Los datos de la Onei reflejan una caída brutal de todos los sectores productivos en cinco años

Cuba

Con excepción del tabaco, la cerveza, el detergente y la cola de langosta, todo lo demás se derrumba: arroz, camarón, café, cerdo, yogur, cemento y televisores caen entre el 65% y el 98%

El camarón ha perdido en el último quinquenio un 90,48%, al pasar de 4.200 toneladas a 400.
El camarón ha perdido en el último quinquenio un 90,48%, al pasar de 4.200 toneladas a 400. / La Demajagua
14ymedio

19 de mayo 2026 - 12:24

Madrid/La industria cubana siguió su imparable caída en 2025, cuando aún la situación no se había agravado hasta el combustible cero que afronta prácticamente desde principios de este año la Isla. Los datos publicados este martes por la Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei) sobre la producción manufacturera revelan caídas estremecedoras entre 2021 y 2025, incluyendo algunos de los rubros más importantes, como los camarones o el alcohol. 

En todo el listado de productos que la Onei compara solo hay cinco cuyos indicadores mejoraron. El que menos, el tabaco, que aumentó un 18% con respecto a los datos de 2021, desde 331,9 millones de unidades a 391,9 millones de unidades en 2025. El detergente es curiosamente el que más mejoró, un 42% más que en 2021, posiblemente gracias a la creación de las empresas mixtas Suchel TBV y Unilever Suchel, formadas, respectivamente, con una compañía vietnamita y con la multinacional británica, con las que la parte cubana mantiene fábricas en Mariel.

La cerveza, con un 33%, las sábanas (31%) y la langosta congelada (29%) rematan la lista de escasos éxitos nacionales. Esta última pasó de 305 toneladas en 2021 a 394 en 2025), pero no consiguió amortiguar la caída del producto –en 2022, se lograron casi 803 toneladas–, uno de los más lucrativos para las exportaciones de la Isla. Las colas de langosta se desplomaron más de la mitad, de 252,2 toneladas a 120,7 el pasado año. El camarón también sigue con una debacle que ya se había anunciado en 2024, pero ahonda en ella. Esta industria ha perdido en el último quinquenio un 90,48%, al pasar de 4.200 toneladas a 400. 

Ambos mariscos, priorizados y con restricciones a la exportación al margen del Estado, han sufrido un gran retroceso

Ambos mariscos, priorizados y con restricciones a la exportación al margen del Estado, han sufrido un gran retroceso y, aunque también se ha recurrido a los vietnamitas para tratar de dar la vuelta a la situación, no parece que la escala por el momento haga pensar que se va a producir un cambio a nivel industrial.

La mayor caída del apartado alimenticio la protagoniza el yogur, con un desplome superior al 93%, desde las 177.700 toneladas a 12.000 el pasado año, y ya nada sorprenden los datos del cerdo, que lleva años acumulando datos dignos de una extinción anunciada. El pasado año la senda continuó sin cambios, aunque el porcentaje se atenúa con respecto a fechas anteriores no por la mejora de las cifras sino porque ya se está comparando con unos datos muy mermados. En 2019, la comparativa era con 134.700 toneladas, lo que dejaba una enorme caída frente a las 7.200 de 2024. Sin embargo, la producción de 2025, unas paupérrimas 5.200 toneladas caen menos (un 87%) si se miran las escasas 41.400 de 2021.

Otros productos que dejan muy malos datos siendo básicos para la dieta cubana son el café y el arroz, con caídas en los últimos cinco años del 84,80% en el primer caso y el 73,4% en el segundo. A pesar de los esfuerzos, una vez más, de los vietnamitas en la Isla, que han conseguido unos rendimientos del cereal muy altos comparados con los de sus homólogos cubanos, el año pasado solo se procesaron 20.100 toneladas de arroz, para un país que necesita en torno a las 600.000 o 700.000 toneladas anualmente. 

Los datos de la producción de alimentos no solo no dejan mucho espacio a la esperanza, sino que suponen una de las carencias más dañinas para el consumo de la población, que depende cada vez infinitamente más de unas importaciones que, ahora mismo ni siquiera pueden llegar a la Isla. Este lunes, sin ir más lejos, se oficializó la suspensión del servicio de las dos principales navieras europeas, que llevan el 60% de los contenedores a los puertos nacionales, según los cálculos que un experto ofreció a Reuters.

Tres productos muy vinculados a la construcción cayeron más de un 94%: las barras de acero corrugadas, los aires acondicionados y las losetas hidráulicas

Pero hay industrias mucho peor paradas, aunque su incidencia sea menor. Es el caso de las dos que más se hundieron el pasado año: las televisiones y las cocinas de gas. La fabricación de estas últimas ascendió a solo 162 unidades, un 98,25 menos que en 2021, cuando fueron 9.476. En cuanto a los primeros, apenas 500 unidades se produjeron en 2025, frente a los ya exiguos 28.200 de 2021. 

Tres productos muy vinculados a la construcción y el hogar cayeron en el último quinquenio algo más de un 94%: las barras de acero corrugadas, los aires acondicionados y las losetas hidráulicas, y no se quedan atrás las puertas y ventanas de madera, con reducciones del 92%. Si se unen con las grandes mermas del cemento (65%), cal (66%), bloques de hormigón (84%) o sanitarios (62%) se entiende el grave problema de vivienda, tanto a la hora de construir como a la de rehabilitar, provocando un déficit habitacional que deja a familias enteras compartiendo espacios mínimos y en mal estado. 

Entre los datos facilitados por el organismo oficial, que también incluyen un ligero descenso de la población que trabaja en este sector y sus salarios medios, se muestra también el consumo energético de estas industrias, que ha caído notablemente en los últimos años por las dificultades para generar electricidad. En el año 2020, la industria manufacturera –la azucarera está, como siempre, excluida de estos datos y se facilita aparte– consumía unos 1.089 Gwh de promedio, frente a los 613 de 2024, un descenso del 44% que tiene como consecuencia directa el desplome de todos los indicadores.

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