Dictan condenas de hasta 20 años de prisión por robar 140 litros de aceite dieléctrico en La Habana
La Habana
Los cuatro procesados fueron acusados de "sabotaje", con los agravantes de hacerlo en grupo, con "nocturnidad" y por un "beneficio económico"
Madrid/Se siguen exhibiendo en la prensa oficial los juicios ejemplarizantes por delitos que atañen al sistema energético y cada vez con penas más altas. Este jueves, Tribuna de La Habana da noticia de un proceso que acabó con sentencias de 20, 18, 16 y 15 años de prisión, respectivamente, para cuatro personas –si bien no detallan quién recibió qué condena específica–: Noerlis Agüero Aguirre, Yoel Noel Ortiz Fontes, Andy Travieso Salazar y Ramón David Cruz Grajales.
De acuerdo con la información oficial, robaron 140 litros de aceite dieléctrico de un transformador de la subestación eléctrica que da servicio al Complejo Lácteo de La Habana, “con el propósito de venderlo y beneficiarse de las ganancias obtenidas”. Aunque con esto las propias autoridades dejan claras las motivaciones –el producto suele revenderse en el mercado informal para usarse como combustible–, el delito por el que fueron procesados fue el de “sabotaje energético”.
Como consecuencia de sus actos, prosigue la nota, “se produjo la interrupción del servicio de energía al Complejo Lácteo y el paro total del proceso productivo de la fábrica”, lo cual tuvo una “afectación económica” de 10.272.712,80 pesos en “renglones que estaban destinados, entre otros, a la canasta familiar normada y a la merienda escolar”. Nada dice el reporte de los apagones en la zona, perteneciente al municipio de Cotorro, que de acuerdo a los datos de la Empresa Eléctrica provincial llega a tener casi 12 horas seguidas sin servicio. En ningún momento se especifica cuándo ocurrieron los hechos.
Volver a adquirir aceite dieléctrico y reparar el equipo costó, según los detalles dados a conocer, 81.591,24 pesos (poco más de 100 dólares al cambio informal actual)
Volver a adquirir aceite dieléctrico y reparar el equipo costó, según los detalles dados a conocer, 81.591,24 pesos (poco más de 100 dólares al cambio informal actual).
A pesar de las mínimas cantidades, la prosa de Tribuna de La Habana magnifica las acciones de los procesados. Así, se lee: “Para ejecutar el hecho se aprovecharon de la nocturnidad y de que uno de los implicados se desempeñaba como agente de seguridad del referido centro”. Eso sí, en el relato de los hechos cabe el heroísmo de los diligentes: “los demás integrantes del equipo de protección, en cumplimiento de sus funciones” fueron los que sorprendieron a los acusados cuando “intentaban abandonar el recinto con el aceite envasado en 7 tanques de 20 litros cada uno”.
Sobre el delito de sabotaje se les aplicaron “circunstancias agravantes”, esto es: “actuaron en un grupo formado por más de tres personas, ejecutaron la ilegal sustracción aprovechando la nocturnidad y lo hicieron por beneficio económico”.
El oficialismo no oculta las razones de este tipo de procesos, trufadas de alusiones al enemigo habitual: “El juicio se desarrolló de manera ejemplarizante atendiendo a que estos sucesos contravienen los esfuerzos realizados por el Estado para garantizar la producción de los alimentos de primera necesidad para la población ante la desfavorable situación energética del país causada por el bloqueo económico impuesto por los Estados Unidos de América”. Este contexto que plantean como agravante omite, sin embargo, que es de EE UU de donde proviene toda la gasolina que hoy se consume en Cuba, llegando a superar, de hecho, las entregas de Venezuela en tiempos de Hugo Chávez.
La Empresa Eléctrica de La Habana informó este miércoles de que está protegiendo las subestaciones con “trampas químicas”
Por otra parte, a pesar de la publicidad dada a este tipo de juicios, los delitos relacionados con el sistema energético siguen ocurriendo. Como medida preventiva, la Empresa Eléctrica de La Habana informó este miércoles de que está protegiendo las subestaciones con “trampas químicas”, que no detalla en qué consiste pero que asegura permite la identificación de los que cometan este tipo de robos.
El pasado 18 de septiembre, la prensa provincial de Holguín dio cuenta de un proceso en el que no solamente se condenó a los responsables del hurto de aceite dieléctrico –dos personas, a 10 y 8 años de prisión–, sino también a dos compradores del producto, a un año y medio y a 10 meses de cárcel, respectivamente, “alternado con trabajo correccional”.
Según datos de la propia Fiscalía General de la República, entre 2025 y el primer semestre de 2026 se iniciaron más de 460 investigaciones penales relacionadas con hechos similares, bajo las acusaciones de “sabotaje”, “daños”, “robo con fuerza en las cosas”, “hurto” y “receptación”. Todos los juzgados en lo que va de año, de hecho, han sido condenados por el delito de "sabotaje", la mayoría a penas de más de 10 años de prisión.
La sustracción de aceite dieléctrico de transformadores es el delito predominante, con más de 300 denuncias durante ese periodo en todas las provincias. Según la Fiscalía, las mayores incidencias se registraron en Matanzas, Ciego de Ávila, Mayabeque, Santiago de Cuba y Artemisa. El organismo también reporta robos de angulares de torres de alta tensión, cables, alambres y tornillos de las redes de distribución, además de daños en parques solares fotovoltaicos.
El 87% de los imputados presentados recibió la medida cautelar de prisión provisional, señala el comunicado. En este tipo de informaciones, la Fiscalía suele recordar que los artículos 125 y 126 del Código Penal cubano establecen para el delito de “sabotaje” penas de entre siete y 30 años de privación de libertad, además de privación perpetua de libertad o muerte en casos con agravantes.