aunque los 50 litros vendidos por la aplicación Ticket alivian un poco la carga económica, el proceso está lleno de obstáculos técnicos y organizativos. “Todo es un problema: el registro, el correo, el turno… y cuando llega el momento de repartir, nadie sabe nada. Ni Cimex, ni Cupet, ni los trabajadores”, asegura Darío, quien añade una queja recurrente entre la población: “Mientras tanto, los carros del gobierno, el Minint [Ministerio del Interior] y las FAR [Fuerzas Armadas] llenan sin hacer cola, tienen su propio servicentro. Ahí nunca falta combustible”.

La profunda crisis energética trasciende las fronteras y amenaza con ahondar la debacle del turismo. En uno de los grupos de Telegram de gasolineras, un hombre que se presenta como Gustavo de Argentina pedía ayuda este jueves para saber si podían darle información sobre gasolineras en Cienfuegos, Trinidad y Ciego de Ávila para el auto que había alquilado por Transtur para un próximo viaje a la Isla. Las respuestas de algunos de los usuarios, diciéndole que hay servicentros donde pagar con tarjetas internacionales, no lo dejaron tranquilo.

En otro mensaje, dice que no le dan garantía de que le entreguen el vehículo con el depósito lleno ni de poder recargar en las provincias, y se queja de que Transtur hace tres días que no le responde ni correos ni whatsapps. “No sé cómo voy a poder gestionar la devolución del dinero de la renta del carro, son 700 USD”, se lamenta, y concluye: “Lamentablemente voy a tener que cancelar mi viaje para conocer Cuba”. Otro comentarista le responde: “¡Cancele su viaje! Es una decisión certera”.

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