El dólar llega a los 500 pesos en el mercado informal de Holguín y Sancti Spíritus
Cuba
El economista Pedro Monreal señala el fracaso de la tasa flotante creada por el Gobierno hace un mes en su nuevo intento de revalorizar la moneda nacional
Holguín/Sancti Spíritus/La Habana/Poco más de un mes después de que entrara en vigor la tasa flotante oficial, que prometía revalorizar la moneda nacional, el dólar se ha disparado hasta los 500 pesos en algunos lugares de Cuba, como Holguín. Son diez CUP más por USD respecto a lo que marca la plataforma independiente El Toque este jueves (490), en su seguimiento diario de la compraventa de divisas en el mercado informal.
Lo acredita un holguinero dueño del triciclo eléctrico con el que trabaja, al que se le quemó la caja electrónica. Al indagar precios, un vendedor particular le dijo que estaban a 190 dólares. “Yo le dije que al cambio cuánto era, porque yo no tenía USD ni tenía de dónde sacarlos, y él después de insistir en que prefería dólares, me dijo que el dólar estaba en 500 pesos”.
Paralelamente, las mipymes de la ciudad oriental han subido los precios de los productos de primera necesidad, como el aceite, el espagueti o el pollo. “A partir de esta semana, va a ser apoteósico”, lamenta con ironía una vecina de Holguín. Algunos comerciantes esgrimen, justamente, que la inflación se debe al nuevo precio del dólar. “Debido a la subida del USD pueden verse algunas modificaciones de precio en ciertos productos, pero no es nada grave, nos estamos esforzando en mantener un precio lo más justo posible”, prometen en un grupo de WhatsApp.
"Ni justo ni nada, dicen que hicieron una última compra a un precio, pero la próxima que hagan será a un dólar más caro, así que van a tener que subir las cosas"
“Imagínate tú, ni justo ni nada, dicen que hicieron una última compra a un precio, pero la próxima que hagan será a un dólar más caro, así que van a tener que subir las cosas”, refiere la misma mujer.
En Sancti Spíritus, la mayoría de puestos informales lo ofrecen al valor que registra El Toque, 490 CUP, pero, asegura una fuente de esta ciudad, “hay una mipyme que lo está cogiendo a 500”. Mientras tanto, en La Habana, en la mayoría de barrios se encuentra el dólar a 490 pesos, pero hace dos días, en el mercado de La Cuevita, en San Miguel del Padrón, se compraba a 480.
Ese mismo martes, el economista cubano Pedro Monreal dejaba constancia del fracaso de las más recientes medidas cambiarias, comparándolas con los preparativos para la “guerra de todo el pueblo”, anunciados tras la captura por parte de Estados Unidos de Nicolás Maduro en Caracas y la muerte de 32 militares cubanos en la operación. “Transcurrió un mes exacto entre el anuncio de una nueva tasa de cambio oficial flotante y la notificación del análisis y aprobación de planes y medidas para ‘el paso al Estado de Guerra’ en Cuba”, tuiteó el especialista, residente en España. “Hasta el momento, la tasa flotante libra una batalla con penas y sin gloria”.
Por el momento, proseguía Monreal, el peso “se ha devaluado 3,9% frente al USD con la tasa flotante, incumpliéndose la expectativa gubernamental de que ‘el nuevo mercado cambiario’ oficial favorecería la recuperación de la capacidad de compra de la moneda nacional”.
En efecto, cuando el Banco Central de Cuba (BCC) puso en marcha el 18 de diciembre, sin preaviso, una tasa de cambio oficial, de carácter flotante, que se uniría a las otras dos que fungen en el país –una, a 1 x 24, para asignaciones centralizadas del Estado destinadas a bienes y servicios considerados esenciales, y otra, a 1 x 120, para determinadas “entidades con capacidad de generar divisas”, como el turismo– el Gobierno lo presentó como el inicio de una transformación del mercado cambiario, destinada a “ordenar” la economía y avanzar hacia una futura unificación monetaria.
En la práctica, sin embargo, la Isla entró en una etapa aún más compleja de segmentación cambiaria, en medio de la peor crisis económica de las últimas décadas. Enseguida se hizo evidente que la población ignoraba la tasa oficial –paradójicamente muy cercana a la de El Toque, contra el que meses anteriores emprendió una dura campaña propagandística– y continuaba cambiando sus dólares en el mercado informal.
El peso "se ha devaluado 3,9% frente al USD con la tasa flotante, incumpliéndose la expectativa gubernamental"
Durante las semanas siguientes, podía observarse cómo en las Casas de Cambio estatales (Cadeca), donde el dólar brilla por su ausencia y se vendía teóricamente este jueves a 457,92 pesos, acudían solamente ancianos para cobrar su pensión.
El pasado 9 de enero se añadió otra nueva política al ya de por sí enrevesado mercado cambiario. El BCC abría un canal bancario para que mipymes privadas pudieran comprar divisas de manera legal a través de los bancos, pero bajo reglas muy estrictas.
Así, las compras que realicen estos empresarios particulares solo pueden hacerse sobre la base de la nueva tasa flotante, solamente una vez al mes y sin poder decidir el monto. Este se calcula por el banco tomando el promedio de lo que la mipyme ingresó en su cuenta fiscal en los últimos tres meses, usando solo la mitad de ese dinero y convirtiéndolo según la tasa de cambio flotante que esté vigente en ese momento.
En la práctica, eso significa que si una mipyme ha tenido ingresos bajos o irregulares, podrá comprar muy pocos dólares, aunque los necesite con urgencia para importar materias primas, pagar servicios o cumplir contratos. Y si el negocio está arrancando y todavía no tiene historial de ingresos, simplemente podría quedar fuera del juego.
El BCC también dejó claro que todo el proceso sería “bancarizado”. Los pesos cubanos salen obligatoriamente de la cuenta fiscal y las divisas compradas solo se depositan en una cuenta en moneda extranjera del propio actor económico. Sin efectivo ni transferencias informales, ni margen para maniobras. Antes de aprobar la operación, el banco revisará la identidad del cliente, las cuentas y el origen del dinero, como parte de los controles que hoy pesan sobre cualquier actividad económica en la Isla.